La tecnología es fundamental para compartir información de los pacientes, y atenderlos mejor con la reducción de posibilidades de error humano.

 

 

Por Alfredo Manzano

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El Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018 establece líneas de acción cuyo objetivo primario es progresar en la construcción de un Sistema Nacional de Salud Universal que funcione de manera integral generando sinergias que den como resultado eficiencias en costos y mejoras sustanciales en la calidad de atención.

Las iniciativas fundamentales son: propiciar la inversión en proyectos de infraestructura de salud con el esfuerzo coordinado de los tres órdenes de gobierno y de la sociedad; mejorar los mecanismos de financiamiento, con énfasis en ordenar la aplicación de los recursos; asociar los criterios de planeación con la inversión de infraestructura en salud; promover el uso de nuevas tecnologías de equipamiento médico.

Además, mejorar la calidad de la infraestructura establecida en las unidades de salud y generar esquemas de planeación integral de infraestructura en salud, que incorporen de manera paralela los requerimientos en materia de equipamiento, recursos humanos, mantenimiento y operación.

El sistema de salud mexicano ha mostrado avances significativos en los últimos años, con la inclusión de más y más personas en los servicios de atención médica públicos a nivel local, estatal y federal. Sin embargo, factores como el envejecimiento de la población y el gran avance de las enfermedades crónico-degenerativas han derivado en problemas complejos que demandan soluciones en diversos frentes como:

  • Nuevos modelos de atención a la salud.
  • Estrategias integrales sustentadas en los recursos existentes.
  • Marcos de medición más estrictos de los beneficios sociales a las inversiones.
  • Inversiones con modelos sustentables.
  • Integración funcional del sector.

Lamentablemente, México se ubica entre los últimos lugares de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en materia de salud; por ejemplo, ocupa la última posición en cuanto a la existencia de equipo de imagen por resonancia magnética, con un promedio de 2.1 equipos por cada millón de habitantes, cuando el promedio de los países de la OCDE es 13.3.

La portabilidad y homologación de los servicios de salud es una de las alternativas para mejorar el sistema de salud, permitiendo que las personas puedan optar por el proveedor de servicios que mejor atención les proporciona, instando a que exista una competencia entre las instituciones, y de esta forma eleven la calidad de los servicios.

Para detonar dicha portabilidad y homologación consideramos que uno de los pilares sobre los cuales se debe constituir el sistema de salud mexicano son las tecnologías informáticas y de comunicaciones (TIC), que a través de implementaciones como el Expediente Clínico Electrónico Integral y Unificado deberán impulsar la transformación, para convertirse en eje de las soluciones con las cuales se beneficie a todos los participantes en la atención médica.

El papel de las TIC ha demostrado ser fundamental para compartir información acerca de los pacientes, procurando la mejor atención en salud gracias a la reducción de posibilidades de error humano. Un ejemplo de las aplicaciones de las TIC lo podemos observar en tres rubros: pacientes, hospitales y médicos.

En los pacientes, en cuanto a aplicaciones de búsquedas en línea, portales web para comunidades de salud y sistema de registros personales de salud; en los hospitales, en cuanto a la interoperatividad, factura electrónica, prescripción electrónica y telemedicina; con relación a los médicos, por recursos en línea, soporte para las decisiones médicas, telemedicina y telehomecare, así como software de reconocimiento de voz.

En términos de infraestructura hospitalaria, el programa 2014-2018 contempla 34 hospitales, entre los que se encuentra 20 generales y nueve especializados. Ante esta cantidad de instalaciones, las TIC se deben insertar como aporte en la mejora de la calidad y eficiencia de la atención al paciente.

Con la participación de la iniciativa privada y el ISSSTE, en los estados de Chiapas y Veracruz se prevé ampliar la oferta hospitalaria. Asimismo, la Secretaría de Salud fortalecerá la operación de los Hospitales Regionales de Alta Especialidad ubicados en Oaxaca, Yucatán y Chiapas.

Todo esto representa una gran oportunidad de incluir las TIC desde el punto de vista administrativo de las instituciones de salud, así como de la perspectiva del cuidado y atención de la salud de la población.

 

Alfredo Manzano es director de Consultoría en TI en Salud de PwC México ([email protected]).

 

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Página web: PwC México

Blog: PwC México

 

 

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