La corrupción es un camino de dos vías en el que se requiere tanto de la persona que ofrece como la que acepta para perfeccionar la conducta. ¿Qué se está haciendo para combatirla?

 

Una nota relevante en diversos medios durante la semana pasada fue la arremetida del Papa Francisco contra la mordida. Varias fuentes señalan que el Pontífice fustigó en un sermón la corrupción de empresarios y políticos, pidió que recemos para que el Señor cambie los corazones de estos devotos del dios del soborno. Así como para la iglesia católica la corrupción es un acto que muy probablemente se considere como un pecado tal vez de los catalogados como mortales, para los gobiernos de los diferentes países es un delito grave en acenso contemplado y castigado en sus ordenamientos penales. El problema lo veo desde el aspecto preventivo, donde, desde mi punto de vista, existen todavía muchas tareas que hacer para prevenir el delito de corrupción de forma adecuada como podrían ser, entre otras, el desarrollo de leyes, reglamentos, políticas y creación de organismos preventivos eficaces.

Como sabemos, la corrupción es un camino de dos vías en el que se requiere tanto de la persona que ofrece como la que acepta para perfeccionar la conducta, por ejemplo en México el Código Penal Federal  en su artículo 222 prevé que cometen el delito de cohecho: “I. El servidor público que por sí, o por interpósita persona solicite o reciba indebidamente para sí o para otro, dinero o cualquiera otra dádiva, o acepte una promesa, para hacer o dejar de hacer algo justo o injusto relacionado con sus funciones, y II. El que de manera espontánea dé u ofrezca dinero o cualquier otra dádiva a alguna de las personas que se mencionan en la fracción anterior, para que cualquier servidor público haga u omita un acto justo o injusto relacionado con sus funciones…”

PUBLICIDAD

La corrupción preocupa cada vez más a la comunidad internacional y se han implementado esfuerzos conjuntos para atacar este delito así como medidas de transparencia. Recordemos los resultados del Barómetro Global de la Corrupción 2013 que menciona, entre otros aspectos relevantes, que: “Más de la mitad de las 114,000 personas encuestadas en el mundo por Transparencia Internacional, consideraron que la corrupción se ha agravado en los últimos dos años…”

La Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC) emitió el pasado mes de octubre de 2013 el: “Programa Anticorrupción de Ética y Cumplimiento para las Empresas: Guía práctica”, documento que, entre otros muchos conceptos que deben ser del conocimiento de los sectores público y privado de todos los países, menciona que: “La corrupción sofoca el crecimiento económico, distorsiona la competencia y presenta graves riesgos legales y para la reputación. Aleja a los inversionistas, actuando como un “impuesto” oculto o un cobro administrativo ilegal, que aumenta consecuentemente los costos para las empresas y, a la larga, para sus clientes”.

También la Guía de UNODC hace referencia a “La Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción, el instrumento legal más sólido y de mayor alcance en la lucha contra la corrupción, aborda acciones con el sector privado. Los 167 Estados que actualmente son partes en la Convención se han comprometido a aplicar medidas para prevenir la corrupción en el sector privado, mejorar la normativa contable y de auditoría y, cuando proceda, sancionar en caso de incumplimiento”.

La UNODC en el documento expresa entre los agradecimientos el correspondiente al Gobierno de la Federación de Rusia por su contribución para la preparación de la Guía. Con respecto a Rusia, la prensa escrita de ese país publicó a finales de octubre de 2013 que: “El presidente ruso, Vladimir Putin, quiere que los directivos de los organismos y entes públicos asuman responsabilidad personal por los casos de corrupción entre sus subordinados… Al mismo tiempo Vladimir Putin señaló los avances de Rusia en materia de lucha contra la corrupción. En particular recordó que el país ha avanzado ocho posiciones en el ranking ‘Doing Business 2013’, clasificación que el Banco Mundial y la Corporación Financiera Internacional elaboran con objeto de evaluar la facilidad para hacer negocios en 185 países del mundo. Rusia consiguió pasar del puesto 120 al 112…”

En general el problema de la corrupción es un flagelo que debe ser combatido de raíz. Las penas corporales y sanciones por la comisión de este delito están claramente previstas en los ordenamientos legales de los distintos países por lo que el aspecto preventivo debe ser fortalecido de forma urgente. Séneca decía acertadamente: “Cuando se está en medio de las adversidades, ya es tarde para ser cauto”. ¿Considera usted que todavía está a tiempo su país para prevenir la corrupción, estimado lector?

Contacto:
www.garciagibson-consultores.com
[email protected]
@garciagibson

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Autodescubrimiento: una política pública pendiente
Por

Para lograr el desarrollo económico es clave el proceso de “autodescubrimiento”, esto es, el proceso de aprendizaje de c...