Por Mónica Cordero Sancho

Los tecnólogos y empresarios ya se pusieron de acuerdo: el internet de las cosas (IoT) –la red de objetos que se comunican sin intervención humana mediante internet– es el presente. Está transformado los negocios y ahora el reto es crear esa próxima aplicación para que su compañía se posicione mejor en el mercado y conecte con el futuro.

Ese cambio en las industrias es impulsado a través de alianzas estratégicas, además de maneras diferentes y más efectivas de hacer las cosas y de llegar a los consumidores.

Pero no sólo se trata de conectar aparatos a internet. Significa saber qué tipo de datos va a generar, cuáles le sirven a su empresa, cómo interpretarlos y darles un uso práctico. El gran dilema es que si su negocio no participa de este ecosistema digital, ya está perdiendo mercado.

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Algunas empresas lo saben y van a la vanguardia. Por ejemplo, el fabricante alemán de automóviles BMW y la gigante tecnológica Intel ya trabajan en el diseño del vehículo autónomo que transitará en las calles en 2021.

Intel también llegó a un acuerdo con Levi’s para que sus estantes avisen al administrador de la tienda las tallas de pantalones que se están agotando antes de que exista un cliente insatisfecho.

En tanto, fabricantes de bebidas en Brasil y Argentina ya reciben alertas cuando sus productos están próximos a vencer mediante refrigeradores inteligentes y así evitar problemas de salud, según Zebra Technologies, firma especialista en tecnologías de impresión y soluciones de localización en tiempo real.

Las conclusiones y los casos sugieron de un gathering organizado por Zebra y Forbes que reunió a especialistas de Intel, la consultora IDC y del movimiento makers, la cultura del hacer orientada a la ingeniería, electrónica y robótica, realizado en Costa Rica en junio, con la participación de empresas de ese país.

“El IoT es algo del pasado. La compañía que no tenga algún dispositivo conectado a internet está atrasada”, expresa Tomás de Camino, quien dirige la Fundación Costa Rica para la Innovación, que reúne emprendedores de todas edades y niveles educativos para fabricar tecnología.

Las soluciones de IoT no son nuevas en la región. El concepto es familiar para cuatro de cada 10 empresas latinoamericanas; 58% lo considera estratégico para el negocio y 30% lo califica como fenómeno transformador.

Además, siete de cada 10 compañías tiene presupuestado proyectos de IoT entre 2016 y 2017, según una encuesta aplicada a 2,350 empresas en el mundo por la consultora IDC y publicada en septiembre de 2015.

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No obstante, el desarrollo de IoT no sólo está siendo impulsado por las compañías. La creación de soluciones salió a la calle gracias a la democratización de la tecnología.

Se trata de procesadores, sensores e impresoras 3D a costos accesibles y teléfonos celulares que son más potentes que las computadoras de la NASA a mediados del siglo pasado.

“Es realmente trivial hacer internet de las cosas como tal. Tomar un objeto y darle inteligencia sale en menos de 10 dólares y es un asunto inmediato”, destaca Tomás de Camino.

El bajo costo de los dispositivos y la cultura latinoamérica podría dar una ventaja a la región para innovar y crear soluciones de IoT que hagan la diferencia tanto en las industrias como en la vida cotidiana del ciudadano.

Según Guillermo Durán, gerente de Mercadeo y Ventas de Intel Costa Rica, IoT ofrece soluciones y América Latina, por su parte, tiene una buenas dosis de retos. “Ese es un buen matrimonio”, asegura.

Afirma que los problemas de congestión vial que enfrentan las ciudades son una oportunidad para innovar y crear sistemas de control de tráfico vehicular inteligentes que permitan, por ejemplo, sacar de forma rápida a una ambulancia momentos de tráfico excesivo.

Por su parte, Dieter Avella, gerente de Producto e Ingeniería de Ventas de Zebra, opina que el motor de IoT también es penetración que ha alcanzado internet en América Latina, donde son muy pocas las industrias desconectadas.

“Internet de las cosas va a llegar a un nivel superior (en la región), pero aún hay que crear una base”, dice.

 

Más allá de una conexión

Se estima que la base instalada de IoT alcanzará los 30 billones en el año 2020, es decir, tres veces la cantidad dispositivos que existían en 2014, de acuerdo con IDC.

En tanto que en América Latina el ecosistema de IoT se quintuplicará en ese periodo.

Los especialistas en tecnología coinciden que las empresas deben tener claro que no se trata sólo de conectar aparatos o máquinas a internet para automatizar los procesos existentes. La clave es diseñar nuevos procesos y también modelos de negocios para dar el salto.

“La mentalidad de una empresa debe ser la de crear dispositivos para desarrollar esa innovación de la que aún no está segura cómo aprovechará, pero que si no lo hace, se quedará atrás”, asegura Tomás de Camino.

El otro reto de las compañías frente al internet de las cosas es utilizar y sacar provecho a los miles de datos que segundo a segundo recogen los dispositivos conectados a la nube.

En este sentido, Guillermo Durán comenta que un hotel puede integrar sensores a una silla a un bajo costo y de manera fácil, pero se debe preguntar ¿a dónde irán esos datos?, ¿qué uso tendrán? y ¿cómo se convertirán en información para tomar decisiones?

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Y es que la conexión no es valor real del IoT. La riqueza, de acuerdo con los expertos, está en las preguntas que se le hagan a los millones de datos que llegan a la nube diariamente y en las decisiones de negocios que se tomen a partir de estos, especialmente enfocadas a las necesidades de los clientes.

“El IoT viene a reinventar la forma en la que se relacionan con sus clientes, acelera la velocidad de entrega de productos y servicios y renueva los procesos industriales”, destaca Leandro Agion, analista senior de Telecomunicaciones de IDC.

Agion añade que el abordaje que las industrias están dando al IoT es variado y depende del enfoque de cada una.

En consumo, por ejemplo, las soluciones se enfocan a la seguridad y al monitoreo del hogar, los electrodomésticos inteligentes y los wearables.

Los gobiernos están apostando por los sistemas de transporte, el monitoreo ambiental, la administración de infraestructura pública y temas de seguridad.

En tanto, las industrias de manufactura aplican IoT en áreas como la trazabilidad de alimentos, la administración de los activos de producción y sus mismas operaciones.

Mientras, el comercio minorista digitaliza las señalizaciones y realiza mercadeo contextual dentro de sus tiendas.

 

Pensar en el futuro

“El riesgo (de no adoptar soluciones IoT) es desaparecer. Una compañía puede quebrar porque entró un competidor, que no ignoró el IoT, y cuyo modelo de negocios está transformando la industria. Se trata de una demanda (consumidores) dinámica y que busca una experiencia placentera”, asegura Guillermo Durán.

Las soluciones de IoT, comenta Durán, explotarán con el lanzamiento de redes 5G porque permitirán una conexión a nternet hasta 100 veces más rápida que una red 4G, además, ofrecerá más rendimiento y el consumo de batería de los aparatos será menor.

Bajo este escenario, para los empresarios la reducción de la brecha digital en los países resultará esencial y el apoyo que den los gobiernos de la región para que la población de menos recursos viva y aproveche el mundo digital.

Y en esta tarea, las empresas de telecomunicaciones también tienen un papel vital de facilitar, en este caso a los emprendedores, servicios que agilicen el desarrollo y la prueba de soluciones.

“No falta una década para el cambio y la mejor forma de sobrevivir a éste es provocarlo”, concluye el ejecutivo de Intel.

 

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