El gobierno de Andrés Manuel López Obrador considera que la solución para reducir el uso de drogas es levantando la prohibición, generar programas de reinserción y desintoxicación y mejorar la relación bilateral con Estados Unidos.

“La posibilidad real de reducir los niveles de consumo de drogas reside en levantar la prohibición de las que actualmente son ilícitas y reorientar los recursos actualmente destinados a combatir su trasiego y aplicarlos en programas –masivos, pero personalizados– de reinserción y desintoxicación.”, dice el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024.

El Plan también busca el apoyo en materia internacional para reducir el uso de drogas, “ello debe procurarse de manera negociada, tanto en la relación bilateral con Estados Unidos como en el ámbito multilateral, en el seno de la ONU”, dice el documento.

En su conferencia de prensa matutina del ocho de abril, el presidente López Obrador señaló que no descarta la posibilidad de legalizar algunas sustancias pues se debe “atender las causas, el fondo” de la problemática, lo que también incluye medidas de tipo preventivo para inhibir el consumo, y reactivo para darle opciones a los jóvenes que ya consumen drogas.

“Si ya hay adicción, ver qué tratamiento se le tiene que dar desde un enfoque médico, de recuperación, de readaptación, de salud. Y ahí es donde tenemos que valorar lo de la legalización o no, depende de lo que más convenga, de ciertas drogas”, dijo.

 

Programas

Un ejemplo de cómo puede funcionar la propuesta de los programas de reinserción y desintoxicación es la clínica de mariguana medicinal Sativa Care, que busca la aceptación e integración del cannabis como opción accesible de tratamiento convencional por médicos y organizaciones médicas profesionales.

“Buscamos un enfoque multidisciplinario, para que no sea sólo a través del cannabis, sino en psicología, nutrición la atención a los pacientes”, dijo Jonathan Hernández, medico por la Universidad Autónoma Metropolitana y miembro de Sativa Care.

Aunque la industria del cannabis medicinal está creciendo, aún existe mucho camino por recorrer. “Se debe abrir aún más la investigación científica para entender mejor a la planta”, destacó el médico.

De acuerdo con el especialista, existen países como Estados Unidos o en Europa, donde nunca se detuvo la investigación de la planta, en contraste aquí en el país, donde ha llegado escuchar a políticos mexicanos que no existe suficiente investigación.

 

Menos violencia

De acuerdo con el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, en materia de estupefacientes, la estrategia prohibicionista es ya insostenible, no sólo por la violencia que ha generado sino por sus malos resultados en materia de salud pública.

El modelo prohibicionista criminaliza de manera inevitable a los consumidores y reduce sus probabilidades de reinserción social y rehabilitación.

La “guerra contra las drogas” ha escalado el problema de salud pública que representan las sustancias actualmente prohibidas hasta convertirlo en una crisis de seguridad pública.

“La alternativa es que el Estado renuncie a la pretensión de combatir las adicciones mediante la prohibición de las sustancias que las generan y se dedique a mantener bajo control las de quienes ya las padecen mediante un seguimiento clínico y el suministro de dosis con prescripción para, en un segundo paso, ofrecerles tratamientos de desintoxicación personalizados y bajo supervisión médica.

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