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Después de diversas polémicas y cambios de sede en años recientes, la fiesta literaria y cultural está lista para empezar, ahora en la ciudad de Querétaro. Son más de 90 las actividades programadas.

Mejor apúntelo en su agenda: ya está lista una nueva edición del Hay Festival. Mudado a la ciudad de Querétaro, como su nueva sede, del 1 al 4 de septiembre (de 2016) desfilarán por este encuentro cultural no sólo novelistas, habrá también cuentistas, poetas, ensayistas, editores, músicos, cineastas, periodistas, científicos…

Hablamos de una fiesta literaria, cultural, con todo tipo de actividades —literatura, teatro, ciencia, periodismo, música, cine— que dan cuenta de la gran vitalidad y diversidad cultural.

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Estamos muy contentos de dar a conocer la nueva edición del festival, dijo Cristina Fuentes de la Roche durante la presentación del mismo a la prensa. Tenía razones para estarlo: en México, el encuentro cultural ha tenido una vida difícil… Corrijo: más bien, una vida errante.

Rememoremos.

Empezó en Zacatecas, y luego se mudó a Xalapa. Ahí se realizó durante cuatro ediciones con tranquilidad, sin ningún sobresalto. (Ninguno que se conozca contra algún asistente del festival.) Fue de 2011 a 2014.

Empero, en este lapso y en tiempo récord, Javier Duarte se empeñó en hacer de su gobierno no sólo uno de los más garrafales para la entidad, también en uno de los más peligrosos para los periodistas, la prensa en general, y la sociedad toda.

La gota que derramó el vaso llegó en forma de foto, cuando trascendió una de las fotografías oficiales de aquella cuarta edición: en ella se veía al simpático y admirado Salman Rushdie —él mismo perseguido por la intolerancia religiosa, y convertido en un férreo defensor de la libertad de prensa y pensamiento— junto a Javier Duarte.

Meses después —ya con Veracruz convertido en uno de los lugares más peligrosos del planeta para periodistas—, desde la centralizada cultura mexicana los cuestionamientos salieron al mundo en forma de carta: y es que, en ella, los abajo firmantes —entre los que estaban escritores de México y el extranjero como Juan Villoro, Alberto Ruy Sánchez, Héctor Abad, Martín Caparrós, Daniel Samper, o Francisco Goldman— pedían al festival retirar su sede de Xalapa en protesta contra Javier Duarte (y su gobierno) por la desaparición y muerte de tantos periodistas.

En un artículo para Reforma, el propio Juan Villoro preguntaba: “¿Es pertinente que el Hay brinde prestigio internacional al gobernador Javier Duarte de Ochoa? Durante su mandato, 11 periodistas han sido asesinados y cuatro más están desaparecidos.”

Y agregaba: “¿Es posible encomiar la libertad de palabra mientras los periodistas son asesinados? La cultura sirve para tender puentes, pero también puede ser usada como ornato, el florero en la mesa de los criminales.”

Desde Veracruz, pero especialmente desde Xalapa, las voces contra esa carta no tardaron: varios escritores, periodistas e intelectuales —desde sus respectivas trincheras— reclamaban tal petición y postura… Quitar y eliminar un espacio como éste, decían muchos de ellos, que es libre y en el que se puede hablar de los problemas de la entidad sin esperar la represalia gubernamental, era un error. Era un favor a Duarte.

La propia Cristina Fuentes de la Roche, directora del Hay Festival para América, tampoco estaba convencida de todo esto: desde un principio, tuvo claro que las exigencias y reclamos al gobierno duartista tendrían más impacto si lo hacían desde dentro. No sólo eso: ella confiaba en el festival y lo que éste podría provocar:

—La violencia y la inseguridad son una realidad que no podemos negar —me dijo en aquel 2014—. Al ser México un país que en estos últimos años ha tenido una época muy problemática, existe esta necesidad de hablar, de crear foros culturales donde se pueda charlar de todos estos temas: de la violencia, la impunidad, de migración. El Hay Festival ha creado esos espacios de reflexión.

Y fue directa: “Desde nuestra posición no tenemos el poder de cambiar las cosas, es cierto; pero sí podemos crear más consciencia sobre estos temas, crear foros de discusión y reflexión para impulsar el cambio. El Hay ha contribuido en esto.”

Y sí: en eso tenía razón… Corrijo: en eso tiene razón.

Partamos de que el Hay Festival of Literature & Arts es un encuentro literario y artes originado en la pequeña población de Hay-on-Wye en Gales; pero, desde finales de los noventa, empezó a tener hermanos en diversas partes del planeta, como en Italia, Brasil, España, Hungría o Nigeria.

Cuando aterrizaron en Cartagena de Indias, Colombia era un país muy similar a México: aislado por la situación de violencia, pero con gran riqueza cultura y literaria.

—Organizar ahí el Hay Festival fue como un voto de confianza hacia el país —me dijo Cristina durante aquella entrevista—. Hoy, Colombia es más estable, la violencia ha disminuido mucho. A mí me parece que el Hay ha sido parte del cambio. No sólo por los espacios de debate, sino por los puentes que hemos creado… Son nuestro objetivo principal.

¿A qué puentes se refería? Sencillo: al ser un circuito que empieza en Gales (y que durante el transcurso del año llega a otros países), el Hay ha podido cruzar y llevar autores entre continentes. Muchos de ellos, procedente de naciones con problemas o dificultades similares a la de nuestro país.

Sin embargo, de poco sirvieron artículos y comentarios…

En una decisión inédita y discutida, Cristina canceló la edición 2015 en Xalapa y la convirtió en edición digital hecha desde la Ciudad México.

Bienvenidos a Querétaro

Algo es cierto: la edición del Hay Festival 2015 en la Ciudad de México dejó a muy pocos contentos. Para mucha gente fue realizada al vapor y pensada, más bien, para no perder su continuidad.

Ahora, un año después, las cosas nuevamente han cambiado: el Hay ha encontrado alojamiento en la ciudad (conservadora) de Querétaro.

Si le hacemos caso a la propia Cristina, no han afectado la afluencia de visitantes los cambios de sede que ha tenido el Hay Festival, dijo en un momento dado durante la presentación. Al contrario: “Hemos logrado crear un ambiente de diálogo en las ciudades en las que hemos estado. Hemos logrado llegar a mucha gente, a crear este ambiente de diálogo, este ambiente de intercambio que hemos buscado… tratando todo tipo de temas: de literatura, de justicia, de derechos humanos, periodismo, política. Y eso es lo que vamos a hacer en Querétaro.”

Sí: crear puentes, además de incitar el debate y el pensamiento —tanto local como global— son objetivos que siempre ha tenido el Hay. Y es lo que se espera durante los cuatro días del festival: hablamos de más de 90 actividades (con autores consagrados y creadores que comienzan a despuntar).

Serán más de 100 invitados los que llegarán de las cuatro esquinas del país, pero también que desembarcarán de 17 países distintos, entre los que destacan: de literatura JMG Le Clézio (Premio Nobel de Literatura 2008), Elena Poniatowska, Eduardo Sacheri, Cees Nooteboom, Margo Glantz, Juan José Millás, Nell Leyshon; de cine está Jorge Perugorría y Leonardo Sbaraglia; de derechos humanos está Luis Moreno Ocampo y Ahmed Galai —de la Liga Tunecina por los Derechos Humanos, una de las asociaciones que conforman el Cuarteto por el Diálogo Nacional de Túnez, distinguida con el Premio Nobel de la Paz en 2015—. Asimismo estará, en periodismo, Carmen Aristegui, Diego Enrique Osorno, David Dufresnes y Sanjuana Martínez; en ciencia participará Pere Estupinyà, y en espectáculos llegará el grupo The Suffers.

Siempre interesado en cubrir todas las vías y vertientes, el Hay Festival también incluye un programa para niños y adolescentes. Así que, para esta edición, ha incluido a los “booktubers” Valeria Hernández, Alberto Villarreal y Javier Ruescas, además del tradicional Hay Festivalito.

Así que será mejor que se apresure y se apunte: al encuentro se espera la llegada de unos 30 mil visitantes, dijo por su parte Esther Carboney, de la oficina de Turismo y Asuntos Internacionales del municipio; esto generará una derrama económica de más de 300 millones de pesos.

Fue más allá: “Quisiera reiterarles el interés que tenemos en ser la sede permanente del Hay Festival México, con el fin de impulsar el turismo cultural tanto en el ámbito nacional como internacional. Incluso, para nosotros invertir en cultura es, ya, una decisión estratégica.”

Luego, con una emoción controlada, Esther Carboney remató: “Será un acontecimiento sin precedentes en la historia de nuestra ciudad.

Cristina Fuentes de la Roche le dio la razón: “Queremos realmente que Querétaro se sume como sede permanente.”

Al final, Cristina quiso dejar en claro lo que significa el Hay: “Hoy, en el mundo estamos viviendo momentos de cambios geopolíticos y sociales sin precedentes; lo vemos en Europa, América, Oriente Medio. En esta incertidumbre que se genera, nosotros tenemos la gran oportunidad de cambiar las cosas. A través del Hay, nosotros aportamos nuestro grano de arena, creando espacios en los que se pueda examinar el planeta en el que vivimos, e imaginarnos un mundo nuevo… un mejor mañana.”

Cristina concluyó: nosotros lo que proponemos es sentarse a pensar, a dialogar, conversar sobre los problemas del mundo, discutir los temas que nos son urgentes. Pero también éste es un encuentro para celebrar la creación artística, la creatividad, la capacidad humana de crear arte, historias, mundos fantásticos. Eso es el Hay Festival.

Nota bene: para más información puede consultar la página oficial del encuentro Hay Festival Querétaro, México

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @Pepedavid13

 

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