Los analistas creen que el banco central conservará su política neutral en el corto plazo para mantener estable la segunda mayor economía del mundo.

 

Reuters

La inflación anual al consumidor de China se aceleró más que lo esperado en junio, pero la deflación a las puertas de las fábricas persistió por decimosexto mes seguido, lo que subraya el dilema político que enfrenta el Banco Popular de China, preocupado por los riesgos de los precios a largo plazo aún si el crecimiento económico se ralentiza.

PUBLICIDAD

Los analistas creen que el banco central conservará su política neutral en el corto plazo para equilibrar la necesidad de tener a la segunda mayor economía del mundo en un nivel estable, mientras mantiene a raya la inflación así como posibles burbujas inmobiliarias.

“Creemos que los datos de inflación principal no cambiarán la política monetaria. No creemos que el banco central aumentará o recortará las tasas de interés dentro de este año”, dijo Li Wei, economista de Standard Chartered Bank en Shanghái.

La Oficina Nacional de Estadísticas dijo que la inflación anual al consumidor se aceleró a un 2.7% en junio desde el 2.1% de mayo.

La cifra principal de la inflación aún sigue por debajo de la meta del Gobierno del 3.5%, y también es inferior a la tasa referencial de depósitos a un año del 3%.

Los precios de los alimentos saltaron un 4.9% en junio respecto al año anterior, acelerándose de la subida del 3.2% en mayo. Los precios del cerdo ganaron un 1.1% interanual frente a una caída del 4.9% en mayo.

Aunque la inflación podría permanecer benigna en los próximos meses en ausencia de una recuperación económica, el banco central está preocupado por los riesgos de la inflación a largo plazo que podrían complicar la política, sobre todo porque los precios inmobiliarios siguen subiendo.

Los datos “reducen la probabilidad de un recorte de la tasa de interés este año y ese no es una buen antecedentes político para tener”, dijo Kevin Lai, economista de Daiwa en Hong Kong.

“Pero creo que la inflación se aliviará para finales de año debido a que la demanda no va a ser fuerte”, agregó.

La oficina también dijo que los precios al productor de China cayeron un 2.7% el mes pasado respecto al año anterior – el decimosexto mes consecutivo de deflación, en comparación con un declive del 2.9% en mayo.

Los economistas consultados por Reuters esperaban que una inflación al consumidor del 2.5% y que los precios a puertas de las fábricas bajaran un 2.7% en junio.

 

Siguientes artículos

Reportes corporativos animan bolsas globales
Por

Los mercados bursátiles reaccionaron positivamente después de que Alcoa inició la temporada de reportes corporativos con...