Don Ernesto M. Izquierdo Méndez preside el Grupo Universal, conglomerados empresariales más importantes del país, que ofrece innovadoras soluciones financieras y de servicios.

Por Felivia Mejía | Fotografía: Alejandro Núñez

 

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Don Ernesto Izquierdo se presentó a la entrevista cerciorándose de que todo estuviera en orden y dispuesto a contar detalles de su vida personal y ofrecer datos recientes del manejo del Grupo Universal, del que preside el Consejo de directivos y a cuya empresa de seguros se vinculó hace más de tres décadas.

Está orgulloso de formar parte de uno de los grupos empresariales más fuertes y de mayor prestigio del país, que a la fecha maneja una masa de inversión que supera los 10,000 millones de pesos de República Dominicana (a un tipo de cambio de 45 pesos de RD por dólar). El Grupo Universal tiene ingresos superiores a los RD$16,000 millones al año y un patrimonio que supera los 3,250 millones de pesos de República Dominicana (a un tipo de cambio de 45 pesos de RD por dólar).

En ese ámbito se involucró motivado por su suegro, don Rafael De León, quien fundó Seguros Universal en agosto de 1964 y quería que alguno de los esposos de sus dos hijas se interesara por el negocio, en vista de que no procreó un varón.

Don Ernesto, con un título de ingeniero mecánico obtenido con honores Cum Laude en la Universidad de Puerto Rico en 1968, dudaba si la mejor decisión era abandonar lo suyo para abrazar proyectos ajenos.

En 1980 su suegro compró las acciones de su socio y se quedó como dueño absoluto de la compañía, entonces don Ernesto ascendió al puesto de director general.

Cuando estaba más entusiasmado con sus labores, tres años más tarde, su suegro decide vender la compañía al financiero Grupo Popular, que le cambia el nombre a La Universal de Seguros. Entonces, él se dedica otra vez a la ingeniería.

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50 años de recuerdos

De eso hace un poco más de 30 años, tiempo en el que Grupo Universal ha reportado al fisco más de 1,000 millones de pesos de República Dominicana (a un tipo de cambio de 45 pesos de RD por dólar), lo que lo sitúa entre los que más impuestos pagan en el país. En 1985 don Ernesto acepta trabajar con el Grupo Popular, reintegrándose al mercado de aseguradoras como vicepresidente ejecutivo de La Universal de Seguros. Cuatro años más tarde lo designan presidente, puesto que ocupa hasta la fecha.

Don Ernesto recuerda que un reto importante que enfrentó fue el huracán George, en 1998. En el caso de La Universal de Seguros tuvieron responsabilidades por más de 100 millones de dólares (mdd), de un monto total de siniestro que alcanzó más de los 500 mdd.

Destaca el grado de cumplimiento que los ejecutivos demostraron ante ese evento. El huracán George ocurrió el 22 de septiembre de 1998 y en diciembre de ese mismo año prácticamente ya estaban ajustados todos los siniestros. “Eso fue un récord porque como el impacto fuerte se produjo en el sector turístico, los hoteleros estaban sumamente interesados en que para esa temporada sus instalaciones estuvieran disponibles y se logró indemnizar. Ni un caso se llevó a litigio”, comenta con la satisfacción que produce el deber cumplido.

“A nosotros esa situación nos fortaleció enormemente. Ya estábamos bajo la sombrilla del Grupo Popular, que nos había catapultado como la segunda aseguradora del país, habíamos entrado en áreas de desarrollo tecnológico, ya teníamos esta torre, que fue inaugurada en 1989. Ahí fue que realmente se relanzó el sector”, agrega.

En el 2000 hicieron una fusión con Seguros América, que estaba en tercer lugar del mercado (La Nacional de Seguros estaba en un primer lugar), lo que les favoreció de manera muy positiva posicionándolos en el primer lugar del mercado de las aseguradoras.

Detalla que la crisis financiera que golpeó al país en 2004 motivó a que el Grupo Popular decidiera vender la aseguradora. “Era un momento difícil para ejecutar una venta de tal magnitud. Entonces planteé la posibilidad de buscar accionistas que adquirieran la empresa. Lo primero que atiné fue en buscar familias relacionadas al Grupo Popular, por eso es que accionistas de ese corporativo también participan en el Universal”, dice.

Sin embargo, aclara que actualmente el Grupo Popular no tiene un solo peso en acciones del Grupo Universal, aunque sí tienen accionistas comunes.

A pesar de que la venta fue ampliamente informada a la población, todavía una década después hay gente que los relaciona, cosa que a ellos no les molesta.

“A nosotros no nos desagrada que nos relacionen porque nos están vinculando con un gran grupo, de mucha moral, de mucha ética, de mucha fortaleza, pero nuestra realidad es que estamos accionariamente totalmente desvinculados, con consejos de directores totalmente independientes”, puntualiza.

 

El ahora

El Grupo Universal está compuesto de seis empresas: Seguros Universal, compañía líder del sector, con el 27% del mercado dominicano y una de las principales aseguradoras privadas de Centroamérica; ARS Universal, que cubre el 15% del mercado local; Suplidora Propartes; Asistencia Universal; Fiduciaria Universal, la tercera más importante en el país; y la más reciente, AFI Universal, administradora de fondos de inversión.

Mucho trabajo qué hacer, pero don Ernesto asegura que todo esto es posible gracias a su equipo. “Estoy más inmerso en el contacto con los clientes. Tengo un equipo joven, más de 12 vicepresidentes a los que delego decisiones importantes, porque los considero altamente capacitados y profesionales”, indica.

En una brevísima pausa se toma su café. Justo cuando le pregunto por qué tiene solo cuadros de pintores dominicanos en su despacho y en otras áreas del edificio.

“Yo creo mucho en los pintores dominicanos. Creo que hay que darle apoyo a lo nacional. Soy de los que cree que a las cosas hay que darle valor. Recientemente hubo una remodelación y querían llevarse algunos muebles y yo dije que no. Si te fijas todos esos cuadros son los mismos de 1989, cuando abrimos la torre. Solo le cambiaron los marcos”, comenta.

También forma parte del mobiliario de aquella época el estante que acoge los libros en su despacho y los 14 tomos de la famosa enciclopedia Cumbre Ilustrada, editada en 1980.

Ese amor a lo nacional se observa en la misma composición de la empresa, que es ciento por ciento capital dominicano. Aunque Seguros Universal es la tercera compañía en importancia y en tamaño en el mercado de Centroamérica y el Caribe, esa privilegiada posición no les ha motivado a extender sus servicios hacia otros países porque entienden que a nivel local hay muchos logros que alcanzar. “Tenemos ahora mismo un país con un ambiente de inversión excelente. Hay una estabilidad macroeconómica, hay muchas oportunidades de crecimiento… Hemos invertido en el sector hotelero, en la industria, en la seguridad social, en la banca. Creo que debemos apostar al país, en crear empleos, nuestra empresa tiene más de 1,000 trabajadores”, sostiene.

Tienen muchos éxitos que conquistar y aspectos que mejorar, sobre todo en el área de las aseguradoras de riesgos de salud.

Don Ernesto señala que ese es el sector más conflictivo porque es muy difícil satisfacer a todo el mundo. Se pregunta por qué aun no se han mejorado esas cosas que molestan, como que ahí tenemos un catálogo de prestaciones obsoleto, dificultades en la cobertura.

“No se ha mejorado por la falta de una voluntad política para hacerlo, porque no son las ARS las que crean los catálogos ni las prestaciones de servicios, son los organismos reguladores del Estado”, indica.

Como opinión muy personal expresa que hay momentos en que piensa que hay un plan para desacreditar el sistema, no se explica con qué objetivo.

“A veces nos preocupa que el Estado quiere ir más de donde debe ir, quiere penetrar a áreas del sector privado porque entiende que puede ser mejor”, agrega.

Don Ernesto expone ampliamente sus opiniones en cada pregunta, pero también tiene esa virtud de prestar atención a las consideraciones de su interlocutor. Dice que para él es sumamente importante escuchar a los demás porque cree que cuando oye otras opiniones llega a mejores conclusiones. “El gran error de mucha gente es que no oye a los demás, solo a sí misma, por eso es que Dios te puso dos oídos y una sola boca”, expresa.

Y agrega: “Algo importante es que puedo cambiar mi criterio cuando escucho lo que otros plantean. No hay cosa más desagradable cuando vas a una mesa de reunión y solo habla una persona; o sea, es bueno que todo el mundo opine”, indica.

De ese escuchar al equipo surgen nuevas ideas que aportan a los planes futuros de la empresa, que en los próximos años pretende invertir 1,500 millones de pesos de República Dominicana (a un tipo de cambio de 45 pesos de RD por dólar).

Una parte ya se ha invertido en su plan de expansión con nuevas oficinas por abrir en Santo Domingo Este, también en Punta Cana, Higüey, San Francisco de Macorís, La Vega y Puerto Plata. Están en un proceso de instalar todas sus oficinas operativas en el kilómetro 14 de la autopista Duarte.

51 años después, el Grupo Universal se mantiene a la vanguardia e innovando. En 2013 incursionaron en el negocio fiduciario con Fiduciaria Universal, para gestionar patrimonios autónomos de terceros, y desde el pasado año también ofrecen soluciones en cuanto al mercado de valores con AFI Universal, una administradora de fondos de inversión.

Un dato interesante que señala don Ernesto es que 90% de los negocios está asegurado. Sin embargo, solo 0.4% de la población tiene un seguro de vivienda, y lo está porque es un requisito obligatorio para obtener un préstamo bancario.

“Estamos tratando de cubrir esa necesidad con productos novedosos para atraer clientes al seguro de viviendas, ofreciendo pólizas GarantiMuebles, que le aseguran sus muebles, por ejemplo”, dice.

 

El verdadero valor

Entre tantas ocupaciones también hay tiempo para la familia y para don Ernesto disfrutar del golf en su villa de Casa de Campo los fines de semana. Se emociona cuando habla de su esposa Evelyn De León: “Un momento de especial importancia en mi vida ha sido el día de mi boda con Evelyn, mi compañera por 46 años. Ella es parte integral de mi ser y gran parte de mi éxito se lo debo a ella”. Junto a Evelin procreó a su hijo Rafael Ernesto y su hija Anabel, quienes le han regalado cuatro nietos y dos nietas. De todos tiene fotos en su despacho.

“La familia para mí es fundamental, porque esos fueron los principios que me inculcaron mi mamá y mi papá. Nos inculcaron que teníamos que sentarnos a la misma hora a la mesa y había una unidad familiar. Para mí la familia es la base del éxito o del fracaso, lo que usted es en la vida se lo debe a sus padres”, sostiene.

Don Ernesto afirma que para él su suegro, don Rafael De León, es un símbolo, porque era una persona “con gran credibilidad pública, muy honorable, y de una u otra forma yo soy un legado de él”.

“Hay dos personas que han impactado mucho en mi vida profesional, mi suegro y don Alejandro Grullón”, dice.

 

 

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