Cuando Nick Woodman fundó GoPro, hace menos de una década, no imaginó que sus cámaras de acción tendrían un impacto tan grande. Hoy, sus cámaras son vistas lo mismo en los deportes extremos que en los grandes sets de Hollywood y esas aventuras que desafían a la muerte. No obstante, la empresa pasa por su crisis más grande hasta el momento.

El problema, aparentemente, es que los consumidores han perdido interés en sus productos ante una mejora en la calidad de las cámaras de los teléfonos móviles y una aparente complejidad de su software de edición. El resultado: a menos de dos años de su salida a bolsa, las acciones de la compañía cotizan a menos de una tercera parte de su precio original.

Ante ese panorama poco alentador, GoPro quiere hacer nuevos amigos en América Latina.

“El negocio va muy bien. El año pasado tuvimos nuestro mayor crecimiento en América Latina. Considerando los retos económicos en la región, somos muy optimistas de que veremos crecimiento también en 2016”, dice Rick Loughery, director global de Relaciones con Medios de GoPro, en entrevista con Forbes México.

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Es difícil determinar el impacto de nuestro país en la línea de base de GoPro, y Loughery no dará cifras específicas, limitándose a ofrecer un ambiguo lugar común: “Hemos crecido anualmente a doble dígito.”

A pesar de que en México la firma sólo estaba presente a través de sus distribuidores, éste superó a Brasil en 2015 como su mercado más importante. No obstante, Loughery reconoce que “también sabemos que hay mucho por hacer, tenemos una gran base de fans, pero nuestra presencia aún es pequeña”.

 

La nueva táctica regional

Para contrarrestar la caída en sus ventas en los mercados desarrollados, GoPro quiere extender su huella en América Latina, aumentando sus esfuerzos en marketing y relaciones públicas para “alcanzar al gran público y ayudarle a entender cómo es que GoPro puede ser la herramienta para documentar sus vidas. No tienen que ser surfers o snowborders”, dice Loughery. Ése será su foco en los meses por venir.

Así, para la compañía el problema no son las cámaras (aunque se ha visto obligada a recortar dos veces el precio de su Session, a la mitad de su precio de salida), sino el desconocimiento que el público tiene de éstas. “Ésta es una gran cámara, pero es reactiva. La GoPro es una cámara proactiva: la puedes llevar a la playa o poner frente a un pastel de cumpleaños y tomar fotos grandiosas. Es una herramienta para la creatividad, y así es como ha sido vista a lo largo del tiempo”, afirma el directivo.

La estrategia de la empresa es conseguir más socios, que van desde equipos deportivos profesionales hasta bloggers e influencers de estilo de vida. Asimismo asignará a alguien al área de marketing deportivo y estilo de vida en nuestro país: “Buscaremos asociarnos con marcas que nos ayuden a hacer lo que mejor sabemos hacer: producir el mejor contenido, así que nos verás muy activos en el país en los próximos 6 a 12 meses.”

Hasta el momento, GoPro se había concentrado en los mercados desarrollados, y América Latina se había quedado al margen. Incluso hoy su operación regional es sumamente compacta, y apenas supera la docena de integrantes. El director de Relaciones con Medios quiere que eso cambie en breve, especialmente en nuestro país: “Por mucho que nos haya ido bien, y estamos felices por como se han dado las cosas en México, vemos que podemos crecer exponencialmente si nos volvemos más activos.”

La Hero 4 Session es la cámara más pequeña de la línea GoPro, y su precio ha sido rebajado en dos ocasiones.

La Hero 4 Session es la cámara más pequeña de la línea GoPro, y su precio ha sido rebajado en dos ocasiones.

 

Nuevos complementos para las GoPro

Una de las mayores áreas de oportunidad ubicadas por la empresa es su software de edición, admite Loughery: “Uno de los retos que la gente tiene es que acumula esas imágenes geniales capturadas con su GoPro, pero necesita una solución simple y sencilla para crear videos, especialmente en el móvil, por cuestiones de tiempo y practicidad.”

La solución se materializó en forma de adquisiciones. En enero pasado, GoPro compró dos apps de edición de video móvil, Replay y Splice, que hace un par de semanas fueron relanzadas (la primera como GoPro Quik), y que “facilitan significativamente la edición de video en tu teléfono, no sólo de GoPro”, sostiene el directivo.

Y tiene razón. Basta echar un vistazo a las aplicaciones para notar que han resuelto varios de los puntos de fricción más significativos. A través de ellas se puede editar y producir contenido en foto o video de forma fácil, intuitiva y simple.

Eso, en lo corresponde a las adquisiciones, pero al interior la compañía también ha estado muy activa. Rick Loughery asegura que su nuevo software para computadora estará listo este otoño, así como su nuestro drone, Karma (cuyo lanzamiento, por cierto, estaba previsto para inicios de año y fue retrasado), y “por supuesto seguiremos innovando en nuestra cámara, de la que tendremos un nuevo modelo el siguiente diciembre”.

 

Urgente, una estrategia 360 grados

Aunque el voceo declinó la invitación a dar más detalles de su próxima cámara, es muy probable que integre tecnología de captura de imágenes en 360 grados, un segmento en el que la marca enfrenta cada vez más competencia. Ricoh, Kodak, Nikon, Bell, Samsung y LG han anunciado o ya venden cámaras capaces de capturar imágenes en ese formato.

Sin embargo, para Loughery el mercado de la realidad virtual y la captura de imágenes en 360 grados aún está en el segmento profesional: “Creo que va empezando, estamos en el principio, y estamos ahí con nuestra solución Omni (una base para montar una docena de GoPros desarrollada en conjunto con Google). Tenemos la tecnología para procesar la captura de imagen, para coserla y también tenemos nuestro reproductor.”

Para el vocero, Omni está “a un precio competitivo… Si ves las soluciones de Nokia y otros, están en el rango de las decenas de miles de dólares, y Omni cuesta unos 5,000, y si echas un vistazo a las producciones profesionales, tienen 30 GoPros, así que en vez de comprar una cámara, puedes usar las black que ya tienes e integrarlas en la solución Omni”.

Buena parte del personal que trabaja para GoPro está enfocado en sus próximas cámaras. La gran mayoría de sus casi 2,000 empleados son ingenieros de software y hardware, y también ha adquirido mucho talento, como ocurrió con la compañía Kolor (Francia), que desarrolla software de VR que estará integrado en su Omni.

Por lo pronto, a GoPro no le quita el sueño el tsunami de competidores que está a punto de llegar a sus costas, y Loughery se muestra confiado: “La competencia es buena, te mantiene motivado y hambriento, pero nosotros tenemos nuestros propios objetivos y trabajamos para ello.”

 

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