La verdad es que el famoso concepto de bienestar posee una historia milenaria, pero ahora la tecnología de la salud construirá una sociedad más responsable e informada.

 

 

Siempre que hacemos la pregunta en reuniones con clientes sobre cuándo se comenzó a hablar de Health & Wellness, la respuesta parece muy clara: “Empezó hace unos 15 o 10 años” –afirman algunos miembros de la generación X–. “Es un tema muy nuevo” –corrigen los pertenecientes a la generación Y.

La verdad es que el famoso concepto de bienestar posee una historia milenaria. Hipócrates, padre de la medicina, por ahí del año 350 a.C. ya hablaba del hombre como un ser integral que debía mantenerse en balance con la naturaleza. Seguramente recordamos la famosa frase: “Deja que la comida sea tu medicina” u otra que tendría la misma validez: “Deja que la naturaleza cure tus enfermedades”.

La siguiente pregunta es: ¿Por qué si es parte de la historia del hombre, a veces sentimos que es un concepto nuevo?, o pensamos que no tiene mucho tiempo inmerso en nuestras vidas.

Lo que sucedió es que hubo un crecimiento de la clase media con mayor ingreso, mayor oferta y mayor consumo. Un día nos dimos cuenta que nos estábamos acabando el mundo, por lo que inyectamos la naturaleza y toda nuestra alimentación con pesticidas y químicos para poder alimentar a la población mundial.

Es ahí cuando en los años setenta, en Estados Unidos, surge el movimiento Wellness como estandarte de salud y estilo de vida, pero con una intención mucho más naive de regresar a los orígenes –lo cual es imposible para las masas.

Sin embargo, hoy nos encontramos en otro punto fundamental de la historia donde se está redefiniendo el concepto y lo resignificará por completo. Hoy la tecnología se cruza con la necesidad creciente de controlar, prevenir y desintoxicar, dando como resultado, no un cambio lineal y predecible, sino una transformación exponencial de nuestro wellness (bienestar).

Como ejemplo podemos mencionar lo que en Big Foot llamamos la tendencia Biometrics, que trae consigo una nueva generación de wearable devices (dispositivos portátiles) que nos permiten registrar cualquier tipo de datos, más allá de saber cuántos metros corriste y cuántas calorías gastaste. Esto sólo es el principio.

El futuro es la salud personalizada y controlada a través de diagnósticos en casa y tracking on the go, que analizarán el espectro completo de la persona a través de la inteligencia artificial.

Por ejemplo, la química sanguínea o la biometría hemática que hoy te realizas en un laboratorio, y que resulta un evento extraordinario y a veces traumático o doloroso, pronto serán cosa del pasado. La tecnología de la salud construirá una sociedad más responsable e informada, donde los datos ganarán relevancia porque ya no serán para la interpretación del doctor, sino para que tú tomes el control.

Algunos se preguntarán, ¿será que todos nos vamos a querer medir? Les contesto con otra pregunta: ¿será que a las dependencias de salud gubernamentales no les parecerá conveniente que seas tú el responsable?, ¿será que no verán en estas tecnologías un aliado para reducir los gastos de salud en enfermedades crónico degenerativas tan presentes en nuestro país?

 

¡Food for thought!
“The use of technology, although taking away some of the human touch from what we do, is actually going to bring us more personalized medicine.
“These systems are going to change the experience for the patient”:
Dr. David Medina Tato, Senior Manager, Boehringer Ingelheim.

 

 

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