Por: Omar El Gohary*

 

La humanidad está enfrentando una crisis sin precedente en la historia moderna, COVID-19 es el desafío a superar que depende básicamente de nuestra capacidad de acción rápida; y la tecnología, es el aliado que necesitamos cuando se trata de una cuestión a contrarreloj. Si bien, en la batalla contra esta epidemia los gobiernos tienen la responsabilidad de establecer las medidas necesarias para salvaguardad a la ciudadania; la limitación de movilidad y el distanciamiento social son esfuerzos que están resultando ineficientes al momento de atacar.

Necesitamos actuar, por ello, es indispensable que el compromiso social de las empresas funja como la primer linea de acción de la humanidad para contrarrestar esta situación ya que esto solamente es posible con la adaptación del desarrollo de sus tecnologías para enfrentar la amenaza, pero ¿Qué está haciendo el sector empresarial para hacer frente a esta crisis?

A través de sus avances biotecnológicos, importantes firmas de la industria farmacéutica están enfrentando una batalla a contrarreloj para descubrir el tratamiento y vacuna que pondrá fin a este virus, las cuales en un escenario óptimo podrían demorar 6 meses; no obstante, si analizamos la situación, este tiempo resulta demasiado para contener el devastador deterioro económico, social y cultural que estamos viviendo.

Por lo anterior, firmas como la alemana G2K Group, la cual regida bajo el concepto de “Ciudades Seguras” a la semana de detectarse la amenaza del COVID-19, implementó su plataforma inteligente ocupada en áreas críticas como aeropuertos, hospitales, supermercados, o estaciones de trenes, logrando la detección de temperaturas corporales elevadas, el registro de personas infectadas a través de inteligencia artificial, así como el análisis de diseminación del virus, y el seguimiento digital de los casos de posibles contagios hasta el momento de su recuperación; desarrollando incluso una app y un centro de control que permite tomar decisiones de forma inmediata para detener las cadenas de contagio.

O el caso de empresas como Vauxhall, que han dispuesto de su tecnología para realizar el ensamblaje de ventiladores y creación componentes a través de impresoras 3-D; diversas destilerías como Bacardí, Listoke y Pernod Ricard han hecho uso de sus plantas para el desarrollo y producción de gel antibacterial; y también tenemos el reciente caso de unión entre Uber Eats, Rappi, Sin Delantal, y Didi Food para mitigar el impacto económico en el sector restaurantero.

Si bien el sector empresarial ha adquirido un papel activo al implementar y desarrollar tecnologías que permitan la lucha inmediata contra este virus, la resiliencia que se está generando a través de estas acciones se convertirá en una situación pasiva si no actuamos de manera anticipada e inmediata al adoptar las medidas preventivas necesarias que eviten la propagación acelerada y descontrolada.

Nos estamos sujetando a un escenario pasivo y de recuperación bastante largo en donde la vacuna se visualiza como la única alternativa para solucionar este problema; cuando en realidad, tenemos la capacidad de desplegar e implementar tecnología ya existente y que nos permitirá darle la vuelta a esta situación; es cuestión de actuar, más no de esperar.

 

Contacto: 

 

Empresario mexicano – egipcio del sector de tecnologías de la información. A partir de 2006 comenzó a trabajar en diversas empresas de tecnología donde se desarrolló su interés por la implementación de nuevas tecnologías que ayuden a mejorar los procesos dentro de las empresas.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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