Papá emprendedor y  fundador de Advenio, ofrece oportunidades a las mujeres que desean ser madres sin dejar de trabajar. Cuenta con ocho estancias infantiles corporativas en Monterrey y la Ciudad de México, además de tener convenio con más de 100 empresas como HSBC, Cemex y Whirlpool.

 

René Lankenau Haas es socio fundador de las guarderías corporativas Advenio, que en latín significa alcanzar. Además, es papá de Jimena, Alicia, René y Fernanda.

Empatar su vida laboral y personal ha sido todo un reto, pues el trabajo es demandante, pero la familia nunca ha dejado de ser su prioridad.

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El propósito de Advenio es apoyar a las mamás trabajadoras. “La presencia de las mujeres en las empresas ha cobrado fuerza, y si la mamá no logra encontrar un esquema  seguro y de buena calidad en las guarderías, deberá dejar su empleo, para cuidar a su hijo”, dice Lankenau.

Una mujer, cuando se convierte en mamá y ama su trabajo, se enfrenta a la disyuntiva de dejar de laborar o buscar un espacio seguro, donde su pequeño sea cuidado por personas capacitadas.

“Tuve una amiga que durante muchos años trabajó conmigo y el día que se embarazó, se enfrentó a un problema: le gustaba su trabajo, pero no sabía cómo organizarse para ser una buena mamá. Es necesario cambiar el esquema de las guarderías, reinventar el cuidado infantil en México, para que la mamá sea exitosa”, opina el papá emprendedor.

 

Fortalecer la relación entre mamá e hijo

Advenio opera bajo el concepto day care, aplicado a un programa pedagógico que estimula las capacidades auditivas, visuales y motrices de los niños.

Actualmente, ofrece sus servicios en cinco centros en Monterrey, tres en la Ciudad de México y en unos meses se abrirán los primeros en Bogotá, Colombia.

“Las circunstancias en Colombia son interesantes: la penetración de las mujeres en el mercado laboral es muy es relevante, además, las condiciones de oferta son similares a las de México: no existen grandes cadenas y siguen con modelos de guarderías de cochera”, explica.

Los centros reciben a niños desde los 43 días de nacidos, hasta los 4 años de edad; tienen convenio con más de 100 empresas, entre las que destacan Alfa, Amway, Carrier, Cemex, HSBC, Sigma Alimentos y Whirlpool. Estos centros se adaptan a las necesidades de horario y calendario de las instituciones, a fin de que las mamás puedan participar en el desarrollo de sus hijos.

Advenio ofrece a las mamás la plataforma kinedu.com que ayuda de manera personalizada al cuidado de los niños: a través de didácticos videos, explica diversas actividades que ayudan a fortalecer la relación mamá e hijo, además de contribuir al desarrollo de los pequeños.

 

El otro lado de la moneda: aprender a ser papá

Ser padre es una escuela, es un trabajo diario, no hay vacaciones en él, no hay libros que te digan cómo ser papá. Para René, no fue la excepción. Al momento de nacer sus hijos, se sintió muy limitado, pues no sabía qué hacer cuando lloraban. Sin embargo, con el paso del tiempo aprendió a conocer sus actitudes y adaptarse a las circunstancias.

Todos sus hijos le han enseñado el valor de ser padre, pero Jimena, a sus 9 años, le ha cuestionado por la vida, el dinero y las elecciones que deberá tomar en un futuro. “Es una niña muy creativa, quiero que sea emprendedora.”

En una ocasión, René le pidió que escribiera un cuento y lo decorara con dibujos. El reto  era venderlo.

Juntos realizaron un business plan para saber a qué precio deberían vender las copias de su cuento y cómo sería la distribución a sus clientes: familia y amigos.

Logró vender todos sus ejemplares, pero lo más importante fue haber aprendido a valorar el dinero, tanto que sus ganancias no las quiso gastar durante un tiempo.

Esta clase de ejercicios a su escala, les ayuda a entender lo que él hace con Advenio, pues la satisfacción de ganar dinero gracias a su esfuerzo, los incentiva a ser triunfadores.

 

Retos personales, batallas familiares 

Hace dos años, René mantuvo una lucha contra el cáncer. Fue una etapa muy difícil, pese a que se lo diagnosticaron y operaron a tiempo.

“Mis hijos, aunque estaban muy pequeños, vivieron todo conmigo, en especial Jimena, que es la mayor. Es muy fuerte para un hijo ver a su papá derrumbado en la cama a causa de la quimioterapia y los estragos que va dejando.”

Asegura que fue un momento muy complicado a nivel familiar. Él y su esposa procuraban no mencionar la palabra “cáncer” frente a sus hijos o evitaba que lo vieran tomar medicamentos, pero ellos se percataban de la situación.

Un año después de haber terminado su tratamiento de radiación, Jimena se acercó y le preguntó: “Oye papá, ¿por qué no te moriste, si la gente se muere de cáncer?”. Él se quedó sin palabras.

Los niños tienen una capacidad asombrosa de percibir todo lo que se encuentra a su alrededor, por eso la responsabilidad de los padres es aún mayor; es preciso ayudarles a fijar metas y enseñarles la importancia de trabajar en ellas para lograrlas.

“Si yo quiero que mis hijos sean extraordinarios, yo debo ser extraordinario”, dice René, quien anhela que sus hijos en un futuro encuentren su pasión en la vida, así como él la halló al ser un papá emprendedor.

 

Foto: cortesía Advenio

 

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