Por Máximo Santos Miranda*

Uno de los grandes retos a los que se enfrenta la economía mexicana es el de la diversificación de sus exportaciones. El ampliar la base de países con los que se comercia con volúmenes importantes, por un lado, mitigaría la gran dependencia comercial con el vecino del norte y, por otro lado, permitiría elevar el volumen de productos mexicanos exportados. La zona geográfica del planeta que en la actualidad está experimentando un mayor crecimiento y dinamismo es, sin duda alguna, el continente asiático, pero cuando uno piensa en Asia y en crecimiento, el primer país que le viene a la cabeza a cualquier economista es China. Sin embargo, además de China, existen otros países muy interesantes en la región que ofrecen importantísimas posibilidades de intercambio comercial. Entre ellos, India ocupa un lugar muy destacado y es por ello por lo que México debe realizar un importante esfuerzo en promover mayores volúmenes comerciales con este gigante asiático.

¿Por qué razones la India debe ser un país en el que las empresas mexicanas se deben fijar como prioritario a la hora de incrementar sus exportaciones?   Las razones son muchas y variadas, por lo que, sin ánimo de extenderme demasiado, voy a enfocarme en aquellas que considero principales:

En primer lugar, por su población. A 31 de diciembre del año 2018, India contaba con 1.319 millones de habitantes, lo que le convierte en el segundo país más poblado del planeta después de China. La población en la India no ha hecho más que crecer en los últimos treinta años y esta tendencia, según todas las previsiones, se mantendrá en el futuro. De esta forma, se estima que será en el año 2022 cuando el país se convertirá en el más poblado del planeta, superando a China, y alcanzará los 1.500 millones de personas en el año 2030.

En segundo lugar, a sus tasas de crecimiento económico. En el año 2018 la India creció a un ritmo superior al 7% y se estima que mantendrá este ritmo de crecimiento este ejercicio y el próximo. A finales del 2018 el Fondo Monetario Internacional estimaba que la economía india era la séptima más grande del mundo y su PIB se encuentra muy cercano al del Reino Unido y el de Francia, por lo que, de no cambiar las circunstancias, la India se convertirá en un muy poco tiempo en la quinta economía del mundo.

En tercer lugar y aunque su renta per cápita es muy baja esta no ha hecho más que aumentar. Por otra parte, hay que tener en cuenta que se trata de un país en el que las diferencias de renta entre la población son enormes y aunque la clase más pudiente representa un porcentaje muy bajo con relación al total de la población, el número total de consumidores de alto poder adquisitivo no es desdeñable. Además, el crecimiento y dinamismo de la economía ha propiciado que este surgiendo una clase media que dispone de ingresos cada vez más elevados y un gran apetito por el consumo. Igualmente, hay que poner de relieve que el país ha conseguido reducir la pobreza extrema en los últimos años al calor del crecimiento económico.

Por todas estas razones México debe potenciar aún más las relaciones comerciales con la India. Es de destacar que en el año 2018 México ya fue el principal socio comercial de India en Latinoamérica, por delante de Brasil y es que las relaciones comerciales entre ambos países han aumentado el 240% en los últimos 10 años. Este incremento ha sido especialmente importante en los últimos dos años tras la visita que el primer ministro indio Narendra Modi realizó a México en junio del 2016. Las exportaciones de México a la India se sitúan en la actualidad alrededor de los 5.000 millones de dólares, mientras que las importaciones son algo superiores, de forma que la balanza comercial presenta un superávit del entorno de los 300 millones a favor de la India.

Por las razones expuestas, la India debe figurar como uno de los mercados prioritarios a los que las empresas mexicanas deben dirigirse en los próximos años. El potenciar las relaciones diplomáticas entre India y México ha demostrado ser muy importante a la hora de dinamizar el comercio bilateral de ambas economías. En este sentido, sería positivo organizar diversas reuniones bilaterales entre los mandatarios de los dos países, así como impulsar foros comerciales con empresarios e instituciones de ambos Estados. El intercambio de estudiantes universitarios también puede resultar muy positivo para potenciar las relaciones comerciales bilaterales, tanto a corto como a largo plazo, a la vez que, sin duda, será tremendamente enriquecedor para los estudiantes sujetos al programa de intercambio.

*Doctor en Economía y experto en temas de banca, finanzas y hacienda.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Ejecutivos de finanzas temen salida de capitales
Por

Fernando López Macari dice a Forbes México que si nuestro país pierde el grado de inversión, podría enfrentar la salida...