Enlaces rápidos

    La Fórmula E ya no requiere de mayor presentación, o al menos esa es la percepción que dejó el inicio de la temporada 9 del serial de monoplazas totalmente eléctricos en la Ciudad de México.

    En el país, el E-Prix, como se denomina al Gran Premio de la categoría, se ha llevado a cabo en ocho ocasiones, la última de ellas el pasado 14 de enero y solo en una ocasión, en junio de 2021, se realizó fuera del Autódromo Hermanos Rodríguez.

    Ese año la sede fue el Autódromo Miguel Elías Abed, en Puebla, debido a que el circuito capitalino todavía albergaba la Unidad Temporal para pacientes de Covid-19, la cual cerró sus puertas a finales de agosto.

    La pandemia fue una prueba difícil de sortear para el certamen deportivo que surgió en 2011 tras una conversación en un restaurante parisino entre el empresario español Alejandro Agag y Jean Todt, entonces presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA). Su mandato terminó en diciembre de 2021.

    El fundador y director de la Fórmula E no esconde su asombro por los resultados alcanzados desde que la temporada uno comenzó en septiembre de 2014 en el Parque Olímpico de Beijing, luego de tres años de planeación.

    “No sabíamos si acabaríamos el primer año. Era un campeonato con mucho riesgo. Teníamos que crear todo desde el principio, no había autos eléctricos, ciudades a dónde ir a hacer las carreras, no teníamos equipos o pilotos, no teníamos nada. Hoy me tengo que pellizcar para creerme que estamos aquí”, recordó Agag en un encuentro con la prensa previo al E-Prix de la Ciudad de México.

    Lee también: La Formula E; más que un campeonato de autos eléctricos, es un laboratorio tecnológico: directiva

    Fórmula E, un ecosistema en evolución

    Fórmula-E
    Foto: Karina Hernández.

    El campeonato ha sobrevivido gracias a la respuesta de la afición en los distintos países que ha visitado, los equipos y pilotos involucrados y, por supuesto, a las grandes marcas y empresas ligadas a este espectáculo deportivo que surgió para impulsar la electromovilidad.

    De acuerdo con Agag, la Fórmula E ha contribuido a generar un ecosistema en donde convergen fabricantes de autos eléctricos, de cargadores eléctricos como ABB -que desde hace un par de años es el principal sponsor del certamen-, de neumáticos y proveedores de servicios de logística, por mencionar algunos; todos con la mira puesta en innovar sosteniblemente y contribuir a consolidar la transición hacia autos eléctricos, una misión que todavía llevará tiempo.

    “Ese proceso necesitará de muchos actores diferentes que trabajen conjuntamente. Una plataforma como la Fórmula E puede facilitar ese trabajo”, dijo a pregunta expresa de Forbes México.

    Un tema fundamental, añadió, es la energía utilizada: es la pieza central de la transición a una movilidad limpia.

    “Si la generamos con carbón, lo único que hacemos es desplazar las emisiones desde el centro de la ciudad a la central de carbón en donde esté. Eso en sí es positivo porque la gente vive en la ciudad y así no se respira el humo de los coches, pero lo ideal es que la producción de la energía sea renovable, sea energía limpia”, declaró.

    Hito mexicano

    Fórmula-E
    Foto: Karina Hernández.

    El regreso de la Fórmula E a la Ciudad de México tiene un lugar especial en la historia de la competición no solo por ser la primera ciudad de Latinoamérica en albergar el inicio del campeonato 2022- 2023. Las últimas cuatro comenzaron en la ciudad árabe de Diriyah. Las temporadas 2017-2018 y 2016-2017, comenzaron en Hong Kong, y las primeras dos temporadas lo hicieron en Beijing.

    El E-Prix de la Ciudad de México de este año será especialmente recordado por ser el debut oficial de la última generación de monoplazas eléctricos: el Gen3.

    Se trata de un vehículo más ligero y potente que las versiones anteriores. El Gen1 tenía una potencia de salida máxima de 200 kw (kilowatts) y un peso de 880 kilogramos. Su sucesor, el Gen2, ganó potencia, pero también peso: hasta 250 kw y 903 kilogramos.

    La máxima potencia de la tercera generación de automóviles Fórmula E es de 350 KW y alcanza una velocidad máxima de 322 kilómetros por hora, lo que lo convierte en el auto más rápido diseñado para este certamen. El peso total de este vehículo es de 850 kilogramos, según el documento con las especificaciones técnicas del campeonato.

    Fórmula-E
    Foto: Edgar Olivares.

    “El Gen3 es enteramente nuevo. Todo el concepto, en sí, es disruptivo… Es más potente, más ligero y tiene la capacidad para regenerar hasta 40% de la energía utilizada en la carrera. Un gran tema es que con una batería más pequeña tenemos que producir la energía suficiente para completar la carrera”, comentó James Barclay, director del equipo Jaguar TCS Racing, en un encuentro con medios en el que destacó la pericia que deben tener los pilotos para manejar eficientemente un auto que tiene una mayor potencia.

    La innovación que viene

    Los organizadores y los fabricantes ya trabajan en el desarrollo de la siguiente generación de autos Fórmula E, pero aún es pronto para saber cuándo se incorporará a la competencia.

    “Está en proceso, estamos debatiendo con los constructores porque hay que empezar con mucho tiempo y preparar lo fundamental pensando en los costos y tiempo para trabajar las características que tendrán las unidades”, menciona el CEO y fundador de la Fórmula E, Alejandro Agag.

    Fórmula-E
    Foto: Karina Hernández.

    Sin ahondar en detalles, comentó que la generación cuatro, Gen4, dará un salto increíble en prestaciones como por ejemplo el tiempo por vuelta. El Gen3, dijo, se centró en la recuperación de la energía y la nueva generación en ver cómo esa energía se pondrá al servicio de las prestaciones del auto: “Eso será el futuro. ¿Cómo lo haremos? Ya veremos, hay muchas opciones de tecnología”.

    Agag adelantó que la próxima temporada introducirán la carga ultrarrápida, una innovación que se sumará a las que se han dado a lo largo de las temporadas de la competición y que tocan áreas como el análisis de datos y la química. Ambas son cruciales para el desarrollo de materiales más ligeros con los cuales equilibrar el peso y la eficiencia de las baterías.

    Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado