Por: Javier Murillo*

La población china ahora nos ve desde los hombros con los casos de Covid-19 a la baja y con la reapertura de su vida comercial. No los critiquemos. China no solo pasará a la historia por ser la sede donde surgió el Covid-19, esta nación de casi mil 400 millones de habitantes será reconocida por el empeño sin descanso en la implementación de la inteligencia artificial para los trabajos de contención y tratamiento de la emergencia sanitaria que ha afectado a miles de personas.

En el mismo epicentro del coronavirus, en la ciudad de Wuhan, se desplegaron todo tipo de tecnologías para luchar contra la enfermedad, desde robots desinfectantes, cascos inteligentes, drones equipados con cámaras térmicas y hasta un sofisticado software de reconocimiento facial (del que hemos dedicado varias columnas en materia de seguridad, pero ahora la emergencia es el nuevo virus).

El Presidente chino Xi Jinping hizo un llamado en su momento al sector tecnológico del país que ayude y se aplique a combatir con todo el covid-19. De inmediato el gigante Alibaba, de Jack Ma, se comprometió con la donación de US $2.15 millones para el desarrollo de una vacuna.

En el Centro Clínico de Salud Pública de Shanghai, se desarrolló un spray antiviral contra coronavirus que se puede colocar en la garganta como una especie de escudo protector, el aerosol puede ayudar en gran medida a proteger al personal médico de primera línea. Sin embargo, la producción en masa para uso público no está disponible por el momento. Varias empresas chinas han desarrollado tecnologías automatizadas para llevar paquetes sin que haya contacto entre humanos. También para pulverizar desinfectantes o realizar funciones de diagnóstico básicas a fin de minimizar el riesgo de infección. Hasta la agencia estatal Xinhua publicó un video en su cuenta de Twitter en el que se ve a un robot repartiendo alimentos en un hotel en el que hay clientes en cuarentena.

La empresa Pudu Technology, con sede en Shenzhen y que se ha caracterizado por fabricar robots para la industria de la restauración, dispuso sus máquinas en más de 40 hospitales de todo el país para ayudar al personal médico. Otro ejemplo más, el de MicroMultiCopter, también en Shenzhen, cuyos directivos desplegaron drones para transportar muestras médicas y realizar imágenes térmicas.

Adicional a esto, China dispuso su sofisticado sistema de vigilancia para controlar a las personas infectadas y establecer las cuarentenas, cámaras de reconocimiento facial son comunes en diferentes zonas de este país, y ahora las compañías están actualizando el software para escanear multitudes en busca de gente con altas temperaturas o identificar a las personas que no usan cubre boca.

En medio de la emergencia sanitaria, el medio local Global Times informó que las autoridades de Sichuan han recibido cascos inteligentes que pueden medir la temperatura de cualquier persona dentro de un radio de 5 metros, haciendo sonar una alarma si se descubre que tienen fiebre. Todo esto no ha sido obra de la casualidad. Han sido años y millones de dólares invertidos en educación y tecnología para generar más Inteligencia Artificial (IA). 

Ahora bien, el resto del mundo de la IA está trabajando para ayudar a la humanidad… y no exagero. Todos los sectores productivos atienden la emergencia por el Covid19 desde sus proporciones e intereses. Altos directivos de Amazon, Google, Microsoft, Apple y Facebook, por ejemplo, sostuvieron sendas reuniones con autoridades para analizar su papel en la crisis del coronavirus y uno de los aspectos discutidos fue su aportación en el modelado y seguimiento de datos, además del cómo podían usar la IA. 

El reto ahora para las principales potencias en IA es rastrear donde habrá un brote del virus, los alcances de diferentes robots podrán ayudarnos a tomar medidas preventivas para evitar el avance de la gran cadena de contagio. Cuando una IA se entrena con informes de noticias, redes sociales y documentos gubernamentales, puede aprender a detectar cuándo habrá un brote.

Es así que la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que los grandes datos fueron una parte clave de la respuesta de China ante la pandemia de Covid-19. Gracias a ello, ya se decretó la reapertura de los centros educacionales que estuvieron cerrados durante casi tres meses, pero a pesar de esto, las medidas de prevención del contagio aún son estrictas.

Facebook actualmente trabaja con investigadores de la escuela de salud pública de la universidad de Harvard y la Universidad nacional Tsing Hua, en Taiwán, compartiendo datos anónimos sobre los movimientos de las personas y mapas de densidad de población de alta resolución, que los ayudan a pronosticar la propagación del virus. 

Al mismo tiempo están ayudando a los socios a comprender cómo las personas hablan sobre el tema en línea, a través de herramientas como “crowdtangle”. Además la red social está bloqueando la publicación de enlaces a las noticias sobre el coronavirus en un afán de  combatir las “fake news”, como trata de hacerlo Google. El equipo de Facebook trabaja las 24 horas del día para proteger a sus usuarios del phishing, teorías de conspiración y hasta del malware.

Para atender a las personas que desean rastrear su propia salud, el área de investigación de ciencias biológicas de Google, “Verily”, desarrolla un pequeño parche de temperatura en el cuerpo que transmite datos a una aplicación de teléfono celular. Esto podría ser útil en poblaciones de edad avanzada, donde las infecciones virales tienen tasas más altas de mortalidad.

Youtube, por ejemplo, utiliza su página de inicio para dirigir a los usuarios a la OMS para compartir educación e información, mientras trabaja para eliminar videos que sugieren “remedios alternativos” tan pronto como se publiquen.

En suma, la IA en este 2020 podrá aportar en desarrollar rápidamente anticuerpos y vacunas para el virus Covid-19, escanear a través de medicamentos existentes para ver si alguno podría ser reutilizado, diseñar un medicamento para combatir los brotes actuales y futuros de coronavirus. Cada potencia mundial está invirtiendo sus recursos para llevarse la presea por ser la primera en donde se acredite tener la vacuna contra el Covid-19…. ¡y China va a la delantera!

*Juan Carlos Murillo es Ingeniero electrónico e informático mexicano, especialista en analítica de datos y maestro en ciberseguridad.

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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