DW.- El antiguo Salón de Sesiones del Senado acogió un homenaje al exilio republicano, organizado por el gobernante Partido Socialista (PSOE) con ocasión del 80 aniversario del éxodo de medio millón de españoles al final de la Guerra Civil (1936-1939).

Ante representantes de exiliados, deportados y sus descendientes, la ministra socialista de Justicia, Dolores Delgado, pidió “perdón por tantos años de silencio, de estar mirando a otro lado, de estar criminalizando a las víctimas del franquismo”, en alusión al régimen dictatorial del general Francisco Franco (1936-1975).

Presupuesto para la memoria histórica

En un acto con muchos momentos emotivos, la ministra de Justicia recalcó que “el exilio no es el pasado, no es la memoria”, sino “la dignidad de futuro, la pervivencia de unos valores que siguen”.

En este sentido, destacó que el Gobierno ha incluido una partida de 15 millones de euros en el proyecto de Presupuestos del Estado de 2019 para asuntos relativos a memoria histórica, frente al gasto nulo del Ejecutivo conservador anterior desde 2013 en este asunto. Esa cantidad no es un gasto, sino “una inversión en valores, en principios”, aseguró la ministra.

 

El director general de Memoria Histórica, Fernando Martínez, reafirmó, por su parte, el compromiso gubernamental de “seguir luchando” por lo mismo que los exiliados y “reparar lo que no se ha reparado a lo largo de tanto tiempo”.

“Reparar lo que no se ha reparado”

En España sigue habiendo un número indeterminado de fosas comunes con los restos de miles de personas asesinadas durante el franquismo, y su ubicación y excavación siguen siendo una asignatura pendiente solicitada de forma insistente por sus familiares, un proceso en el que se avanza muy lentamente.

El historiador Nicolás Sánchez-Albornoz, de 92 años, lamentó por su parte lo poco que el Estado español ha hecho, a su juicio, para “restaurar las heridas provocadas por el exilio”, pese a “alardear” de sus figuras intelectuales “señeras y consagradas”.

 

Por ejemplo, reprochó la ausencia de representación oficial española en las celebraciones del 60 aniversario del desembarco aliado de Normandía mientras “sobran” monumentos en memoria de la División Azul (unidad española que combatió con las fuerzas nazis en territorio soviético).

En el acto participaron también representantes de varias organizaciones de exiliados y descendientes, como Concha Díaz Berzosa, de AMICAL-Mauthausen (que agrupa a los supervivientes de los campos de concentración nazis) o Amparo Sánchez-Monroy, delegada en Francia de Archivo, Guerra y Exilio (AGE).

Sánchez-Monroy, quien pasó a Francia con su familia en 1939 cuando tenía menos de un año, pidió la nulidad de “todos los juicios penales, militares, sumarísimos” del franquismo por motivos políticos y la localización y clasificación de fosas comunes en presencia de forenses y jueces que identifiquen pruebas.

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