Cuando tenía siete años, Paulina Abascal hizo su primer pastel.  Esa pasión por la repostería se convirtió en su forma de vida, y ahora en un negocio  que ha conquistado a empresarios como Carlos Slim. Conoce la historia.

 

 

 

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Pocos chefs pueden presumir de haber conquistado a uno de los hombres más ricos del mundo, y no sólo a él, sino a toda su familia.

Chocolate, oro y fondant (pasta dulce para decoración repostera) fueron los ingredientes del gigante de 3 metros que Paulina Abascal preparó para la boda de Carlos Slim Domit y María Elena Torruco el 9 de octubre de 2010.

Ese día, sus postres laurearon el evento que reunió a personalidades como el Premio Nobel de Literatura  Gabriel García Márquez,  y al empresario Warren Buffet, el tercer hombre más rico del mundo en 2014.

Abascal recuerda que ese pastel ha sido el más difícil de su carrera; sin embargo, el prestigio de su repostería fue la clave para que la familia Slim confiara en el toque de la chef.

“María Elena Torruco confiaba plenamente en mí”, recuerda Abascal en entrevista con Forbes México.

Pero el sabor de sus recetas no se limita al paladar de la familia Slim. “Muchas personas del ámbito político”  y del mundo del espectáculo forman parte de su cartera de clientes.

Su currículum hace pensar que no existe continente que pueda resistirse a sus postres, pues ha concursado en certámenes de talla internacional como la Copa del Mundo de Pastelería en Francia, en el que representó a México.

En 2009, la especialista  en repostería de autor  estuvo a cargo de la mesa de postres para Joseph Aloisius Ratzinger, mejor conocido como el papa Benedicto XVI, durante un evento del gobierno del Estado de México.

Ahora, con la filipina de empresaria puesta, Paulina Abascal enfrenta ingredientes como la nómina, la renta y los pagos a proveedores.

 

Chef emprendedora

Con más de 20 años de experiencia en el mundo de la repostería,  Abascal conduce un programa de televisión que la ha posicionado en la preferencia de los amantes de la alta cocina de la repostería.

Pero para ella todo comenzó como un juego. Cuando tenía siete años, Paulina Abascal preparó su primer pastel.  Esa pasión por la repostería se convirtió en su forma de vida, y ahora en un negocio que  busca enamorar el paladar de  las celebraciones mexicanas.

Su emprendimiento, Dulces Besos, es un concepto que nació al final de cada emisión, pues con esa frase despedía cada uno de los programas.

“A la gente le gustó muchísimo esa forma de despedirme y me volví una marca.”

Para abrir su tienda de postres gourmet, en el Estado de México, además de la fábrica que se encarga de la logística para los eventos, Abascal invirtió 2.5 millones de pesos.

El negocio ofrece mesas de postres, catering (suministro de alimentos) dulces, vajillas, chocolate, galletas, filipinas. También vinos de postre y materia prima para respostería, que diferencia a Dulces Besos de sólo la venta de pasteles.

“Entra la gente y siente que está en Disneylandia.”

La fábrica opera con siete personas de fijo y 25 practicantes que  atienden eventos de hasta 1,500 personas.

Desde San Miguel de Allende, Guanajuato,  hasta los Cabos, en Baja California Sur,  la cobertura para eventos de Dulces Besos ha estado presente en toda la República Mexicana.

Sin embargo, no todo son cerezas sobre  pasteles,  pues Abascal  ha enfrentado momentos difíciles  a lo largo de su trayectoria, como su divorcio.

“Como mujer empresaria siempre es más difícil porque tienes que dividirte en mil pedazos; tienes que ver por tu hijos, por tu casa y, por supuesto, por el negocio.”

 

 Las cerezas del pastel

Pese a las adversidades que ha librado en su camino, Abascal ya hornea sus siguientes pasos como empresaria. Entre sus planes de expansión está llevar a Dulces Besos al terreno de las franquicias; para finales de 2014 espera abrir dos tiendas.

“Mucha gente quiere franquicias. Estamos pensando abrir varios puntos de venta en la ciudad, pero es importante la locación donde ponga mi tienda.”

Abascal también es embajadora de marcas como Nespresso, la empresa francesa Cacao Barry y Splenda. También es la imagen de Cajeta Coronado.

Otra cereza es la tercera edición de su libro  Larousse de los Postres, que ha vendido más de 60,000 ejemplares. Además quiere escribir un libro autobiográfico donde relatará su historia detrás del éxito.

Su programa La pastelería de Paulina transmite la nueva temporada a través del canal de paga  elGourmet, con estrenos cada viernes a las 10 de la noche.

 

 

Ingredientes del éxito

Paulina Abascal compartió con Forbes México tres elementos que son esenciales en la receta para triunfar en los negocios.

1. Conoce tu negocio. Antes de que inviertas y comiences a realizar gastos, deberás hacer un estudio y un plan de negocio, además de fijar bien dónde vas a rentar el local para tu emprendimiento.

2. Pasión por lo que haces. Para Paulina Abascal, el esfuerzo y dedicación por lo que haces es la base de cualquier negocio.

3. Respaldo de una inversión. Quizá tengas los dos primeros ingredientes, pero el aspecto financiero es insustituible para que tu emprendimiento camine mientras el negocio se cocina.

 

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