Las sales que se cristalizan después de la inundación suponen una grave amenaza para los murales y frescos de Venecia. El restaurador de Dresde Sven Taubert opina sobre las posibilidades de restauración.

Deutsche Welle: Sr. Taubert, ¿qué se le pasó por la cabeza cuando vio las fotos de la inundación en Venecia?

Sven Taubert: En principio, se considera que el “acqua alta” en Venecia es casi la normalidad. Pero tenemos que diferenciar entre la inundación normal y la especial o extrema. En Venecia, las inundaciones son recurrentes. Cuando son peores, a mí, que tengo que ver con la preservación del arte y los monumentos, me da una sensación de mareo, porque supone una nueva arremetida contra los edificios y sus contenidos. También es una señal de que climáticamente algo está yendo a peor.

Uno tiene la esperanza de que las inundaciones no sucedan más a menudo y en intervalos más cortos. La protección preventiva del arte contra las inundaciones es casi imposible e incluso la intervención inmediata, como alejar las obras de arte del lugar, es difícil. Es casi imposible conseguir rescatar las obras de arte, como los frescos que están plasmados en las paredes de un edificio.

La peor inundación hasta ahora fue en 1966, hace 53 años. Sin embargo, siempre hay inundaciones más pequeñas en Venecia. ¿Puede la gente lidiar mejor con la situación?

En general, hay un nivel alto de humedad en los edificios. Los postes de madera no se pudren tan rápido, porque permanecen en el agua protegidos del aire. Esto ya se había calculado en el período de construcción. Pero el nivel de humedad en la mampostería también es mayor. Durante un largo período de tiempo, la humedad alcanza un cierto nivel. Pero si la presión desde el fondo es cada vez mayor y las inundaciones ocurren con mayor frecuencia, entonces tenemos que tener en cuenta que se producirán cada vez mayores daños. Entonces la humedad afectará a ciertas áreas que nunca habían tenido problemas.

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¿Qué sucede entonces con los edificios?

El aumento permanente de la humedad moviliza en los muros sales fácilmente solubles que dañan los edificios. Luego son transportadas a lugares, donde realmente no deberían estar. Allí se concentran y se cristalizan. Dichas sales ejercen presión a la hora de la cristalización, lo que puede conducir a la erosión de las piedras.

Este proceso es válido para las piedras naturales, como la arena o la piedra caliza, así como para ladrillos, terracota o yeso. En Venecia, hay pinturas de gran calidad que se remontan al Renacimiento. Lamentamos especialmente su pérdida.

¿Por qué se estropean las pinturas?

Las soluciones salinas llenan los espacios porosos que se encuentran en los muros. Y cuando las paredes se secan, lo que en realidad es un proceso positivo, las sales se encuentran de forma concentrada. Si se cristalizan, se produce al mismo tiempo un aumento del volumen.

Dependiendo de la mezcla de sal, puede aumentar hasta 300 veces el tamaño de poro. Entonces, la presión de la cristalización resultante conduce a explosiones microscópicas. Esto sucede durante períodos de tiempo más largos y a pequeña escala. En la superficie, puede verse y palparse.

¿Se pueden rescatar los frescos?

Si el desgaste no ha llegado tan lejos como para que se caiga de la pared, entonces aún se puede hacer algo. Los conservadores pueden aplicar capas de refuerzo sobre las superficies con aglutinantes y papel de seda reversible. Este papel japonés se aplica con pequeños trozos y permite fijar la superficie. Hay varios métodos y se llevan a cabo teniendo en cuenta cada caso.

¿Se pueden salvar los frescos por completo, es decir, desmontarlos y llevarlos a un lugar seguro, lejos del agua? Estos se podrían reemplazar por una copia y no sería tan grave si se inundara.

Ese proceso es problemático, porque siempre se tiene que decidir si solo se desprende solo la capa superior del fresco sin enyesado o con enyesado o incluso toda una parte de la pared.

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Hacer eso significa siempre estrés y pérdida. En algunas partes hay que serrar, entre otras cosas. No es posible extraer un cuadro de 30 metros cuadrados de superficie de una pared. Cuanto más valioso sea el fresco, muchos más se tendrá que ver y debatir el tema. Pero son opciones que hay que estudiar si el ciclo de inundaciones en Venecia aumenta.

Sven Taubert es licenciado en restauración y portavoz de la Asociación de Superficies Arquitectónicas y de Frescos. Desde hace 15 años se dedica sobre todo a la restauración de monumentos históricos.

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