¿Cuál es la relación que existe entre el consumo de fibra y el sistema de defensas del organismo? Averígualo aquí.

 

 

El sistema inmunológico es la defensa con la que contamos; éste nos protege tanto de factores externos (bacterias, virus o parásitos) como de componentes internos destructivos tales como células malignas o células que pueden atacar los propios órganos del cuerpo. En esta ocasión revisaremos la relación que existe respecto a la fibra con el sistema de defensas del organismo, pues si partimos de que casi el 80% del sistema inmunológico se localiza en el colon, es importante plantear la influencia que puede tener la alimentación en el intestino y la forma en que se puede potenciar su papel en el sistema de defensas.

Contamos con dos tipos de sistema de defensas, el nato y el adquirido. Desde que nacemos, el segundo se va reforzando con los nutrimentos que aporta  la leche materna y a lo largo de la vida por medio de resistencia que se adquiere gracias a  infecciones pasadas que atacaron el cuerpo  o   por medio de la alimentación y  el estilo de vida.

 

Sistema de defensas ¿en el intestino?

El sistema de defensas asociado al intestino está hecho de tejido que contiene células que se encargan de proteger al organismo como los macrófagos por ejemplo que encapsulan a las células intrusas y,  otro tipo de células llamadas  células T y B. Cabe mencionar que el cuerpo cuenta también con otros mecanismos de defensa como los que dan lugar en el sistema respiratorio.

 

Efectos de la fibra en pro de las defensas

Investigaciones científicas han estudiado el efecto que tiene la fibra en el sistema inmune asociado al intestino, pues se cree que ésta puede modular el tipo y la función de las células que protegen al cuerpo.  Como bien hemos descrito en artículos de nuestro blog, la fibra dietética no se digiere y  llega al intestino grueso o colon, después, es atacada por la flora colónica (bacterias)  que  la fermenta, dando  como resultado varios elementos.

Ciertamente algunas fibras son mucho más fermentables que otras y si recordamos la clasificación de fibras en cuanto a solubles e insolubles, aquellas solubles serán mucho más fermentables que las insolubles. Dentro de las solubles se encuentran la inulina y los fructo-oligosacáridos por mencionar algunas y las más conocidas.

Al estudiar los efectos que tiene la fibra en el sistema de defensas, se han propuesto varios mecanismos por los cuales ejerce su bondadosa acción,  uno de ellos es gracias a los productos de la fermentación de la fibra.  Al fermentarse las fibras solubles en el intestino, se producen los llamados ácidos grasos de cadena corta (ejemplos de ellos son el acetato, butirato, propionato), los cuales  tienen el efecto de aumentar la actividad de protección de las células que se encargan de esto como los linfocitos.

Otro de los mecanismos implicados, también gracias a las fibras solubles fermentables,  se relaciona con la producción de un ambiente en el que se disminuye el paso de las bacterias. Esto por medio de la producción de unas proteínas llamadas mucinas. Las mucinas tienen la característica de formar geles por lo que su consistencia es la que ayuda a disminuir el  paso de bacterias a través de la barrera intestinal.

Existe fuerte evidencia respecto a los beneficios que todos los tipos de fibra nos pueden brindar, habrá algunos tipos de fibra como la soluble que tiene efectos positivos en el sistema cardiovascular y en el sistema de defensas  o fibra insoluble que tiene efecto en la regularidad intestinal y en la saciedad  como bien se ha detallado en anteriores ocasiones y artículos.

 Actualmente y después de más de 30 años de ardua investigación por parte de la comunidad médica y científica, la fibra forma parte de lo que los profesionales de la salud consideramos como una dieta saludable por lo que te invitamos una vez más a incluir en tu alimentación fibra y opciones que favorezcan un bienestar físico y mental total.  Recuerda que para cualquier recomendación más específica  respecto a la alimentación siempre es importante consultar un nutriólogo.

 

 

Referencias:

  • Schley PD, Field CJ. The immune –enhancing effects of dietary fibers and prebiotics. British Journal of Nutrition. 2002; 87, Suppl.2, S221-S230
  • Meier R, Gassull M. Consensus Recommendations on the effects and benefits of fibre in clinical practice. Clinical Nutrition Supplements. 2004; 1, 73-80.
  • Álvarez E, González P. La fibra dietética. Nutr.Hosp. 2006; 21 Suppl 2, 61-72.

 

 

Contacto:

*En colaboración con Lic. en Nutrición, Gabriela Gaona, Nutrióloga All-Bran®

https://twitter.com/AllBran_

 

 

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