Con la reforma energética, a la filial de Sempra se le amplían las oportunidades de negocio en México en transportación y almacenamiento de gas, generación de energía renovable y distribución de electricidad. Está invirtiendo 3,500 millones de dólares junto con sus socios.

 

 

El presidente y director general de In­fraestructura Energética Nova (IEnova), Carlos Ruiz Sacristán, es un hombre parco para responder preguntas.

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Apura la charla, pues explica que más tarde tiene una reunión con Emilio Lozoya, director general de Petróleos Mexicanos (Pemex). Una plática de la que no quiere hablarnos.

Así de tajante es el hombre que fue secretario de Comunicacio­nes y Transportes de 1994 a 2000, durante el gobierno del presidente Ernesto Zedillo Pon­ce de León. También fue director de Pemex en 1994; ocupó diversos cargos en el Banco de México, de 1974 a 1988, y en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), entre 1988 y 1992.

Carlos Ruiz Sacristán actualmente enca­beza IEnova, una empresa de energía subsi­diaria de la estadounidense Sempra. “Llevo en esta empresa relativamente poco, un poco más de dos años. Antes estuve en el Consejo de Administración de Sempra en Estados Unidos, y antes me pasé casi 25 años como funcionario público, en distintos puestos.”

Y en este momento dice disfrutar el lugar donde está.

* * *

Sempra comenzó a invertir en México en 1995. Empezó a invertir para distribuir gas y fue creciendo con el tiempo. Después invir­tió en una planta de LNG (Liquefied Natural Gas) en Ensenada, considerada la planta de gas natural licuado más grande del país.

Y siguió invirtiendo en plantas de genera­ción eléctrica.

“De 1995 a más o menos 2011-2012 había invertido cerca de 2,400 millones de dólares (mdd)”, recuerda Ruiz Sacristán. “Se llamaba Sempra México en ese momento.”

Fue en marzo de 2013 cuando Carlos Ruiz Sacristán informó que decidieron cambiar de nombre; se llamarían Infraes­tructura Energética Nova (IEnova).

“Se decide darle impulso adicional a la empresa y darle una identificación mucho más local”, explica.

Y colocaron un bono en el mercado mexicano, en pesos. “Eso nos abrió el mercado de dinero y después salimos a la Bolsa de Valores; colo­camos el 19% de las acciones de IEnova en la Bolsa. Pretendíamos varias cosas: prime­ro, obtener recursos para seguir creciendo, y segundo, tener socios mexicanos, funda­mentalmente los fondos de pensiones y fondos de inversiones mexicanos, y algunos fondos internacionales. Eso se logró.”

Carlos Ruiz Sacristán dice que todo fue con la intención de hacer más local a la empresa, pero aclara que Sempra Energy es dueña de 81% de la compañía que encabeza.

“Sempra en Estados Unidos es un utility, como se llama. Produce electricidad, distri­buye electricidad, distribuye gas, ése es el negocio principal. Nosotros en México hace­mos lo mismo; en las partes donde podemos hacerlo por la regulación, generamos electri­cidad, pero somos básicamente transportistas y almacenadores de gas y otros líquidos.”

Sempra Energy, con sede en San Diego, California, reportó una ganancia de 269 mdd en el segundo trimestre de 2014, superior a los 245 mdd que obtuvo en el mismo periodo de 2013. Durante los primeros seis meses del año, la compañía registró 516 mdd de ganancias.

IEnova, por su parte, reportó en Méxi­co una utilidad de 37.5 mdd en el segundo trimestre de 2014, un alza considerable al comparar el resultado con los 19.4 mdd del segundo trimestre de 2013.

Pero hay dos tiempos importantes, dice Carlos Ruiz Sacristán: lo que estaba pasando en México antes de la reforma energética, y lo que va a pasar después.

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IEnova invertía en México en todas las áreas de la energía que tenía permitido por la ley anterior.

“Estamos construyendo un parque eólico en Tecate, que estará listo para fin de año. Construimos ductos y transportamos gas, almacenamos gas. Traemos gas por bar­co, a través de esta planta de Ensenada, y distribuimos gas a las casas y la industria. Ésa es la parte que estábamos realizando y que seguimos realizando.”

Carlos Ruiz Sacristán dice que con la reforma energética se van a ampliar los espacios de participación de IEnova y de muchas empresas. Van a surgir muchas oportunidades de inversión. Cree que es algo muy importante.

“La reforma que realizó el presidente y el Congreso respeta el sentir de todos los mexicanos, que los hidrocarburos son propiedad de la nación. Y es un asunto muy importante.”

Además, dice, al haber una apertura para inversiones del sector privado se hace con la conciencia de que se tiene que forta­lecer enormemente a los reguladores.

“Tenemos buenos reguladores, pero como resultado de la reforma vamos a tener regula­dores más fuertes, con más dientes.”

Esta reforma dice que propicia un aumen­to muy importante de inversión para generar o producir más hidrocarburos, para generar más electricidad y transportar la energía de mejor manera.

“El país requiere muchísima infraes­tructura y esta reforma va a propiciar que se realice esto.”

Y también habla de lo que a todos los con­sumidores de energía del país les importa más que los términos técnicos:

“Con esto se va a tener la posibilidad de que se reduzcan los precios, en beneficio de las familias y de las empresas. Es un punto importante, porque de no lograrse, el país perdería competitividad”, advierte el presidente y director general de IEnova. “Somos vecinos del país con la energía más barata del mundo y se están volviendo muy competitivos. Si queremos seguir exportando tenemos que tener precios de energía compe­titivos. Y esta reforma, estoy convencido, lo va a lograr.”

Asegura que todo esto generará una im­portantísima fuente de empleos, trabajos bien pagados, algo que requiere el país.

Todo lo anterior es para decir que se les abrieron nuevos espacios de participación y que, además de lo que estaban haciendo, van a poder invertir en nuevos ductos, pero ya no sólo para transportar gas, sino otro tipo de líquidos.

“El día de hoy, hasta antes de la reforma, la gasolina no se podía transportar por el sector privado a través de ductos. Se puede trans­portar a través de camión, de barco o de los medios de transporte más ineficientes. Ahora esto va a permitir que se puedan invertir en nuevos ductos.”

Carlos Ruiz Sacristán adelanta que parti­ciparán en las licitaciones públicas que se les presenten.

“Se va a propiciar que se pueda invertir en terminales de distribución de hidrocar­buros. En la parte de generación eléctrica se cambia el modelo, un modelo con que ya se va a poder vender energía directo a los grandes usuarios, y eso va a propiciar una inversión muy importante y la reducción de los precios.”

Cree que también habrá un aumento importante en la inversión en líneas de transmisión, junto con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“Eso va a evitar pérdidas de energía, todo ello va a contribuir a que se reduzcan los precios –reitera–, y así en la petroquímica se van a abrir espacios muy importantes, en la refinación. Estamos viendo, quizá, la reforma estructural más importante que se ha visto en este país en los últimos 50 años y que va a traer enormes beneficios.”

 

─¿Y ustedes van a participar en todo?

─No. Vamos a participar en las cosas que sabe­mos hacer. El que mucho abarca poco aprieta. Hay muchas cosas… lo que estaba tratando de decirte es… hay grandes oportunidades de inversión que está trayendo la reforma, para muchas empresas.

Esto es de especialidades, aclara Ruiz Sacristán, y su empresa tiene un modelo de negocios en que lo que hacen es construir y operar grandes proyectos de infraestructura energética. Y la contratan a largo plazo, con clientes de primer orden. Eso tratarán de hacer.

“Nos metemos en las cosas que sabemos hacer, o que tenemos algún socio que lo pueda hacer, pero las oportunidades de inversión son muy importantes y yo estoy convencido que se van a dar.”

El director general de IEnova dice que llegarán capitales de empresas mexicanas y extranjeras a poner recursos, porque se necesita esta inversión.

Pero también porque, asegura, el país es propicio para invertir.

“Hay la seguridad jurídica y la regulación adecuada para hacer esas inversiones. En otros países, que también necesitan la inversión, pues, no tienen esos requisitos. Y en México tenemos esa certeza”, expresa Ruiz Sacristán en el piso 27 de una torre de cristal frente al Ángel, sobre Paseo de la Reforma. ¿Tiene cómo probar ese optimismo? Dice que sí. Que junto con sus socios están invirtiendo 3,500 millones de dólares en México.

De ese total, la parte que les corresponde, como IEnova, es un poco más de la mitad, 1,900 millones de dólares. La diferencia entre 3,500 y 1,900 es la parte que aportan los socios. Entre ellos, por ejemplo, Pemex e InterGen.

* * *

Ruiz Sacristán apresura la entre­vista. No mira su reloj, pero a la menor provocación o pregunta incómoda, los ejecutivos que lo acompañan recuerdan cuántos minutos nos quedan para platicar. Por ejemplo le pregun­tamos por José Susumo Azano, un empresario mexicano que reside en Coronado, California, quien supuestamente financió a Ramón Eugenio Sánchez Ritchie, quien a su vez alega que los terrenos donde Sempra construyó su planta de gas en Ensenada, son de él. En febrero de 2011 lograron que la planta Energía Costa Azul cerrara temporalmente y el pleito llegó hasta los funcionarios de más alto nivel de Estados Unidos y México. Hoy el nombre de Azano recobra fuerza ante las acusaciones de las autoridades estadounidenses, quienes lo tienen arraigado en San Diego por presunta­mente haber financiado ilegalmente campañas de políticos, poseer armas, sobornar y falsificar archivos.

Cambiamos de tema y le decimos que por la mañana escuchamos en la radio muchas críticas contra Luis Téllez, pues el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y también miembro del Consejo de Administración de Sempra, fue propuesto por el presidente Enrique Peña Nieto para formar parte del Fondo Mexicano del Petró­leo, que administrará los ingresos petroleros del país. Los críticos acusan conflicto de intereses.

 

─¿Qué tan fácil es hacer negocios hoy en México? Cada vez que ustedes ganan una licitación empiezan a publicarse muchas notas que hablan de conflicto de intereses.

─Realmente esto no es un problema ex­clusivo de IEnova. Desafortunadamente pasa cuando uno gana una licitación. Hay muchos que pierden, entonces hay incon­formidades, entonces empiezan a decir cosas que no son ciertas.

“De lo que nosotros estamos seguros es que las licitaciones que hace el gobierno fede­ral de Pemex y CFE en los espacios donde participamos, son licitaciones sumamente cuidadas, muy transparentes, con testigos sociales, ojos que vigilan, bien hechas. Cuando alguien gana es porque la ganó e hizo una oferta económica atractiva y una oferta técnica. No es por casualidad. Lo que nos importa es participar, y si hay gente que dice cosas, pues que las diga; está en su derecho. La verdad con el tiempo sale.”

Dice que en el tema de licitaciones no tienen queja alguna, ni cuando pierden. Explica que en estas cosas hay que saber ganar y hay que saber perder. Cuando uno pierde, en vez de reconocer que no fue competitiva la propuesta, es muy sencillo echarle la culpa a un tercero, acusa.

“Va a haber muchísimas licitaciones, porque es una gran cantidad de infraestruc­tura la que se requiere. Creo que lo mejor que podemos hacer todos es hacer bien nuestro trabajo, afinar el lápiz y pues los que tenga­mos en ese momento el éxito, bien, y si no lo tenemos, pues te pasas a la siguiente. Va a haber oportunidades para todos y muy buenas oportunidades.”

Le preguntamos cuáles fueron, según él, sus mayores logros en los puestos que ocupó en el gobierno, le pedimos hablar del pasado.

“Después de tanto tiempo… Yo lo resumi­ría: tuve la gran oportunidad de trabajar en el gobierno, en el Banco de México durante 13 o 14 años, luego en Hacienda, en Comunica­ciones, y cada uno de esos trabajos implicó un reto distinto. El momento económico del país en cada una de estas épocas fue muy diferente. Tuve la suerte de participar y poner mi granito de arena, para solucionar problemas que tenía el país, pero 25 años son muy largos y hubo muchas cosas. Estoy muy contento de haber sido servidor público.”

Recapitulamos. Fue director de Pemex, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y alto funcionario de Hacienda y Banco de México.

Hoy es el presidente y director general de IEnova, una empresa de Sempra, una empre­sa que ve muchos negocios en puerta.

 

 

─Haber hecho política ¿ayuda o afecta?

─Ayuda mucho… ayuda mucho. Es entender mucho mejor al país y las limitaciones que se tienen.

 

─¿Cómo quiere que lo recuerden, señor?

─Con cariño na’más… ¡ya me está matando!

 

─¿El mejor consejo que le  han dado?

─Si no quieres que la gente se entere de algo, no lo pienses.

 

─¿Cómo le gustaría ver un encabezado de usted en una revista?

─No… no… ya tuve muchos.

 

─¿Cuál es el futuro de IEnova?

─Primero tenemos que terminar de construir todos los proyectos que estamos haciendo. Segundo, el futuro es ser una de las empresas, aspiramos a ser una de las empresas impor­tantes en el desarrollo de la infraestructura energética de México. Y eso es lo que quere­mos y creo que vamos en el camino correcto. Nos falta mucho, pero es a lo que aspiramos.

 

─¿Y el futuro de usted?

─¡Pues si ya me estabas matando!

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