Por Carlos Zegarra*

Ser resiliente, capaz de resistir el temporal, ya no son atributos admirables, sino necesarios, ante panoramas políticos y socio económicos cambiantes, que generan alta incertidumbre en el mundo de los negocios.

Según la 22a Encuesta CEO de PwC, casi el 30% de los líderes de negocios considera que el crecimiento económico global descenderá en los próximos meses. La cifra contrasta con el récord alcanzado en 2018, donde el optimismo había pasado del 29% al 57%. Esta inquietud también está reduciendo la confianza de los CEO sobre las perspectivas de sus propias empresas en el corto plazo. El 35% dijo que está “muy confiado” en la buena marcha de su propia organización en los próximos 12 meses, frente al 42% del año pasado.

Ante este panorama, una alternativa coherente implicaría el enfocarnos en eficientar aquellos procesos y operaciones que, como compañía, podemos controlar. Así lo ratifica la mayoría de los CEO encuestados: 77% confía en que las mejoras operativas les permitirán impulsar sus ingresos.

Uno de los ciclos de operación que tiene mayor impacto en la eficiencia operacional es el relacionado con las adquisiciones, considerando que los gastos con terceros pueden representar, dependiendo del sector, entre el 30% al 60% de su estructura. Los cálculos dan la razón a esta afirmación: dependiendo de esta última, se necesita un incremento de aproximadamente 30% de las ventas para tener un impacto similar en la rentabilidad a la que se obtendría al reducir aproximadamente un 5% el costo de adquisiciones.

Un nuevo modelo de compras: Source to Pay

Entre los ejemplos más beneficiosos de este tipo de prácticas, encontramos los ciclos denominados Source to Pay (S2P), un enfoque integral de adquisiciones que integra actividades que abarcan desde la identificación de necesidades de compra hasta los procesos transaccionales de pago a los mismos. S2P tiene tres etapas diferentes: la estratégica, que permite la definición de estrategias de compra- según la relevancia del bien o servicio a adquirir y las características del mercado proveedor-, la táctica, centrada en la captura de ahorros, y la operativa, orienta al mantenimiento de dichos ahorros.

No obstante, muchas compañías mexicanas tienen áreas de adquisiciones reactivas, al enfocarse solamente en responder a los requerimientos internos, la cotización del bien o servicio y el pago al proveedor. Optar por este enfoque, supone centrarnos en modelos meramente operativos que no alcanzan las eficiencias que aportaría el nuevo esquema: ser más estratégicos y eficaces.

Tendencias de tecnologías emergentes: más estrategia

Aunque la tecnología es necesaria a lo largo del ciclo S2P para la toma de decisiones, es fundamental en la parte operativa, donde entran en juego muchos procesos repetitivos y transaccionales.

Aquí entran en juego los RPA (Robotic Process Automation) para agregar valor, al ser software que permite disminuir el tiempo empleado en procesos estandarizados y repetitivos y enfoca al capital humano en actividades de mayor valor, entre otras cosas. La adopción de estas tecnologías aporta también flexibilidad y agilidad a los procesos, al tiempo que fortalece la transparencia y la confianza, alinea costos e, incluso, estimula la innovación.

En definitiva, las áreas de adquisiciones que son exitosas bajo S2P están mejor posicionadas para elevar su rol dentro de la organización, al convertirse en un socio de negocio que habilite la operacionalización de la estrategia corporativa.

*Socio líder de Management Consulting, PwC México

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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