La jefa antimonopolio de la UE, Margrethe Vestager, obtuvo dos importantes victorias este martes, cuando el máximo tribunal de Europa respaldó su ofensiva contra el acuerdo fiscal irlandés de Apple y las prácticas anticompetitivas de Google en dos casos emblemáticos.
Vestager, que termina su mandato en noviembre, se ha hecho un nombre al atacar los acuerdos fiscales de las grandes tecnológicas con algunos países de la UE y los intentos de sofocar a sus rivales más pequeños. Las victorias judiciales podrían animar a su sucesor a adoptar una postura similar.
La jefa antimonopolio de la UE celebró las sentencias. “Hoy es una gran victoria para los ciudadanos europeos y la justicia fiscal”, declaró sobre la sentencia de Apple, y también elogió la sentencia de Google como una gran victoria para la equidad digital.
En 2016, la Comisión Europea ordenó a Apple pagar 13,000 millones de euros (14,400 millones de dólares) en impuestos atrasados a Irlanda, alegando que el fabricante del iPhone se benefició de dos resoluciones fiscales irlandesas durante más de dos décadas que redujeron artificialmente su carga fiscal a tan solo el 0.005% en 2014.
El Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo, se puso del lado de Vestager.
“El Tribunal de Justicia dicta sentencia definitiva en el asunto y confirma la decisión de la Comisión Europea de 2016: Irlanda concedió a Apple una ayuda ilegal que Irlanda está obligada a recuperar”, dijeron los jueces.
También aseguraron que las dos unidades de Apple constituidas en Irlanda disfrutaban de un tratamiento fiscal favorable en comparación con las empresas residentes que tributan en Irlanda y que no pueden beneficiarse de esas resoluciones anticipadas de las autoridades fiscales irlandesas.
Apple, que dijo que pagó 577 millones de dólares en impuestos, el 12.5% de las ganancias generadas en el país, de acuerdo con las leyes fiscales de Irlanda en el período 2003-2014 cubierto por la investigación de la UE, dijo que estaba decepcionada con el fallo.
“La Comisión Europea está tratando de cambiar retroactivamente las reglas e ignorar que, como lo exige el derecho fiscal internacional, nuestros ingresos ya estaban sujetos a impuestos en EU”, señaló Apple.
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Apple y Google se muestran decepcionados por fallo en tribunal
Por otra parte, Apple dijo en una presentación regulatoria que esperaba registrar un cargo único de impuesto a las ganancias de hasta aproximadamente 10 mil millones de dólares en su cuarto trimestre fiscal que termina el 28 de septiembre.
Irlanda, cuyas bajas tasas impositivas la ayudaron a atraer a las grandes tecnológicas para establecer su sede europea, también había impugnado el fallo de la UE, diciendo que su tratamiento fiscal de las transacciones de propiedad intelectual está en línea con otros países de la OCDE.
Aún así, ha cooperado en una revisión de las reglas impositivas corporativas globales e hizo lo que alguna vez fue impensable al abandonar su oposición a renunciar a su preciada tasa impositiva corporativa del 12.5%. Pero la recaudación de impuestos de las empresas multinacionales ha aumentado desde entonces.
El Tribunal también desestimó la apelación de Google, la unidad de Alphabet, contra una multa de 2,420 millones de euros impuesta por Vestager hace siete años, la primera de un trío de fuertes multas impuestas a la empresa por varias prácticas anticompetitivas.
“A la luz de las características del mercado y las circunstancias específicas del caso, la conducta de Google fue discriminatoria y no se enmarca en el ámbito de la competencia sobre los méritos”, dijeron los jueces.
Google expresó su decepción con la sentencia.
“Esta sentencia se relaciona con un conjunto muy específico de hechos. Hicimos cambios en 2017 para cumplir con la decisión de la Comisión Europea”, dijo un portavoz.
La Comisión multó al motor de búsqueda de Internet más popular del mundo en 2017 por usar su propio servicio de compras de comparación de precios para obtener una ventaja injusta sobre rivales europeos más pequeños.
Google ha acumulado 8,250 millones de euros en multas antimonopolio de la UE en la última década. La empresa ha impugnado dos sentencias relacionadas con su sistema operativo móvil Android y su servicio de publicidad AdSense, y ahora está esperando las sentencias.
También está luchando contra los cargos antimonopolio de la UE emitidos el año pasado que podrían obligarla a vender parte de su lucrativo negocio de tecnología publicitaria después de que los reguladores la acusaran de favorecer sus propios servicios publicitarios.
Ambas sentencias son definitivas y no pueden ser apeladas.
También hay investigaciones en curso sobre el acuerdo fiscal holandés del propietario de la marca IKEA, Inter IKEA, en un caso que data de 2017, el acuerdo fiscal holandés de Nike y el acuerdo fiscal en Luxemburgo de la empresa finlandesa de envasado de alimentos y bebidas Huhtamaki.
Con información de Reuters
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