“Sí merezco abundancia”, se lee en una libreta Mont Blanc de Karime Macías Tubilla, esposa del exgobernador de Veracruz y actualmente preso, Javier Duarte de Ochoa.

Tras estas palabras que parecen un mantra para atraer la riqueza, se podría trazar el perfil de una mujer que se dejó seducir por las mieles del poder.

Karime provenía de una familia rica que la educó con rigor, por lo que a sus conocidos les pareció extraño que cediera a los cortejos de Duarte, un joven de clase media-baja que por no tener padre tuvo que trabajar junto a su madre. Moisés Mansur, amigo de la joven y señalado como uno de los principales socios del exmandatario estatal, habría sido el ‘cupido’ entre ambos cuando estudiaban en la Universidad Iberoamericana.

Ella, refinada y discreta, pero también exigente y dominante, se convirtió en la aliada invaluable para las aspiraciones políticas de Duarte y finalmente en el cerebro de un desfalco de millones de pesos al estado.

Te interesa leer: Detienen a Karime Macías, esposa de Javier Duarte, en Londres

Un reportaje de El Universal dibuja a una mujer que al inicio de la gubernatura de Javier Duarte le gustaba pasar inadvertida, por lo que frecuentemente visitaba la Ciudad de México.

“Empezó siendo generosa, comprensiva, tolerante y sensible, pero conforme avanzaba el fin del gobierno de Duarte sufrió una profunda transformación de carácter”, destaca el diario.

Karime le quitó temporalmente el control de su Twitter al gobernador y de las políticas de comunicación social del gobierno estatal, para lo que habilitó casi un ala completa en Casa Veracruz con oficinas destinadas aun grupo de ocho personas que manejaban todas las cuentas oficiales de las redes sociales.

Constantemente, la primera dama de Veracruz se reunía con actores tanto del ámbito social, político y hasta económico, de quienes escuchaba sus críticas del gobierno duartista.

Sin embargo, en los últimos meses del gobierno de su marido, Karime se volvió irascible y hasta intolerante, apuntan los que estuvieron cerca de ella. Así también perdió el interés en las actividades del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), al considerarlo una carga que restaba tiempo para atender a sus hijos.

La esposa de Duarte dejó de contestar el WhatsApp después de las elecciones de 2016, cuando perdieron la gubernatura.

Después de varios meses de no tener información de su paradero, se ubicó a Macías en Belgrave, uno de los barrios más exclusivos de Londres, en donde habitaba un lujoso departamento con sus hijos.

La localización de la ex primera dama de Veracruz fue posible gracias a una investigación del entonces gobernador de esa entidad Miguel Ángel Yunes, que incluso reveló detalles de la vida cotidiana de Macías en Londres.

Meses más tarde y desde prisión, Javier Duarte defendió la estancia de Macías en el extranjero debido a que, aseguro, es presa de una persecución política. En una entrevista con un presentador mexicano, el ex gobernador señaló que Karime llevaba una vida austera toda vez que los gastos de ella y sus hijos ascendían a 180,000 pesos mensuales.

En octubre de 2018, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) informó que existía una orden de detención provisional con fines de extradición en contra de Macías.

En aquel momento se señaló que se investigaba a la ex primera dama de Veracruz por presuntos delitos fiscales.

Hoy, se encuentra detenida en Reino Unido con fine de extradición.

 

 

 

 

Siguientes artículos

BIS acepta que Carstens asuma su mandato hasta diciembre
Por

El gobernador del Banxico agradeció el apoyo del Consejo Directivo del llamado 'banco de los bancos centrales' para post...