La población global crece sin descanso y el efecto sobre el planeta se refleja principalmente en la escasez de agua y el calentamiento global. Según el Índice KPMG de Impuesto Ecológico (“verde”), existen 21 naciones que buscan contrarrestar el daño. ¿Quieres saber en qué lugar se encuentra México?

 

El mundo necesita un cambio. El alto consumo está repercutiendo de manera drástica en el medio ambiente. Recursos como agua, comida y energía  están bajo una constante presión, sus precios aumentan y cada vez son más difíciles de conseguir. Los ecosistemas están disminuyendo, los bosques están dejando de ser pulmones vitales para la vida y el océano se convierte en un basurero.

“Los gobiernos, en respuesta, están tratando de bajar emisiones de carbono, reducir, reutilizar y reciclar los residuos, fomentar el uso eficiente de los recursos de agua, energía y materiales y promover la innovación verde”, dice KPMG en su estudio del Índice de Impuesto Ecológico.

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Estados Unidos, con 44.5 puntos; Japón, 33; Reino Unido, 32; Francia, 29.5 y Corea del Sur, 27.5 son los países que ocupan los primeros cinco puestos del Índice KPMG, que atribuye calificaciones a todas las penalizaciones e incentivos fiscales y analiza los incentivos y penalizaciones del impuesto “verde” en las principales economías. México ocupa el lugar número 20, con una calificación de 6.5.

Los parámetros utilizados para el Índice fueron:

  • Eficiencia energética. Energía renovable.
  • Carbono y cambio climático.
  • Innovación verde.
  • Energía y combustibles renovables.
  • Construcciones verdes.
  • Vehículos verdes.
  • Uso eficiente del agua.
  • Eficiencia de los recursos materiales y gestión de residuos.
  • Control de la contaminación y  protección del ecosistema.

 

Estados Unidos

 

Estados Unidos encabeza el ranking debido a su amplio programa de incentivos fiscales federales para la eficiencia energética, las energías renovables y los edificios verdes. Aunque, si únicamente consideramos las penalizaciones del impuesto “verde”, Estados Unidos cae al lugar 14.

En eficiencia energética, los fabricantes de aparatos como lavavajillas y frigoríficos, cuentan con un crédito fiscal. Por ejemplo, los créditos fiscales de hasta 75 dólares por unidad se proporcionan para los lavavajillas, 200 dólares por refrigeradores y 225 dólares por unidad para lavadoras de ropa. El monto máximo de crédito es de 25 millones de dólares (mdd) por contribuyente.

En lo referente a carbono y cambio climático, un crédito fiscal adicional de aproximadamente 6% de los gastos también está disponible.

El código fiscal de Estados Unidos incluye dos incentivos fiscales federales específicos para edificios eficientes: un crédito para la industria de la construcción de 1,000 dólares por cada casa construida que es 30% más eficiente en energía que las casas estándar y 2,000 dólares por cada casa que es 50% más eficiente.

Desde 1992 y hasta el final de 2011, la capacidad de energía eólica de Estados Unidos creció 30 veces para dar cuenta de un 4% de la capacidad total de la generación de energía.

Estados Unidos (como Japón) ofrece un crédito fiscal, para los vehículos de combustible alternativo; expira a finales de este año. La cantidad de crédito se calcula en 30% del costo de los automóviles, pero está limitado a no más de 30,000 dólares por contribuyente.

En el control de la contaminación y  protección del ecosistema, Estados Unidos tiene un programa de conservación de crédito fiscal en Carolina del Norte. Es un incentivo para que los propietarios de tierras privadas, incluidas las empresas, donen voluntariamente tierras para la conservación. El crédito es igual al 25% del valor de los bienes donados y está limitado a 500,000 dólares para las corporaciones.

 

Japón

 

Japón tiene una mayor calificación respecto a penalizaciones del impuesto ecológico. Asimismo, lidera en cuanto a medidas fiscales para promover el uso y manufactura de vehículos ecológicos.

Sanciones fiscales relacionados con los vehículos en Japón son numerosas e incluyen aceite, el petróleo y los impuestos del gas y los impuestos relacionados con el tamaño del vehículo, tipos y uso.

Otro aspecto que preocupa a Japón, son la energía renovable y los combustibles, donde ofrece varios incentivos específicos y significativos. Estos incluyen una amortización extraordinaria de 30 o 100% para la compra e instalación de equipos de energía renovable cualificado.

 

Reino Unido

 

Reino Unido tiene un enfoque de impuesto ecológico equilibrado entre penalizaciones e incentivos. De hecho, obtiene las más altas calificaciones en el área de carbono y cambio climático.

“Además de participar en el Sistema de Comercio de Emisiones de la UE, el Reino Unido aplica la tasa del cambio climático, un impuesto medioambiental que grava la electricidad, el gas, los combustibles sólidos como el carbón y el gas licuado de petróleo”.

Las industrias intensivas en energía pueden recibir hasta un 90% de descuento, a cambio de la eficiencia energética o los objetivos de ahorro de carbono. Los automóviles de empresa en el Reino Unido, ponen impuestos con tasas determinadas por el tipo de vehículo, de combustible o las emisiones de CO2.

El Reino Unido ofrece una mayor depreciación del capital del 100% de la calificación de equipos eficientes de agua en un año.

En cuestiones de eficiencia de los recursos materiales y gestión de residuos, el Reino Unido impone una tasa agregada, introducida el 1 de abril de 2002, en la comercialización de los áridos vírgenes, es decir, roca, arena y grava.

 

México

 

México aparece en el lugar 20, solo por su actuación en el control de la contaminación y  protección del ecosistema.

Los créditos que se ofrecen tienen una escala gradual que va de 20% del impuesto sobre nómina a aquellos que reciclan o reprocesan de 33 a 44% de sus desperdicios; 30% a aquellos que reciclan o reprocesan de 45 a 59%, y hasta un crédito de 40% a los que reciclan o reprocesan entre 60 y 100% de sus desechos sólidos.

“Los análisis que actualmente se están llevando a cabo en materia de Leyes –energética, fiscal-, en un futuro, generarán la aplicación de menores recursos públicos utilizados para contrarrestar los efectos de contaminación, recolección de agua, derivando en más beneficios para generar cultura e inversión ’verde‘ en México”, afirmó Miguel Ángel Temblador, Socio de la Práctica de Impuestos Corporativos de KPMG en México.

Aunado a este problema, el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), a través del “Primer Índice de Presupuestos Verdes”, reveló que los 31 estados y el Distrito Federal gastan muy poco en acciones verdes: Puebla (4.57%), Durango (2.95%), Distrito Federal (2.57%), Estado de México (2.34%) y Nuevo León (2.13%) son los cinco estados mejor puntuados en el análisis; en contraste Quéretaro se colocó como el estado con mayor problemática de transparencia pues no pudieron asignársele recursos públicos en pro de la sustentabilidad, le siguen Tamaulipas (0.9%), Veracruz (10%), Chiapas (14%) y Oaxaca (15%).

El resultado global es que en México se realizan por parte de los estados 856 acciones verdes con una inversión de más 8,000 millones de pesos, informó Rodrigo Gallegos, director de Cambio Climático y Tecnología del Imco, que señaló que los datos fueron tomados del ejercicio fiscal del año 2011.

El calentamiento global y la falta de agua son problemas urgentes que necesitan resolverse, estos países contribuyen con su granito de arena. Pero, ¿es suficiente?

Te presentamos el ranking completo del Índice KPMG de Impuesto Ecológico (“verde”).

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