Por Rafael Sámano Palacios*

Las nuevas leyes en materia de regulación anticorrupción y financiera están obligando a la oficina del Abogado General a evolucionar para convertirse en un aliado estratégico en la toma de decisiones de las empresas.

El área legal de las empresas está cambiando aceleradamente. El departamento, tradicionalmente de apoyo jurídico, se ha transformando en una oficina de engranaje estratégico cuya inteligencia de mercado jurídico permite a las empresas tomar mejores y más oportunas decisiones. Incluso, la oficina del General Councel se está convirtiendo en el árbitro que puede facilitar el buen funcionamiento entre las áreas comerciales, financieras y administrativas de la empresa.

Su evolución, entre otros factores, está empujada por las nuevas leyes en materia de regulación anticorrupción y financiera de México. La entrada en vigor del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), por ejemplo, será clave para las corporaciones este 2018, ya que la nueva Ley General de Responsabilidades Administrativas amplía el catálogo de riesgos para las empresas en materia de anticorrupción. Si antes la ley sancionaba únicamente a funcionarios públicos, hoy lo hace también con los particulares que pueden ver suspendidos o incluso disueltas o liquidadas sus actividades comerciales.

PUBLICIDAD

Así también, la Ley Fintech va a revolucionar la realidad que hoy existe en la oferta y demanda de servicios tecnológicos, y de los que están previstos en la reforma son las instituciones de financiamiento colectivo (Crowdfunding), los de fondos de pago electrónico (tipo PayPal) u operaciones con activos virtuales; y todo ello estará regulado.

Mientras que el SAT (Sistema de Administración Tributaria), con su nueva factura electrónica CFDI 3.3, estará apretando a los contribuyentes cumplidos con nuevos mecanismos de fiscalización

Tres tendencias y sus retos para la oficina del Abogado General. Renovarse o morir.

1) Trust & Complience

Esta figura de ética empresarial que nació en Estados Unidos tras los escándalos de corrupción y financieros de los años 70 y 80, ha permeado a nivel mundial, y en México es un área que cada vez se manifiesta con más fuerza. En ocasiones se ubica dentro de la oficina del Abogado General y en otras ya ha adquirido identidad propia dentro del esquema corporativo.

La tendencia estará en generar las acciones para generar una cultura de prevención y tener identificados los riesgos corporativos para controlarlos y en su caso mitigarlos, especialmente ahora con los nuevos riesgos que supone el Sistema Nacional Anticorrupción. Pero también en contar con las herramientas necesarias para administrar los contratos y los expedientes de manera local y poder actuar oportunamente, el llamado Récord Keeping.

Las empresas no son estáticas, sufren reestructuras, rotaciones de personal y una evolución natural, pero qué pasa con los documentos relevantes que son los contratos y los expedientes. Pues ocurre con mucha frecuencia que se pierde la visibilidad de su ubicación y típico que ocurre la Ley de Murphy. El contrato que se incumple es el que no se encuentra el original o los pagarés, o la póliza está perdida y el simple trabajo de preparación documental para enfrentar el caso, se convierte en una labor forense para encontrar dentro de oficinas, cajas y cajones, el documento que debió estar bien organizado. Es un reto que desgasta tanto a los abogados internos como externos.

La alternativa está en la digitalización inteligente de los documentos, pero cuidado, no se trata de comprar un software, sino de capacitar al equipo interno del General Councel para que, con ayuda de un externo, pueda implementar un proceso de documentación que ordene, identifique y digitalice el día a día de la empresa, y que cuando se requiera, la información siempre esté disponible.

2) El cambiante consumo de servicios legales

Las áreas internas de las empresas demandan más servicios legales de la oficina del Abogado General, así que, si el apetito aumenta, el menú debe cambiar tanto como la visión de la oficina, que debe ver a sus áreas como clientes para quienes tiene que generar productos estandarizados, y para ello, la innovación es fundamental para poder ofrecer nuevos productos legales. El gran reto es lograr estandarizar esos productos para no perder la capacidad de respuesta y la calidad sin perder contundencia jurídica. Esto exige una labor de coordinación importante entre los recursos.

3) Estrategia y empoderamiento

Ya decíamos que la Oficina del Abogado General ha crecido en responsabilidades y se le ha otorgado una mayor capacidad de participación en la toma de decisiones. Pero, ¿cómo va a logar la oficina del General Councel generar información asimétrica, esa data del mercado jurídico, procesarla y después dispensarla oportuna y concisamente para la toma de decisiones? Esto se refleja en una mayor productividad y desempeño del área del abogado general.

El gran reto de estas tres tendencias es evolucionar al departamento legal, lograr que sea el pistón que logre integrar a las distintas áreas financieras, comerciales y de recursos humanos para el bien común, pero balancear y poner límites respecto hasta dónde el rol del departamento legal coadyuva al logro de los objetivos de los demás.

Junto esta evolución, el siguiente reto será la adaptabilidad y la respuesta al cambio. El servicio jurídico es un deporte de apreciación y en la medida en que se logren estandarizar los procesos, los métodos y las respuestas del área legal, el departamento jurídico deja el lado subjetivo y se vuelve un socio estratégico para el cambio de las empresas.

México y el mundo enfrentarán un año complejo en el que es posible que ocurra la llamada “tormenta perfecta”. Será un año de volatilidad económica frente al ambiente electoral en México y en Estados Unidos; al suspenso en la negociación del Tratado de Libre Comercio con la Unión Americana; y el impacto de la reforma fiscal estadounidense en México que supondrá menos inversiones; así como un aumento en las tasas de interés; y el endurecimiento de la política monetaria.

También será un año de la implementación de leyes y de la aprobación de nuevas, enormes retos que la oficina del Abogado General deberá asumir internamente y con el apoyo externo.

*Socio Director de Sámano Abogados

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @Samano_Abogados

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Crisis de liderazgo en el siglo XXI y renovación
Por

Los Modelos de Liderazgo no se han actualizado con la era digital. Las empresas son incapaces de retener al nuevo talent...