Hay dos grandes temas que en las próximas décadas revolucionarán el comercio, la comunicación, la logística e incluso la industria de transformación: el internet de las cosas (IoT) y el internet industrial (también conocido como internet industrial de las cosas, IIoT). Ambos fenómenos hablan de un sistema de automatización en que las máquinas toman decisiones para mejorar procesos.

El tema del internet de las cosas ha sido aborbado en el desarrollo de gadgets, tecnología del hogar, wearables e incluso de casas y edificios inteligentes. En esencia se trata de la forma en la que nuestros dispositivos se comunican entre sí para intercambiar información sobre el uso que les damos y mejorar nuestra experiencia con ellos.

Así, un refrigerador podría comunicarse con el supermercado y ordenar los alimentos faltantes, o una casa modular su temperatura e iluminación de acuerdo con los gustos de su dueño. La idea es que los dispositivos reconozcan los hábitos de los usuarios y logren una experiencia mucho más personalizada e incluso íntima.

Éste es el mismo principio que aplica al internet industrial. Se trata de recopilar información de sensores (potencialmente millones en todo el mundo ) implantados en máquinas, motores, estaciones de monitoreo y servicio, plataformas industriales o servicios urbanos, entre otros, y hacer análisis predictivo en tiempo real para ser entregado a los tomadores de decisiones.

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Los análisis podrían arrojar incidencias estadísticas en el consumo de materiales o combustible, en la producción, en los tiempos de transporte o en las luminarias en las ciudades y compartirlas en la nube para que diversas empresas puedan hacer sus propios análisis.

Además, la arquitectura digital de los equipos que recopilan datos sobre internet industrial son lo suficientemente flexibles para adaptarse a las necesidades de las diferentes industrias y, al mismo tiempo, a las de la población que recibe beneficios.

En ese sentido destaca General Electric al construir la primera tienda de apps industriales a través de Predix, una plataforma de soluciones para la industria de la aviación, la salud, la agricultura, la manufactura y el transporte.

En la medida que más dispositivos industriales empiecen a conectarse, la cantidad de datos que surjan crecerá exponencialmente, lo que implica una serie de retos y oportunidades para los desarrolladores en el afán de hacer más competitivas a sus empresas.

 

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