Por Dan Alexander y Noah Kirsch 

Cuando un representante del socio comercial ruso de Donald Trump le envió un correo electrónico a Donald Trump Jr. el pasado junio para decirle que el “fiscal de la corona de Rusia” había ofrecido al equipo de campaña presidencial de Trump información incriminatoria sobre Hillary Clinton, el hijo del actual presidente respondió con entusiasmo. “Si lo que dices es verdad, me encantaría saberlo este verano”, escribió, según una cadena de correos que Trump Jr. compartió en Twitter el martes por la mañana.

La oferta motivó una junta urgente en Nueva York con una mujer que los correos electrónicos describían como la “procuradora del gobierno ruso”. “Pensé que la información que ellos afirmaban tener de Hillary Clinton era una investigación de la oposición política”, agregó Donald Trump Jr. en sus declaraciones en Twitter. “Inicialmente sólo quería discutirlo vía telefónica pero cuando esto no fue posible, me dijeron que una mujer estaría en Nueva York y preguntaron si yo estaba dispuesto a reunirme con ella. Decidí hacerlo. Esta mujer, como lo ha dicho públicamente, no era funcionaria de gobierno y, como lo hemos dicho antes, no tenía ninguna información que proporcionar, sólo quería hablar de la política de adopción”.

Pero el representante del socio comercial, Rob Goldstone, fue claro en el mensaje de que ambos, tanto el gobierno de Rusia como los socios comerciales rusos de Trump, estaban involucrados. “Ésta es, obviamente, información de muy alto nivel y delicadeza, pero es parte de Rusia y del apoyo del gobierno al Sr. Trump, ayudado por Aras y Emin.”

¿Quiénes son Aras y Emin, las dos personas que, se ha dicho, ayudaron a organizar tal reunión? Aras Agalarov, de 61 años, es un desarrollador ruso con un patrimonio estimado de 1,900 millones de dólares (mdd). Poco antes del colapso de la Unión Soviética, en 1989, fundó una firma de bienes raíces llamada Crocus Group, la cual tiene lazos estrechos con el gobierno ruso. El negocio ha recibido múltiples contratos de agencias afiliadas al Estado y fue nombrada como la constructora general de los estadios que se usarán para la Copa Mundial de Futbol FIFA 2018. También posee docenas de activos de alto valor en toda Rusia, incluyendo el Crocus City Mall en Moscú. En 2013, el presidente ruso Vladimir Putin otorgó a Aras Agalarov la Orden de Honor de la Federación Rusa.

La relación Agalarov-Trump empezó de una manera extraña. El hijo de Aras Agalarov, Emin Agalaroc, quien también participa en el negocio de su padre y persigue su carrera de cantante pop en Rusia, estaba buscando a una protagonista para uno de sus videos musicales. “Yo y mi representante queríamos encontrar a la mujer más bella que fuera posible”, dijo Emin a Forbes en una entrevista exclusiva. “Y para ese momento nos dimos cuenta que debíamos contactar a la organización de Miss Universo.” En ese momento, Donald Trump era uno de los dueños de tal organización. Después de reunirse con un ejecutivo de Miss Universo, Emin Agalarov decidió ir por un pez más grande: llevar el concurso a Rusia. Quien fuera el futuro presidente de EU en ese momento invitó a los Agalarovs a Las Vegas al concurso Miss USA 2013, aseguró Emin Agalarov. Ahí, el grupo firmó el contrato para llevar el concurso de Miss Universo a Rusia. Al final, este trato les costó a los Agalarovs un estimado de 7 millones de dólares en derechos de licencia.

“Ése fue el primer contacto de nuestra amistad”, cuenta Emin. “Mi padre y yo nos mantuvimos en contacto con Donald Trump. Ellos han seguido intercambiando cartas. Ha sido una relación increíble hasta la fecha.”

Esta relación ha incluido visitas a las propiedades de Trump y a sus campos de golf. Los socios estaban incluso interesados en construir una Trump Tower en Moscú, de acuerdo con Emin Agalarov, quien dijo a Forbes que él y su padre firmaron documentos de carta de intención con sus contrapartes en Nueva York para el proyecto. “Pensamos que construir una Trump Tower junto a torre Agalarov —reunir los dos grandes nombres— sería un proyecto muy interesante de ejecutar”, admitió Emin.

Pero las complicaciones surgieron después de que Donald Trump anunciara su candidatura a la presidencia, y los planes para la Trump Tower en Moscú murieron desde antes de que pudieran nacer. Sin embargo, Emin Agalarov expresó confiadamente que, de no haber sido por tal suceso, la torre definitivamente hubiese sido construida. “Si no se hubiera postulado para presidente, probablemente estaríamos en la fase de construcción en este momento”, dijo durante una entrevista en febrero.

La Trump Organization ha minimizado cualquier arreglo entre las dos familias. “Nuestra organización no tiene y jamás ha tenido propiedades en Rusia, y la fascinación de la prensa por esta narrativa es falsa y fabricada, dijo uno de los voceros a Forbes en marzo. Ningún representante de la Trump Organization respondió inmediatamente a la solicitud de comentarios ese martes.

Incluso después de que los planes de la torre en Moscú fracasaron, los Agalarovs y los Trumps permanecieron en contacto, según Emin. Dijo que él y su padre felicitaron al presidente tras las elecciones estadounidenses, y que Donald Trump mandó una carta escrita a mano en respuesta. Emin Agalarov también dijo que intercambió diversos mensajes con Donald Trump Jr. durante la inauguración.

“Ahora que ya es presidente, no se olvida de sus amigos”, dijo.

 

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