Glassdoor Boton-noviembre-2019

De una lluvia de ideas entre Tim Besse, Robert Hohman y Rich Barton, en 2007, surgió el plan para crear un sitio web que ayudara a los trabajadores a hacerse del mejor empleo posible.

Robert Hohman, cofundador de Expedia, contó a sus dos amigos que, por accidente, había olvidado los resultados de una encuesta de evaluación de empleados de Expedia en una impresora de la oficina. Entonces, se preguntaron qué pasaría si esos datos salieran a la luz afuera de la empresa y los competidores conocieran el clima de trabajo de la organización e, incluso, el salario que se paga en cada posición.

Más que atemorizarse, aquel grupo de amigos decidió que ese tipo de información era una oportunidad de negocio, una en la que se ayudara a los profesionistas a tomar decisiones de carrera.

La empresa se estableció en California y, en 2008, lanzó su sitio web. Glassdoor empezó a recopilar reseñas del clima laboral en las empresas a partir del testimonio de los propios empleados, quienes aportaban información de forma anónima, incluidos comentarios sobre la infraestructura de las oficinas y un dato clave: los salarios.

Desde el establecimiento de sus primeras oficinas corporativas, hasta la compra de la compañía, en 2018, por parte de una firma japonesa, Glassdoor se convirtió en un referente para saber cuánto se paga como salario en industrias y puestos específicos.

Glasdoor

Te puede interesar: Capacitación y mercado laboral en México

Por ejemplo: Un desarrollador de software en busca de empleo en Miami, Florida, puede ver cuál es el sueldo promedio del puesto que busca (72,000 dólares al año), el comparativo con el promedio del país (9% por debajo del pago promedio para su profesión a nivel nacional) y el sueldo de otras posiciones relacionadas que podrían interesarle, como la de programador en lenguaje Java, que, en Miami, ofrece empleos con un sueldo promedio de 83,000 dólares al año.

La plataforma concentra información de puestos de trabajo especializados, pero también de aquellos relacionados con actividades básicas, como dependiente de tienda de autoservicio o ayudante general en actividades de manufactura.

Glassdoor llegó a ser sinónimo de información sobre mercado laboral, no sólo relacionada con búsqueda de empleo, sino con management, liderazgo y prácticas de inclusión. Además, en 2017, se convirtió en la primera bolsa de trabajo virtual en rehusarse a publicar ofertas de empleo que tuvieran restricciones para personas con antecedentes penales.

Glassdoor

Actualmente, su sitio web reporta 67 millones de visitas cada mes, concentra una oferta de 12 millones de empleos y ha recopilado más de 50 millones de reseñas hechas con información de empleados sobre procesos de contratación, liderazgo de los jefes o claves para elaborar un currículum.

Te puede interesar: Abren bolsa de trabajo para personas con capacidades especiales

Las empresas también pueden compartir preguntas potenciales para las entrevistas de trabajo y perfiles de sus ejecutivos estrella.

La principal diferencia con otras plataformas, como LinkedIn o la mexicana OCCMundial, es que la fuente de información es el empleado, no quien ofrece un puesto de trabajo.

Crecer o salir a bolsa

Tras una ronda de capital que le permitió recolectar 50 millones de dólares (mdd) en 2015, Glassdoor estaba listo para comenzar su proceso de salida a bolsa y, para ello, contrató a su actual cfo, Adam Spiegel.

Sin embargo, la estrategia cambió: en vez de salir a los mercados, saldría al mundo a convertirse en una empresa todavía más grande. En 2016, la estrategia llegó a América Latina, con la compra de la brasileña Love Mondays, que contaba con una base de datos de reseñas y salarios de 75,000 compañías cariocas y con capital por 2 millones de dólares recogido en una ronda de inversión.

En 2018, Glassdoor había logrado juntar 204.5 mdd a través de 10 rondas de financiamiento; sin embargo, el siguiente paso para la compañía no fue el fondeo en el mercado bursátil, sino la venta a la empresa japonesa Recruit Holdings, por 1,200 mdd.

Su competidor, LinkedIn, fue adquirido en 2016 por Microsoft, por más de 26,000 mdd. Ahora LinkedIn pertenece a una empresa de tecnología que maneja diferentes líneas de negocio y una capitalización de mercado superior a 1 billón de dólares.

Glassdoor

Te puede interesar: Abren bolsa de trabajo para personas con capacidades especiales

En tanto, Glassdoor forma parte de Recruit Holdings, una firma global enfocada en recursos humanos, con un valor de capitalización superior a 5 billones de dólares, lo que ahora le da ventaja en materia de respaldo.

“Lo que hoy permiten empresas como LinkedIn, Glassdoor u OCC es lanzar una búsqueda directa de candidatos o ver datos estadísticos; sin embargo, en posiciones que requieren una apuesta alta en términos de salario, el trato personal es importante”, afirma Antonio Catena, director general de la empresa de headhunting Ackermann.

Las posiciones de gerencia media resultan las más difíciles de conseguir, por lo que es un mercado donde los cazadores de talento, más que competir con las plataformas, tratan de utilizarlas como herramientas complementarias, agrega Catena.

Los headhunters, agrega, se enfocan en conseguir puestos con remuneraciones de 1 a 2 millones de pesos al año en puestos gerenciales, e incluso de hasta 4 millones de pesos anuales. Los ingresos de los cazatalentos provienen de una comisión sobre el salario bruto del primer año y, a diferencia de las plataformas de empleo, generalmente la actividad se enfoca en personas que están trabajando, y no en búsqueda.

Glassdoor

No creemos que las plataformas virtuales sean una competencia; son más un apoyo, un directorio o un compendio de información”, dice Catena.

Desde la perspectiva de Glassdoor, la competencia genera un entorno saludable a favor de los empleados. “Una cosa que hemos aprendido en los últimos 10 años es que existe una demanda universal para buscar trabajos relevantes mientras se descubre más sobre el ambiente laboral de las empresas.

La gente quiere transparencia para tomar decisiones laborales más informadas. Aunque otras plataformas están en el sector del empleo, lo que hacen es diferente de [la actividad de] Glassdoor.

Los profesionales buscan un trabajo y una compañía con las que puedan identificarse, y los empleadores desean atraer talento a escala”, afirma Luciana Caletti, encargada de la
operación de Glassdoor en América Latina.

El modelo de negocio de Glassdoor se sostiene de anuncios pagados de vacantes, así como de asesoría de marca para que las compañías mejoren su reputación.

Existen dos modalidades de cuentas para empresas: la gratuita, donde pueden publicar ofertas de trabajo sin costo, subir información básica de la compañía y algunas fotos; y la cuenta de paga, con la que se puede promover que las vacantes de la empresa aparezcan primero en las búsquedas, contar con analítica de comparación con datos de empresas de la competencia, contar con analítica de datos para evaluar procesos de contratación y capacidad para ocultar los anuncios de la competencia cuando un posible candidato realiza una búsqueda en el perfil de la empresa.

El toque latinoamericano

En junio, la firma lanzó los sitios locales para Brasil y México, que se sumaron a otras páginas locales, como las que existen en Alemania, India, Argentina, Italia, Francia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos, Austria, Australia y Nueva Zelandia. Hoy, la empresa cuenta con oficinas en São Paulo, desde donde se gesta la estrategia regional.

“Love Mondays nació de la inspiración que tuvimos al conocer a Glassdoor. Con la adquisición, nos volvimos parte de la cultura corporativa y sus objetivos, que empataban mucho con los nuestros. Con este movimiento, Glassdoor se adentró en el mercado latinoamericano y tiene la ventaja de contar con la data que Love Mondays generó durante sus años de operación sobre las empresas de México, Brasil y Argentina”, relata, en entrevista, Luciana Caletti, cofundadora de Love Mondays y ahora vicepresidenta de Glassdoor en América Latina.

La ejecutiva explica que Glassdoor busca posicionarse como una herramienta para que los trabajadores de la región tengan elementos para hacerse de un buen empleo, en un entorno donde existe mucha informalidad.

“Nosotros vemos la evaluación de empresas como un proceso natural para solicitar un puesto vacante. Cuando estás por comprar una casa o departamento, necesitas conocer el lugar, ver fotografías, saber en dónde estarás viviendo; nadie compra una propiedad a ciegas; es algo que, simplemente, parece obvio.

Con el empleo debe ser igual: se trata de una actividad a la que vas a dedicarle una tercera parte de tu día. Entonces, debe ser un lugar con el que te identifiques y te sientas a gusto, que haya una conexión con sus valores y su cultura”.

Glassdoor

Foto: Glassdoor

Caletti considera que, en la región, los procesos de contratación todavía carecen de esa información sobre las actividades a realizar, los jefes y los centros de trabajo. Desde su perspectiva, esto genera un área de oportunidad para ayudar a los trabajadores a tomar mejores decisiones de carrera y lograr una rotación de puestos más baja, generando más estabilidad en las empresas.

“Para nosotros, esto ayuda al mercado laboral de manera general, pues los trabajadores pueden descubrir las oportunidades que existen para ellos, donde empaten sus valores con los de las empresas”.

Para el caso particular de México, la ejecutiva afirma que la oportunidad más grande está en conectar la necesidad de empleos estables con vacantes que requieren alto compromiso.

“Los mexicanos buscan la estabilidad y seguridad en el empleo, pero, al mismo tiempo, quieren contar con oportunidades de crecer y seguir desarrollándose laboralmente. Los trabajadores mexicanos son fieles a su empleo, pero no dudarán en cambiar de empresa si otra les ofrece mejores condiciones laborales, como un salario más alto, buen balance entre vida personal y laboral, capacitación y desarrollo de carrera”, añade Caletti.

 

Siguientes artículos

Amparo a Televisa no frena fusión Disney-Fox, aclara IFT
Por

El órgano regulador precisó que el acto reclamado por la televisora no tiene que ver con la autorización de dicha unión....