El anuncio de AT&T sobre ofrecer acceso gratuito a internet en toda la red del Metro de la Ciudad de México no sólo fue bien recibido por los 5.5 millones de usuarios que utilizan este sistema de transporte, sino que también sería una buena noticia para una empresa que podría obtener una parte de los 1,800 millones de pesos (mdp) que invertirá la telefónica estadounidense para desplegar esa infraestructura necesaria.

La compañía en cuestión es la italiana Prysmian, un referente en el mundo en la fabricación de cables, que ha participado en proyectos similares en los metros de grandes ciudades como Londres y Sao Paulo, así como otros puntos en el exterior en los que ha suministrado a la telefónica de los cables necesarios para el despliegue de infraestructura.

De obtener el contrato correspondiente, la compañía Prysmian podría suministrar al inventario la fibra óptica necesaria para este proyecto, que representaría entre 23.7 y 34.3 mdp de la inversión que destinará la telefónica a este proyecto.

Se buscó la confirmación de AT&T, tanto sobre el proveedor como de la cifra, pero señaló que es información que prefiere reservarse. La cablera italiana también descartó corroborar la información, debido a que hasta el momento no se tiene cerrado ningún contrato al respecto.

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De acuerdo con Camilo Añez, Technical Sales Support de Prysmian, la fibra óptica que cumple con las características necesarias para un despliegue de red como el que realizará AT&T en el Metro capitalino es una fibra monomodo de 144 hilos, con armadura dieléctrica e ignífuga –es decir, que rechaza la combustión y protege contra el fuego–, cuyo rango de costo es de 2.6 a 3.5 dólares por metro.

Así, al hacer cálculos hipotéticos, los 500 kilómetros de fibra óptica que AT&T contempla instalar durante los tres años que durará este proyecto, costarían 25.51 mdp con un tipo de cambio promedio de 19.63 pesos por dólar registrado el 9 de marzo, cuando la telefónica y el gobierno de la CDMX anunciaron el proyecto; o bien, 23.71 mdp, con uno de 18.23 al cierre de este texto.

Tomando el valor mayor, esos 500,000 metros de fibra óptica habrían costado entre 31.91 y 34.35 mdp, dependiendo el tipo de cambio que se tome en cuenta.

Prysmian, que recientemente inauguró su planta en Durango, busca aumentar su cuota de 7% del mercado de cables a escala globales; mientras que AT&T planea invertir 3,000 millones de dólares en el periodo 2015-2018 para el despliegue de su red en México –donde cuenta con 6,000 kms. instalados, de acuerdo con datos de la consultora Mediatelecom–.

AT&T también contempla instalar 500 kilómetros de cable radiante en el proyecto del Metro capitalino, que sería complementario a la fibra óptica; sin embargo, no fue posible obtener un aproximado de su costo en el mercado, basado en las características que debe cumplir para un proyecto como el que realiza AT&T.

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Así es la fibra óptica que se desplegará en el Metro de la CDMX

Hay dos grandes familias de fibra óptica, una es la que se conoce como multimodo y la otra es llamada monomodo, con usos diferentes cada una. La primera está diseñada para soluciones de cortas distancias, y la segunda para las de larga distancia, explica Camilo Añez, de Prysmian.

La diferencia de precio entre una y otra puede ser de hasta un 70%, dependiendo de las características y configuraciones, ya que está firma italiana puede personalizar cualquiera de los cables de acuerdo al proyecto.

“Nuestro compromiso no es sólo vender cable, sino también el servicio de soporte técnico, así como asesorar y cumplir con las necesidades del cliente”, dice Añez, quien resalta la experiencia de esta empresa en todo tipo de proyectos, incluso en aquellos bajo ambientes extremos, instalados a 1,600 metros de profundidad o en satélites.

En el caso del despliegue de red que realiza AT&T en el Metro capitalino, el especialista de Prysmian considera que la fibra óptica que se requiere es una monomodo de 144 hilos, con armadura dieléctrica –sin elementos metálicos en su composición– y que sea bajo humo cero alógeno, es decir, que en caso de incendio no produzca humo ni libere alógenos, que es lo que deja inconsciente a las personas.

Con esta composición, la fibra tiene una gran ventaja, ya que no sería atacada por roedores y cumple con las condiciones necesarias de seguridad, operatividad y funcionalidad, que le daría una vida útil aproximada de 25 años, aunque, agrega Añez, la renovación de la fibra óptica está sujeta principalmente al cambio de la electrónica.

Este tipo de fibra, explica, tiene el beneficio de que está preparando ese proyecto para el futuro, ya que cuenta con tiempo de obsolescencia corto (caída en desuso); además de que los anchos de banda que tiene permiten una mayor cantidad de servicios, no sólo para los usuarios, sino también para la señalización y las comunicaciones que necesite el Metro.

“La fibra óptica permite una capacidad de transmisión y de conexión de dispositivos simultáneos impresionante, y a prueba a futuro, porque el crecimiento de los dispositivos conectados a la red en este momento ha crecido exponencialmente”, menciona.

Por ello, esta fibra óptica es una pieza clave en este proyecto de AT&T y el Metro de la CDMX, el cual además de expandir la cobertura de la telefónica, también abrirá el camino hacia otras posibilidades dentro de este concurrido sistema de transporte.

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