Creemos que la volatilidad está aquí para quedarse los próximos meses; por tanto, sugerimos adoptar una posición cauta en cualquier estrategia de inversión.

 

Por Giordano Lombardo

 

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¿Qué está pasando en los mercados financieros globales?

La reciente debilidad de la renta variable china se está contagiando a activos de riesgo en el resto del mundo. Los mercados desarrollados, inicialmente resistentes frente a la devaluación del renminbi, están ahora descontando el efecto deflacionista de China en los mercados emergentes, ya frágiles, y, más ampliamente, en la economía global.

Los mercados de renta variable han erosionado la mayor parte de sus ganancias: a la fecha de publicación, el índice S&P 500 había disminuido un 7%, mientras que los índices europeos y japoneses (Eurostoxx600 y Nikkei225), nuestros mercados favoritos, se han mantenido planos o ligeramente positivos. El índice VIX, el termómetro de la volatilidad, ha aumentado sus niveles a más del doble desde mediados de agosto. Los mercados de crédito están bajo presión, especialmente en el segmento de la alta rentabilidad, impulsado por el sector de la energía, con los precios del crudo poniendo a prueba el umbral de 40 dólares por barril. Por otro lado, las rentabilidades de la deuda pública han vuelto a disminuir, como un efecto de “huida hacia la calidad”. El dólar estadounidense está retrocediendo frente al yen japonés y el euro, bajo la creencia de que el mercado está implícitamente posponiendo las expectativas del primer movimiento por parte de la Reserva Federal.

Tras un mercado alcista en renta variable, una corrección no debería ser una sorpresa, y, en cierta medida, debería ser bienvenida. La situación es más complicada en mercados emergentes: están expuestos directamente con el crecimiento de China y los bajos precios del petróleo. También están lidiando con deficiencias estructurales y expuestos a una caída en los flujos previstos tras un cambio en la política monetaria de la Reserva Federal.

 

¿Cómo interpretar los datos económicos chinos?

La economía china está llevando a cabo una transición en su modelo económico. Cada vez está más claro que el antiguo modelo de crecimiento de China, el cual se basaba en las exportaciones, inversiones y materias primas, está llegando a su fin, amenazando así a aquellos mercados desarrollados que confiaban en estos factores. A pesar de que tendemos a creer que el reciente movimiento del renminbi es un intento de reformar el régimen del mercado chino desde una suave estabilización “de facto” hacia una flotación controlada de su divisa, somos conscientes de que una devaluación en divisas asiáticas, desencadenadas por la devaluación de China, podría ser muy peligrosa para la economía mundial. En este punto es difícil afirmar si la transición va a tener éxito: hay algunos signos tempranos de que el consumo es resistente a pesar de la ralentización, pero la gran parte de este éxito dependerá de las políticas de acción que se tomen. Las autoridades chinas están implementando una serie de medidas para evitar un “aterrizaje forzoso”, que no es nuestro escenario base, pero hay que tener en cuenta que esta situación es frágil y que el final de la transición económica china todavía es desconocido.

 

¿Ha cambiado la visión de la economía global por el cambio en la evolución del mercado?

En este momento, el mercado bajista se ha concentrado en materias primas y mercados emergentes. Actualmente, no vemos razones para cambiar nuestra visión constructiva en compañía con fundamentos sólidos, principalmente expuestos a los mercados desarrollados domésticos. En la eurozona, todavía vemos signos positivos desde los sectores corporativos y de consumo. Las condiciones de la estabilidad financiera mejoran, y un euro débil, junto con los bajos precios del crudo, son favorables para el crecimiento económico. En Estados Unidos, los indicadores económicos muestran un crecimiento decente, con el mercado de trabajo alcanzando tasas de pleno empleo. Además, la economía japonesa sigue, desde nuestro punto de vista, un camino de crecimiento sólido para los próximos años, y los datos débiles del segundo trimestre deberían ser temporales. En este contexto, seguimos previendo un aumento de los tipos por parte de la Reserva Federal en el último trimestre del año de manera gradual, y también por razones de credibilidad, el BCE mantiene una política monetaria flexible, al igual que el Banco de Japón.

Sin embargo, la situación de Asia tiene que ser vigilada al estar en una fase de ajuste. Bajo estas condiciones, las expectaciones del mercado pueden inclinarse por fundamentales económicos y no viceversa, como suele pasar en condiciones normales.

 

¿Cuál es la estrategia de inversión para la situación actual de turbulencias de mercado?

Antes del verano esperábamos un aumento de volatilidad en el mercado. Este hecho se ha materializado, en primer lugar por Grecia y ahora por la recesión de China. Después de un largo periodo de mercado alcista, y con unas condiciones económicas decentes, no excepcionales, esperábamos alguna corrección en el mercado. Sin embargo creemos que no hay por qué entrar en pánico. Durante el verano, recomendamos ser muy defensivos en cualquier estrategia de inversión:

Hemos sido cautelosos en activos con riesgo, con deuda periférica y mercados emergentes, favoreciendo, por ejemplo, valores con exposición doméstica a mercados desarrollados y menos expuestos al componente cíclico de mercados emergentes y la ralentización de China.

En la macroestrategia hemos aumentado la protección y la cobertura en mercados de renta variable. El objetivo es ser eficientes protegiendo los activos lo máximo posible durante el periodo actual de turbulencias, limitando las caídas.

También sugerimos que, como estamos haciendo, los inversores se centren en mantener un nivel adecuado de renta, y que estudien cuidadosamente las condiciones de liquidez, como nosotros hacemos.

Creemos que la volatilidad está aquí para quedarse los próximos meses, y, por tanto, sugerimos mantener una posición cauta en cualquier estrategia de inversión.

Sin embargo, para aquellas inversiones que han reducido su exposición al riesgo en anticipación a las turbulencias del mercado actuales, creemos que la reciente corrección del mercado podría ofrecer ciertas oportunidades para volver a construir exposición al riesgo a precios más bajos.

Sugerimos considerar esta perspectiva también en renta variable, con un enfoque en calidad, teniendo en cuenta compañías con un modelo de negocio sólido y menos expuesto a las áreas económicas más vulnerables (mercados emergentes en especial), que probablemente sigan bajo presión en los siguientes meses.


Giordano Lombardo es CEO de Pioneer Investments.

 

Contacto:

Twiiter: @PioneerInvest

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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