Se dice que por cada 3,000 ideas iniciales, hay apenas un éxito comercial. ¿Cómo saber, entonces, si la empresa debe innovar o no? Aquí te damos algunos tips.

 

 

Hablar de la constante disyuntiva a la que se enfrentan las empresas entre innovar o no innovar, nos orilla a analizar varios escenarios.  Por una parte, es innegable el hecho de que, como empresa, para tener éxito constante en el mundo actual, crecer, evolucionar y ser competitiva debes ser capaz de ofrecer nuevos productos y servicios al mercado o, de lo contrario, tus competidores lo harán, dejándote en desventaja.

Por otra parte, las empresas deben generar ganancias, y el hecho de estar desarrollando y probando nuevas ideas, implica un gasto importante. También el hecho de estar lanzando constantemente innovaciones sin la certeza de que serán exitosas, lleva consigo un riesgo y un costo importante para las empresas, orillándolas a destinar pocos recursos a ella. Algunas fuentes indican que por cada 3,000 ideas iniciales, hay un éxito comercial. Entonces regresamos a la pregunta inicial: ¿innovar o no innovar?

Primero habría que preguntarse el por qué es tan baja la proporción de éxito.

 

La idea evoluciona y termina por no solucionar el problema inicial

En ocasiones, hemos visto con nuestros clientes que los resultados de esfuerzos de innovación no terminan por responder a los problemas que existían inicialmente. Es decir, las innovaciones no solucionan lo que tenían que solucionar, sino que en el proceso sufren modificaciones y terminan siendo buenas ideas, pero que responden a necesidades distintas a las planteadas en un inicio.

 

El problema se presenta en un área y la solución debe ser desarrollada por otra área

Cuando se presenta un problema en un área específica de la compañía, pero las personas con capacidad para resolverlo pertenecen a un área distinta de expertise, en ocasiones cuesta trabajo visualizar cuáles pueden ser posibles soluciones y la comunicación se complica.

 

El método de prueba y error no funciona

Es común ver que una vez que se lleva a cabo una innovación, ésta se sujeta a un proceso de prueba y error, ya sea dentro de la compañía, en pruebas con potenciales usuarios o, por ejemplo, en una vida muy corta en anaquel. Sin embargo, estas pruebas tan cortas y acotadas arrojan información inmediata, pero no nos permite definir si el impacto a mediano o largo plazo puede traer consigo consecuencias positivas.

 

Las innovaciones quedan en manos de unos pocos

Está demostrado que la colaboración fomenta la innovación. Sin embargo, siguen existiendo compañías en las que la innovación sucede a través de algunas pocas personas etiquetadas como “creativas”. Este método de innovación no es sustentable a largo plazo, ya que se acotan las ideas y la responsabilidad a unas pocas personas.

 

Entonces ¿qué hacer para saber si vale la pena innovar?

La clave, consideramos, está en hacer un balance entre gente, proceso y riesgo. Es decir, la responsabilidad de innovar dentro de la compañía debe ser compartida entre más personas, la innovación debe convertirse en un proceso con pasos y métricas claras, y de ese modo minimizar los riesgos e incrementar la posibilidad de éxito. Tener un equipo interno o externo, especializado en traducir las necesidades que se presentan en posibles soluciones, es clave para lograr innovaciones exitosas.

Aquí algunas ideas para empezar a convertir las esporádicas ideas actuales de tu compañía en un verdadero proceso de innovación:

1)      Asegúrate de elegir el problema correcto (el problema clave del usuario)

2)      Entiende a profundidad el conflicto (tiempo, lugar y esencia)

3)      Elige como parte de la solución el camino con mayor potencial

4)      Apóyate de recursos (económicos y humanos) de diferentes áreas de la compañía involucradas en la posible solución

5)      Asegúrate de que tu solución conecte con el mundo real (genera ideas implementables)

6)      Realiza una evaluación confiable de conceptos

7)      Da oportunidad y tiempo para que la innovación pruebe si aporta o no valor

Y tú, ¿ya tienes un proceso de innovación? No esperes más y empieza hoy.

 

 

Contacto:

Página web: insitum.com

Facebook: Insitum (consultoría/servicios empresariales)

Twitter: @insitum

 

 

 

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

El cerebro humano: ese pequeño incomprendido
Por

¿Qué hace único al cerebro? ¿Qué mecanismos hay detrás del conocimiento y del comportamiento? ¿Cómo se desarrollan las e...