¿Por qué Banorte decidió realizar una emisión de acciones en un momento de incertidumbre en los mercados financieros? ¿Cómo respondieron los inversionistas? ¿Cómo ha evolucionado el precio de la acción? Aquí la historia contada de primera mano.

 

Por David Ricardo Suárez, CFO de Grupo Financiero Banorte.

 

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Grupo Financiero Banorte (GFNorte) realizó una emisión accionaria por más de 2,500 millones de dólares durante julio de 2013, la más grande colocada a través de la Bolsa Mexicana de Valores en la historia del país.  Si bien una oferta de esas características es compleja por su tamaño, en este caso el reto fue todavía aún mayor dado el entorno tan complejo que se vivió en los mercados financieros durante esas fechas.

La decisión de realizar una oferta accionaria se detonó a raíz de la compra de Afore Bancomer a principios de año, así como la adquisición de la participación minoritaria que tenían Grupo Generali en las compañías de seguros y pensiones y el IFC en Banco Mercantil del Norte (Banorte). Tan sólo esos compromisos generaron la necesidad de contar con recursos por prácticamente 2,000 millones de dólares. Adicionalmente, la regulación internacional bancaria ha venido cambiando desde la crisis financiera del 2008, y las instituciones financieras requieren un mayor nivel de capital “duro” (aportaciones de accionistas y utilidades retenidas), mientras que el capital híbrido (deuda subordinada) comenzó a perder su efectividad desde el año 2013, proceso que continuará durante los próximos años. Banorte utilizó esta última fuente de capital de manera significativa hasta el año 2012, y la oferta accionaria abrió la posibilidad de iniciar el proceso de liquidación de los instrumentos subordinados que se habían emitido en el pasado.

El proceso de estructuración de la oferta accionaria inició en el primer trimestre del 2013. En esos momentos, los mercados financieros contaban con mucha liquidez, principalmente por la política monetaria que ha seguido la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) durante los últimos años. Una parte importante de los recursos que se estaban inyectando a la economía para reactivarla, terminaron invirtiéndose en activos financieros con mayores niveles de rendimientos, entre ellos acciones de países emergentes. Ésta fue una de las principales causas detrás del monto récord de ofertas públicas que se dieron en México durante ese año. No obstante, en mayo de ese año, el panorama cambió radicalmente, la Fed indicó que reduciría su programa de compra de bonos (tapering), lo cual propició movimientos en la curva de rendimientos de bonos del tesoro y  retiro importante en la liquidez de los mercados financieros. Muchas empresas mexicanas que habían planeado sus ofertas públicas para esas fechas tuvieron que posponerlas o incluso cancelarlas.

En el caso de GFNorte, el equipo de trabajo encargado de la emisión, en el cual participé, tuvo una reunión de emergencia con los Doctores Alejandro Valenzuela y Guillermo Ortiz para determinar si seguíamos adelante con el proceso de emisión. Tras analizar distintos escenarios y evaluar el apetito que tenían los inversionistas por GFNorte, se decidió seguir adelante con el proceso, reduciendo el monto objetivo a emitir a 2,000 millones de dólares respecto a los 3,000 millones de dólares anunciados inicialmente.

El road show de la colocación fue muy intenso y tuvo un alcance global, con tres equipos viajando a distintas regiones del mundo.  En mi caso, acompañé al Dr. Valenzuela a visitar inversionistas en las principales capitales financieras del mundo, incluyendo Nueva York, Boston y Londres.  El Dr. Ortiz encabezó otro equipo que sostuvo encuentros bursátiles en México y reuniones en Sudamérica, principalmente en Brasil y Chile.  Por su parte, Rafael Arana y su equipo se reunió con inversionistas de Europa, Asia y la Costa Este de Estados Unidos.

Al inicio del road show, nuestro objetivo fue obtener suficiente demanda para suscribir el libro al menos 2 veces, lo cual nos daría margen para establecer un precio con poco descuento.  En la medida que avanzamos en el road show, el interés de los inversionistas aumentó, y al final logramos una demanda total por más de 8,500 millones de dólares, lo cual nos permitió colocar las acciones en 71.5 pesos, un descuento menor al 1% respecto del precio de cierre del día de la colocación, obteniendo 2,525 millones de dólares de capital.

A pesar de todos los retos enfrentados, la oferta accionaria de GFNorte reabrió el apetito de los inversionistas hacia las acciones de instituciones financieras mexicanas. Casi un año después de haberla realizado, el precio de la acción ha subido más de 30%, una generación de valor significativa para los más de 10,000 inversionistas que participaron en esta colocación accionaria.  Esto es un reflejo de la buena percepción de los inversionistas sobre las  perspectivas económicas de México, su sector financiero y el desempeño futuro de GFNorte, especialmente por la diversificación lograda en la  mezcla de negocios.

Asimismo, el éxito de esta colocación se debe al atractivo que tiene la acción de Banorte por ubicarse como una de las 3 más líquidas en el mercado accionario, con un peso de más del 9% en el IPC y un float de casi 90%, así como la adopción de las mejores prácticas corporativas internacionales, entre otras cosas, por el elevado nivel de inversionistas minoritarios que participan en nuestra estructura accionaria.

Lo relevante de esta experiencia y viendo los sucesos en retrospectiva es que ante la incertidumbre en los mercados y la escasa liquidez del momento, se tomó la decisión correcta porque la emisión resultó mejor a lo esperado y se logró capitalizar a Banorte en buenos términos, colocándose la Institución como líder en Latinoamérica en este tipo de emisiones y en su momento abrió espacio para otras instituciones.

 

*Grupo Financiero Banorte forma parte de la iniciativa CFO Leadership Forum, en la cual Oracle México y Forbes México reúnen a los Directores de Finanzas más Innovadores del país.

 

 

 

 

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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