La constructora mexicana dijo que buscará lograr un acuerdo con el gobernador independiente sobre el proyecto Acueducto Monterrey VI, que ha sido duramente criticado por el impacto ecológico, el diseño, el costo de operación y el proceso de licitación.

 

A pesar de la negativa del gobernador independiente en Nuevo León, Jaime Rodríguez, El Bronco, por el polémico proyecto del Acueducto Monterrey VI, la empresa constructora ICA quiere continuar con el desarrollo de la obra.

“No nos han notificado de la cancelación del proyecto de Monterrey. Estamos muy abiertos para tratar de acércanos al nuevo gobierno y entender cuáles son sus planes y si se tiene que cancelar, lo cancelaremos”, dijo Alonso Quintana, director general de ICA Empresas a medios de comunicación en el marco del Foro Forbes 2015.

El costo final del proyecto, cuya obra está a cargo del consorcio encabezado por ICA y Grupo Higa, asciende a 14,161 millones de pesos (mdp), cifra por debajo de los 1,599 millones estimados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que se ubicaba en 15,761 mdp.

El costo de ejecución de la obra se elevaría hasta 62,000 mdp por el pago de servicios por 27 años.

En este sentido, el contrato representa 4,688 millones de pesos para ICA, de acuerdo con su estado de contratación (backlog) del cierre de diciembre.

 

La polémica

La construcción del Acueducto, que busca resolver el problema de abastecimiento de agua en la capital regiomontana, se encuentra envuelta en una polémica, al ser criticada por el impacto ecológico, el diseño, el costo de operación y el proceso de licitación.

Ante esto, el gobernador del estado, Jaime Rodríguez, en reiteradas ocasiones ha amenazado con detener las obras, en donde también participa Grupo Higa, constructora relacionada al escándalo de propiedades.

“Quisiéramos que se haga el proyecto, pero tampoco nos gusta entrar en proyectos en donde haya tanta polémica, si para muchos lo consideran un proyecto no deseado, tampoco queremos estar ahí”, aseguró Quintana.

Cuestionado sobre si la cancelación del proyecto derivaría en pérdidas para la empresa, Quintana explicó que los únicos gastos que se han realizado fueron en la licitación y en la obtención del proyecto.

“Si se cancela, no serían perdidas, lo único que se ha invertido ha sido en la licitación y en ganar el proyecto, no hemos comprado el tubo, ni ha habido más inversiones.”

Asimismo, dijo que por ahora el tema de la indemnización por parte del gobierno regiomontano, en caso de que el proyecto se cancele, no es algo en lo que estén enfocados y aseguró que la opinión pública es un factor decisivo para el desarrollo de la obra.

“Pensamos que era un proyecto viable y deseado y ahora se ha vuelto tan controvertido. Si la opinión pública se volviera a alinear de que es un buen proyecto, seguro nos gustaría entrarle.”

 

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