La fortaleza del dólar y la caída en los precios del petróleo fueron, según analistas, dos fuerzas implacables que golpearon duramente a las compañías estadounidenses en el primer trimestre del año.

 

Por Maggie McGrath

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Fue T. S. Eliot quien una vez escribió que “abril es el mes más cruel”. Aunque el poeta citó que “engendra lilas de la tierra muerta” y “despierta inertes raíces con lluvias primaverales” como los motivos para darle ese calificativo, este año está en lo correcto por otra razón: según un grupo de analistas de mercado, el periodo de reportes para el primer trimestre de 2015 –que comenzó oficialmente con el reporte de Alcoa, tras la campanada de cierre del miércoles– podría ser muy cruel con los inversionistas durante las semanas siguientes, gracias, en gran parte, a un rezagado sector energético y un dólar fuerte.

“Las ganancias totales del primer trimestre serán terribles”, dijo sin rodeos el analista de BTIG Dan Greenhaus en una nota de investigación a principios de la semana. “El consenso actualmente espera que las ganancias disminuyan casi 6% con respecto al año pasado; éste sería el primer trimestre negativo desde 2012 y el peor desde 2009.”

Otras estimaciones de los analistas no son tan agrias como la de Greenhaus: el consenso de Thomson Reuters es una baja anual de 2.8%, mientras que S&P Capital IQ está proyectando una caída de 3%. (Estas estimaciones no deberían ser sorpresa para nadie que haya estado atento a los informes de analistas en los últimos tres meses: desde el 31 de diciembre, las expectativas de ganancias han caído 8.2%.)

Y no sólo son las ganancias netas las que lucen mal; las estimaciones de ingresos también proyectan caídas. S&P Capital IQ estima una caída de 1.2% en los ingresos del primer trimestre, LPL Financial calcula que será de 2.3%, mientras que BTIG Research la valora en 3%.

Los dos principales culpables de esa caída son el precio del petróleo y la fortaleza del dólar estadounidense: el crudo WTI promedió 48.21 dólares por barril durante los tres primeros meses de 2015 en comparación con los 100.50 dólares de los primeros tres meses de 2014, una disminución de más de 50%. Esta caída de los precios significa que las empresas del sector energético han recortado su previsión de beneficios en 60%; según Greenhaus, las ganancias globales subirían 2% excluyendo al sector energético de los resultados generales.

Mientras tanto, el índice del dólar estadounidense promedió 96.14 dólares durante el primer trimestre del año en comparación con los 80.33 dólares en el mismo periodo de 2014, un salto anual de 20%. Si bien esto resulta benéfico para los estadounidenses que buscan viajar o para las compañías estadounidenses con poco o nada de ventas en el extranjero, es una mala noticia para una gran parte del S&P.

“El S&P 500 registra 40% de sus ventas en el extranjero; por lo tanto, depende mucho de la fuerza global”, explicó Christine Short, analista de Estimize, en una nota de investigación. De las 19 empresas que publicaron sus resultados del primer trimestre un poco antes del inicio oficial de la temporada de resultados, casi todas mencionaron la fortaleza de la moneda como un viento en contra; algunos nombres notables en este grupo incluyen a Monsanto, FedEx, Oracle, Adobe, Micron, Costco, General Mills y AutoZone.

“Estas empresas provienen de una variedad de sectores tal –materias primas, manufactura, tecnologías de la información, bienes de consumo básico y consumo discrecional– que demuestra que el impacto será amplio, ya que casi todos los sectores han resentido las fluctuaciones de la divisa hasta cierto punto, con la excepción de las telecomunicaciones y los servicios públicos que tienen la mayoría de sus operaciones dentro de Estados Unidos”, explicó Short. Sin embargo, agregó, “algunas empresas bien administradas” han sido capaces hasta ahora de protegerse contra un dólar fuerte; AutoZone y Adobe superaron las estimaciones. “Esta temporada, cuidado con las empresas que usan el dólar más fuerte como una cubierta para la caída en sus ganancias”, advirtió.

Ahora bien, cabe señalar que la temporada de resultados del 1T no tendrá sólo malas noticias: muchos analistas de mercado pronostican resultados sólidos de los sectores de consumo. S&P Capital IQ proyecta un incremento de 7.4% en las ganancias y Estimize prevé que el alza será de 15.4%.

“Un menor precio de los energéticos es como una reducción de impuestos, algo que debería ayudar a dar un impulso a los sectores de consumo”, escribieron Burt White, CIO de LPL Financial, y Jeffrey Buchbinder, estratega de mercado de LPL, en una reciente nota de investigación. “Los costos más bajos de los combustibles también ayudan a reducir los costos de transporte, lo que puede beneficiar a ferrocarriles, líneas aéreas y proveedores de logística de envíos.”

White y Buchbinder también predicen que veremos, en general, “un manejo  estelar de costos”, y creen que los márgenes de ganancia del S&P probablemente se mantuvo estable durante el primer trimestre del año. “Los salarios son el principal componente de los costos de las empresas en el S&P 500, y las ganancias salariales continúan siendo moderadas, en torno al 2%, a pesar de la caída en el desempleo”, señalaron.

Los sectores de atención a la salud y el financiero son otros dos que se espera reporten resultados sólidos. S&P proyecta un crecimiento de 9% año tras año de las ganancias en el sector de la salud y un aumento de 10.9% en las del financiero.

El panorama también pinta bien para las empresas más pequeñas: el índice Russell 2000 superó al S&P 500 durante el primer trimestre, registrando una rentabilidad de 4% en comparación con el exiguo 0.4% del S&P. Es más, “en lo que puede ser la sorpresa más significativa del primer trimestre, el sector energético del Russell 2000 ganó 0.9%, mientras que el SPX energy cayó 3.6%·, dijo el analista de Citi Research Scott Chronert en una reciente nota de investigación. Como resultado de ello, Wall Street está proyectando que los resultados de Russell 2000 hayan crecido 3% en el primer trimestre.

En última instancia, las predicciones son sólo eso: predicciones. Y para todas las lágrimas derramadas por el petróleo, el dólar fuerte, e incluso el duro invierno, los resultados reales podrían terminar luciendo mucho mejor que las proyecciones actuales.

“A pesar de que se espera que los EPS del S&P 500 en el primer trimestre caigan 3%, la historia muestra que los resultados reales han sido de 2 a 4 puntos porcentuales más altos que las estimaciones iniciales”, escribió Sam Stovall, analista de S&P Capital IQ, en una nota reciente. “Como resultado, aún hay una posibilidad de que los EPS aumenten, y así retrasen el inicio de una recesión en los EPS.”

 

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