Hillary Clinton, quien anunció el domingo que postularía a la nominación presidencial del Partido Demócrata, dijo que las familias estadounidenses aún enfrentan dificultades financieras en momentos en que “el presidente ejecutivo gana en promedio unas 300 veces más que el sueldo promedio de un trabajador común”.

 

Reuters

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Hillary Clinton, quien enfrenta presiones del ala izquierdista del Partido Demócrata para que realice una campaña agresiva contra la inequidad en los ingresos, expresó sus preocupaciones por los enormes pagos de algunos ejecutivos de corporaciones en un correo electrónico a sus partidarios.

Clinton, quien anunció el domingo que postularía a la nominación presidencial del Partido Demócrata, dijo que las familias estadounidenses aún enfrentan dificultades financieras en momentos en que “el presidente ejecutivo gana en promedio unas 300 veces más que el sueldo promedio de un trabajador común”.

Luego de un lanzamiento de campaña muy organizado en el que hubo pocas sorpresas, los comentarios fueron inesperados, al menos por los progresistas, que los consideraron como una señal temprana de que podría estar alejándose de las políticas económicas de centro que siguió su marido, el ex presidente Bill Clinton.

“Yo veo definitivamente la presión del ala izquierdista, que creo es genial”, dijo Jared Milrad, un partidario de Clinton que apareció en un video en el lanzamiento de su campaña a la presidencia.

Milrad dijo que consideraba que la retórica populista era una señal de que Clinton “ha estado escuchando” a partidarios como él mismo, quienes quieren que adopte algunas políticas económicas promovidas por la senadora Elizabeth Warren, una figura entre los liberales demócratas.

Warren está a favor de una regulación más estricta de los grandes bancos y de fortalecer la red de protección social.

Si bien los progresistas aplaudieron los comentarios de Clinton, el entusiasmo de algunos fue moderado por el hecho de que aún no han visto los detalles de las propuestas de política de la candidata.

La brecha salarial con los presidentes ejecutivos de las grandes corporaciones se ha disparado durante las últimas décadas. En 1965, un presidente ejecutivo ganaba 20 veces lo que en promedio se le pagaba a un trabajador, según una investigación del Economic Policy Institute (EPI), un centro de estudios liberal.

En el 2013, la compensación a los presidentes ejecutivos alcanzó casi las 300 veces el sueldo promedio del trabajador, dijo el estudio de EPI.

La desigualdad económica ha sido un tema de campaña preponderante para los demócratas en los últimos años, incluyendo al actual presidente Barack Obama.

 

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