Existen 15 millones de personas con discapacidad sin acceso a Internet en México. Conoce la historia de la empresa que busca cerrar esa brecha digital.

 

 

La brecha digital persiste en México y se esconde en un segmento de la población aún sin atender: las 15 millones de personas con algún tipo de discapacidad, de las cuales sólo 30% (unas 4 millones) tienen acceso a Internet.

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Además, seis de cada 10 hogares en territorio nacional carecen de acceso a una computadora o Internet, tomando en cuenta que sólo 35.8% de los hogares usa ambas tecnologías, indican datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

IncluSite es una la plataforma tecnológica que busca facilitar vías de acceso a Internet para personas con discapacidad o incapacidad temporal.

“Así como a los edificios, nosotros le ponemos rampas a la web”, expresó en entrevista con Forbes México, Rafael Millan Harfuch, director de asuntos corporativos de CSD.

Esta herramienta fue creada en España durante 2011 por el Grupo Gestión Integral de Servicios, cuya división tecnológica, CSD,  diseñó IncluSite, un servicio web que permite la navegación en Internet para usuarios con alguna discapacidad a través de etiquetas en lenguaje informático que se añaden al portal sin modificar el código fuente del sitio.

 

¿Cómo funciona?

Al presionar el botón de IncluSite en el portal, aparece un menú en que el usuario va a elegir cómo comunicarse con el sitio. En el segundo paso decidirá cómo quiere que se comunique el portal con él y esta fase se divide en cuatro ejes.

El primero es a través del tacto, que está dirigido para personas ciegas o con debilidad visual, pues les permite comunicarse con el sitio a través de los números del teclado.

Los comandos de voz corresponden a otro eje y están diseñados para personas que no pueden tocar el teclado. Esta modalidad divide el sitio en áreas que se identifican con números y responden a las órdenes del usuario. En el caso de videos, por ejemplo,  basta con que el usuario diga “reproducir” para comenzar a visualizar el contenido multimedia.

El tercer modo opera a través de modulación de sonidos y está pensado para personas con una “discapacidad más severa”, como quienes no pueden hablar o tocar un teclado. Con ayuda del micrófono de cualquier computadora, la persona emite cualquier sonido para usar el teclado virtual de IncluSite que aparece abajo en cada pantalla.

Por último, el lector de pantalla es para personas ciegas que ya tienen programas de lectura instalados. La diferencia habita en la estructura, pues esta modalidad jerarquiza las secciones de la página, en lugar de leer sin orden cada elemento del sitio.

El usuario “puede rellenar formularios, reproducir videos,  hacer pagos, reservaciones, leer noticias y usar redes sociales”, comentó  Millan Harfuch.

Esta herramienta está disponible para los navegadores Internet Explorer, Google Chrome, Firefox,

 

El modelo de negocios

La inversión realizada por CSD en el desarrollo de IncluSite suma 12 millones de euros (212.5 millones de pesos,  según el tipo de cambio actual).

El costo para una empresa que desea incorporar este servicio de accesibilidad web depende de cuánto tráfico tenga y el rango va desde los 60,000 pesos anuales hasta el millón de pesos para sitios como bancos, con un tráfico más elevado.

Con una cartera de clientes que incluye sitios web como Wikipedia y diarios como el Huffington Post en Estados Unidos y El Clarín en Argentina, IncluSite ya se instaló en 110 portales de México, que incluyen las páginas del gobierno del Distrito Federal, Estado de México y Sonora (su primer cliente en territorio mexicano), así como los de CiBanco, Profeco,  Coparmex y la Universidad de Guanajuato.

El director de asuntos corporativos de IncluSite estima que el aumento del tráfico en los portales comienza a percibirse después del sexto mes de operaciones, y tiene una variación de entre 1 y 5%, dependiendo del segmento al que pertenezca el sitio.

 

 Próximos planes

IncluSite, con representación en Bolivia, Argentina y Venezuela en América Latina, y en Europa en Francia e Inglaterra, ha encontrado en México un área de oportunidad significativa y sigue con su proceso de expansión.

La página del canal 22 se sumará en septiembre a las filas de los portales con acceso para personas con discapacidad a través de IncluSite.

Y para el último trimestre de 2014 iniciarán operaciones en Estados Unidos y Canadá.

“Estados Unidos es el mercado natural para IncluSite”, comentó Millan Harfuch.

Conscientes de las adversidades que este sector de la población enfrenta, CSD trabaja en una versión para el reconocimiento de la vista y múltiples formas de comunicación no verbales.

“Estamos trabajando con la Universidad de Valencia en una modalidad para lenguaje de señas y otra de vibraciones.”

 

Aclaración del editor: El título de la presente nota ocupa la palabra ‘Discapacitados’ por una cuestión de mera economía del espacio y no por razones despectivas, una cabeza que dijera ‘Internet para personas con discapacidad: ¿cómo poner rampas a la web?’ implica demasiados caracteres para un título. En Forbes sabemos que es recomendable que la referencia se realice a ‘personas con discapacidad’, sin embargo, nos basamos en el hecho de que la Real Academia Española no considera el término como peyorativo.

 

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