El ADN emprendedor no sólo se materializa al crear una empresa, sino en el interés del empleado por el bien común. ¿Cómo saber si tienes el gen intrapreneur?

 

¿Tienes ideas de sobra para mejorar la operación de tu oficina, pero nunca dices nada? Si ése es tu caso, probablemente tengas madera de intrapreneur. Aunque no lo sepas, podrías ser un componente clave en los planes de innovación de la empresa para la que trabajas.

El concepto no se refiere a empleados de elite en materia de eficiencia y disciplina, pues el intrapreneur “desafía a la organización para que adopte algún tipo de cambio”, comenta Vincent Esperanza, director nacional de Operaciones de Endeavor México, en entrevista con Forbes México.

Este concepto se refiere a empleados o ejecutivos de una empresa capaces de resolver problemas, identificar y capitalizar oportunidades hasta convertirlas en acciones o decisiones rentables para la organización, explica Angélica Rodríguez, directora de la licenciatura en creación y desarrollo de empresas y centro de consultoría e información empresarial y financiera del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

Tanto el entrepreneur como el intrapreneur poseen iniciativa por generar un cambio,  pero el segundo, a diferencia del emprendedor autónomo,  propone un nuevo producto o nicho de mercado y busca mejoras dentro de una organización de la que no es socio o dueño. Así, el ADN emprendedor no sólo se materializa al crear una empresa, sino en el interés del empleado por el bien común, y puede hacerlo desde otras trincheras.

Incluso, el tema puede extenderse hasta un salón de clase, un fraccionamiento, pues para Esperanza, el espíritu intrapreneur es convertirse en agente de cambio.

 

Principales obstáculos

Una de las frases más peligrosas contra los intrapreneurs es “siempre lo hemos hecho así”, y para Vincent Esperanza, esto se puede oír en muchas corporaciones.

Otro reto para ellos es que la jerarquía directa de la compañía se sienta amenazada con sus ideas o propuestas de cambio.

Además, un intrapreneur se enfrenta a la burocracia o lentitud en los procesos de la empresa.

“Por eso primero tratan de ser intrapreneurs. Pero si hay una frustración, terminan como emprendedores.”

Un tercer obstáculo que señala la catedrática del Tecnológico de Monterrey surge entre la división del intrapreneur por generar más valor para su compañía, contra la exploración personal de las oportunidades identificadas.

Aunque en cualquier industria existen posibilidades para los intrapreneurs, Esperanza reconoce que las tendencias de innovación son más fáciles de adoptar en sectores tecnológicos, pues por su naturaleza tienen estructuras pequeñas y “muy horizontales”.

“Como están liderados por emprendedores, ellos tratan de que sus empleados sean intrapreneurs. Desde el área de comunicación interna, dejar espacios para que la gente lo haga.”

No obstante, cualquier compañía debe diseñar, en opinión del directivo,  espacios y momentos específicos para que los intrapreneurs lancen sus propuestas, pues, si al final del día siguen atareados por la carga de trabajo, estas medidas no reflejarán resultados.

Esperanza recomienda a las empresas “ofrecer espacios de tiempo completo. Sugerir una vez al trimestre irse a un retiro para que cada quien proponga una nueva idea”.

Y fomentar la innovación a través de la motivación, pues “es muy fácil destruir una idea nueva” donde es sencillo que los demás digan que no va a funcionar.

 

¿Cuándo entrar de lleno al emprendimiento autónomo? 

Esperanza recomienda que si la empresa no responde a una inquietud sobre una oportunidad desatendida, ése será el  momento ideal para emprender por cuenta propia.

El panorama para este paso en México tiene claroscuros, pues datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) arrojan que sólo 25% de los negocios sobreviven a los primeros dos años operativos, mientras que nueve de cada 10 quiebra en la primera década de vida.

La fase de intrapreneur es una etapa para despertar la chispa interna del emprendimiento autónomo. Si la empresa hace un producto específico y la idea del intrapreneur propone una nueva unidad de negocio o entidad legal, éste puede solicitar una recompensa por su aportación, aunque como empleado.

“No todas las ideas van a ser buenas, pero si (las empresas) dan espacio a ideas nuevas, siempre es muy refrescante, pues, al final, quien más se va a beneficiar es la compañía.”

 

ABC para intrapreneurs primerizos

El directivo de Endeavor compartió con Forbes México tres claves para que emprendas desde el corazón de tu oficina.

 1. Haz tu tarea antes de compartirla: Si viste algo que se puede mejorar, no se trata de ir a tocar la puerta del jefe y compartirla, sino hacer una investigación del porqué, cómo detectaste esta oportunidad, para que cuando vayas a plantearlo consigas más fácilmente el sí.

2. Comparte tu idea:  Si tienes una sugerencia o producto, abandona el miedo y atrévete a compartirla con tus jefes, pues ellos pueden implementar medidas para efectuar tus propuestas en el corto plazo.

3. Empodérate: Si la actividad que desempeñas tiene áreas de oportunidad para que desarrolles tu idea o producto,  apodérate de esta mejora y busca un rol más protagonista dentro de ella.

 

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