El encargado del departamento tributario en Washington fue removido de sus cargo por un escándalo sobre exenciones de impuestos.

 

Reuters

 

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WASHINGTON  – Steven Miller, máximo funcionario tributario de Washington fue despedido el miércoles, mientras el presidente Barack Obama buscaba calmar una creciente ola de críticas respecto al foco de especial escrutinio del Servicio de Impuestos Internos contra grupos conservadores.

Buscando recuperar la iniciativa en medio de una serie de controversias que amenazaron la agenda de su segundo mandato, Obama dijo que se necesitaba un nuevo liderazgo para restablecer la confianza pública en el organismo (IRS por sus siglas en inglés), que ha sufrido un gran golpe a su reputación de independencia política.

Obama anunció que instruyó a su secretario del Tesoro, Jack Lew, a pedir la renuncia de Steven Miller, comisionado en ejercicio del IRS, y Lew ejecutó la misión.

“Haré todo lo que esté en mi poder para asegurar que nada parecido vuelva a repetirse”, afirmó Obama a periodistas en la Casa Blanca.

Obama habló tras reunirse con importantes funcionarios del Tesoro para abordar cómo apaciguar el creciente malestar, luego de que un organismo supervisor del Gobierno describiera cómo la mala administración llevó a un foco “inadecuado” sobre las solicitudes de estatus de exención tributaria de grupos conservadores.

El presidente, del Partido Demócrata y que fue acusado por críticos republicanos de reaccionar muy pasivamente al escándalo, dijo que el hecho era “inexcusable”.

“Estoy molesto al respecto”, declaró.

También prometió trabajar “mano a mano” con el Congreso para establecer nuevas salvaguardas pero, reconociendo la realidad de un Washington dividido, instó a los legisladores a lidiar con el delicado asunto de forma de evitar “agendas políticas o partidistas”.

El anuncio de Obama también siguió a un aumento en los llamados de legisladores republicanos a que Miller y otros altos funcionarios del IRS renunciaran.

Miller dijo en un mensaje a colegas que hay una “necesidad fuerte e inmediata” de restablecer la confianza pública en la agencia tributaria del país.

“Dejo con pesar el IRS ya que mi asignación actual termina a inicios de junio”, escribió Miller. “Estos han sido tiempos increíblemente difíciles para el IRS dados los eventos de los últimos días”, agregó.

En horas previas, CNN citó a una fuente del Congreso diciendo que Miller había dicho que el IRS apuntó a dos empleados de la agencia en Cincinnati, Ohio, oficina que es principalmente responsable de las revisiones “demasiado agresivas” de solicitudes de exención tributaria de grupos asociados con el movimiento conservador Tea Party.

El Departamento de Justicia lanzó una investigación criminal respecto al IRS y el miércoles una tercera comisión congresista anunció que empezará su propia investigación.

 

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