Steve Jobs tenía una teoría simple y dura sobre lo que separa a los grandes líderes, del resto y esto es lo que revela a detalle una historia del próximo libro de John Rossman, “Think Like Amazon”.

Se sabe que Jobs esperaba mucho de sí mismo y también de los demás. Y más allá de eso esperaba mucho más aún de las personas en roles de liderazgo.

En una review del libro publicada por Inc., el creador de Apple contó una breve historia a los empleados y les dijo que si no se vaciaba la basura de su oficina, naturalmente exigiría una explicación al conserje. “Bueno, se cambió la cerradura de la puerta”, el conserje pudo responder razonablemente. “Y no pude obtener una llave”.

La respuesta del conserje fue razonable, una excusa comprensible. El conserje no puede hacer su trabajo sin una llave. Como conserje, se le permite tener excusas.

“Cuando eres el conserje, las razones importan”, dijo Jobs a sus vicepresidentes en aquella oportunidad. “En algún lugar entre el conserje y el CEO, las razones dejan de importar.

“En otras palabras, ‘(continúa Jobs,)” cuando el empleado se convierte en vicepresidente, debe anular todas las excusas para el fracaso. Un vicepresidente es responsable de cualquier error que ocurra, y no importa lo que diga”.

Rossman llama a abrazar ese nivel de responsabilidad “ser dueño de sus dependencias”: asumir la responsabilidad absoluta de cada dependencia posible bajo su competencia.

Liderazgo “sin excusas”

¿Necesita piezas para completar un pedido y el envío de su proveedor llega tarde? Debería haberse asegurado de que los compromisos fueran claros. Debería haber establecido contingencias. El envío tardío puede ser culpa del vendedor… pero asegurarse de tener las piezas críticas a mano es su responsabilidad.

Pero las personas exitosas no confían totalmente en los demás. Las personas exitosas ponen contingencias en su lugar. Las personas exitosas disparan para lo mejor y planean para lo peor. Establecen expectativas claras, y se comunican mucho.

Ellos siguen, guían y entrenan. Lideran y trabajan a través de otros… pero aceptan la responsabilidad final. ¿Por qué? Porque lo único que saben que pueden controlar son ellos mismos. Actúan como si el éxito o el fracaso estuvieran totalmente bajo su control. Si tienen éxito, lo causaron. Si fallan, lo causaron.

Rossman especifica sobre Jobs: “No desperdicie ninguna energía mental esperando, o preocupándose, por lo que podría suceder. Esfuércese por hacer y asegurarse de que las cosas sucedan. Ser proactivo.

“Sea responsable de cada dependencia posible, especialmente las que marcan la mayor diferencia en su éxito”.

Como diría Jobs, “las razones dejan de importar”.

Y concluye enumerando que “nunca pongas excusas. Nunca enumere las razones. Y nunca señalar con el dedo, a menos que, por supuesto, los apuntes a ti mismo y resuelvas que la próxima vez harás lo que sea necesario para asegurarte de que las cosas salgan como planeas.

Lee también: 10 predicciones tecnológicas de Steve Jobs que se hicieron realidad

 

Siguientes artículos

Gobierno de NL reconoce que dron de 54 mdp no dio resultados
Por

En marzo pasado se anunció la compra del dispositivo, que estaría destinado a labores de localización y vigilancia y que...