El Premio Nobel de Literatura 1982 había salido recientemente de un hospital en la Ciudad de México en el que permaneció internado una semana por una infección pulmonar y de vías urinarias.

 

 

Reuters

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El escritor colombiano Gabriel García Márquez, que revolucionó las letras hispanas y cosechó millones de lectores dándole dimensión universal al realismo mágico, murió el jueves en su casa de la Ciudad de México a los 87 años.

Las causas de su fallecimiento no quedaron claras de inmediato, pero García Márquez, Premio Nobel de Literatura, estuvo internado hasta la semana pasada en un hospital de la capital mexicana por una infección pulmonar y de vías urinarias.

Hace unos días, un periódico mexicano dijo que el cáncer linfático que sufrió años atrás había resurgido y se había extendido por otras partes de su cuerpo. Sin embargo, algunas personas cercanas lo desmintieron y uno de los médicos que lo atendía sólo señaló el miércoles que su estado era “delicado”.

Con su obra maestra Cien Años de Soledad sacudió al mundo literario en 1967. La épica saga de la familia Buendía en el pueblo imaginario de Macondo, repleta de supersticiones y desgracias de dimensiones bíblicas, fue clave para que le otorgaran el Premio Nobel de Literatura en 1982.

Traducido a decenas de idiomas, el libro es estudiado en diversas universidades del mundo y el escritor mexicano Carlos Fuentes lo consideraba El Quijote de la literatura americana.

“Lo que en él era excepcional era su modo de contar (…) lo que va a marcar, no nada más nuestra vida sino la de muchos siglos son las palabras, el modo en que Gabo contaba”, dijo la escritora mexicana Ángeles Mastretta horas después de su muerte.

El día de su cumpleaños, el 6 de marzo, el autor de El amor en los tiempos del cólera y Crónica de una muerte anunciada salió a la puerta de su residencia en un barrio de clase acomodada para agradecer a quienes habían ido a felicitarlo, como todos los años, pero sus movimientos eran torpes.

Esa fue la última vez que se lo vio en público. Desde ese mismo lugar, el jueves por la tarde partió una carroza fúnebre con los restos del escritor, aunque se desconocen aún los detalles del funeral.

Se esperaba que su familia -su esposa Mercedes Barcha y sus dos hijos- dieran un mensaje más tarde.

García Márquez fue uno de los literatos más famosos, prolíficos y queridos de Latinoamérica, a la que pintó con una singular pluma que fusionó lo cotidiano con lo irreal, inspirado en los relatos de su abuela y en su tórrido pueblo de Aracataca.

Pero nunca dejó de considerarse periodista, su primer amor con las letras. García Márquez solía escribir artículos en la prensa y en sus trabajos también figuran guiones de cine y televisión.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, decretó tres días de luto en memoria del célebre escritor, de quien dijo “le dio voz a nuestros silencios y a las leyendas de nuestros abuelos”.

México preparaba un homenaje al escritor el próximo lunes en el Palacio de Bellas Artes, donde fue despedido su amigo Carlos Fuentes hace dos años, dijo el director del estatal Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México (Conaculta), Rafael Tovar.

Vivir para contarla

En todo el continente, figuras de la cultura y de la política lamentaban la pérdida del símbolo del boom latinoamericano del siglo XX.

Hasta uno de los hombres con el que estaba más distanciado por cuestiones personales e ideológicas, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, se despidió de su colega.

“Ha muerto un gran escritor. Sus obras le dieron gran difusión y prestigio a la literatura. Sus novelas sobrevivirán y seguirán ganando lectores por doquier”, dijo el Premio Nobel peruano, que es considerado el último gran escritor de ese “boom”, según el periódico El Comercio.

El mandatario colombiano Juan Manuel Santos, así como Enrique Peña Nieto de México, Rafael Correa de Ecuador y Ollanta Humala de Perú, enviaron sus condolencias.

Incluso el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, lamentó la partida del escritor. “El mundo ha perdido uno de sus más grandes visionarios escritores, y uno de mis favoritos desde que era joven”, dijo.

La popular cantante colombiana Shakira publicó en su cuenta de Twitter una foto donde aparece abrazada a García Márquez.

“Querido Gabo, una vez dijiste que la vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda (…) Tu vida, querido Gabo, la recordaremos como un regalo único e irrepetible, y como el más original de los relatos”.

García Márquez, de cejas pobladas y espeso bigote, dejó decenas de millones de admiradores alrededor del mundo que expresaron su pena en las calles y en las redes sociales.

“Nos va a hacer mucha falta su revolución, su modo narrativo, la visión que tenía de América Latina, que era única”, dijo Diego Palacios, un productor de cine de 36 años, mientras hacía compras en una librería de la Ciudad de México.

Amigo del líder cubano Fidel Castro, el escritor colombiano nunca escondió sus ideas de izquierda, lo que ahondó sus diferencias con Vargas Llosa.

En la ceremonia de entrega del Nobel, a la que asistió vestido con un traje típico colombiano en lugar del frac de rigor, denunció la miseria y las violaciones de los derechos humanos por las dictaduras de la época en América Latina.

“La cultura latinoamericana de luto, falleció Gabriel García Márquez”, dijo Granma, el diario del gobernante Partido Comunista de Cuba, en su página web.

La muerte de Gabo, como todo mundo le decía de cariño, condena a  todos sus amigos, familiares y lectores que lo quisieron a través de sus letras, a 100 años de soledad.

 

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