Sólo en enero de este año, las principales plazas bursátiles perdieron 6 billones de dólares en capitalización de mercado, y si se cuenta desde 2013, las pérdidas se incrementan hasta 14 billones. Los inversionistas se refugian en la renta fija, pero tampoco ésta se salvará de turbulencias.

 

Después de la gran volatilidad desatada en los mercados desde finales de 2015, el temor de una nueva recesión económica global parece desvanecerse, pero lo que parece haberse quedado es otro tipo de recesión: una en el mercado accionario.

A partir de 2008, cuando la Reserva Federal de Estados Unidos inyectó liquidez en abundancia a los mercados, el valor de capitalización de las plazas bursátiles se duplicó de 34 a 69 billones de dólares (bdd), de acuerdo con el estudio Mapping the World’s Financial Markets, de Deutsche Bank, publicado en febrero de 2015.

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Pero después de la fiesta de máximos históricos en los principales índices, la volatilidad se llevó gran parte de esas ganancias. Sólo en enero de este año, las acciones perdieron 6.1 billones de dólares en capitalización de mercado, de acuerdo con datos de la Federación Internacional de Bolsas de Valores (WFE, por sus siglas en inglés). Y si se compara con enero de 2013, las pérdidas han sido de más de 14 billones.

La volatilidad en la renta variable ha llevado a los inversionistas a refugiarse en los bonos u otros instrumentos de renta fija, pero eso no significa que estarán exentos de turbulencias, explica Jaime Merino, director de Renta Fija en S&P Dow Jones Indices.

 

Lo que la volatilidad se llevó

Enero de 2016 fue un mes negro para las plazas bursátiles. En sólo 30 días perdieron 6.1 billones (millones de millones) de dólares en capitalización de mercado, de acuerdo con datos de la Federación Internacional de Bolsas de Valores (WFE). Pero si se va unos 3 años atrás, se puede ver que las pérdidas por la volatilidad en los mercados han sido más grandes, al grado de borrar las ganancias de casi un plumazo.

En enero de 2013, el valor de capitalización de las bolsas de valores más importantes del mundo era de 56.5 billones de dólares (bdd). El pico más alto fue en mayo de 2015, con 70.8 bdd, y a enero de este año, el valor de capitalización era de 56.7 bdd, por lo que las plazas bursátiles perdieron 14.1 bdd en capitalización de mercado en sólo ocho meses.

Si se compara con enero de 2013, la capitalización de mercado de las bolsas sólo tuvo un avance de 0.2% en 3 años.

La Bolsa de Nueva York (NYSE), la plaza bursátil más grande del mundo, perdió 25% de su valor de mayo de 2015 a enero de 2016.

En el mismo periodo, la Bolsa de Shanghai perdió 40.8% y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) perdió 18% en capitalización.

Esta resaca llega después de casi 7 años de fiesta de liquidez. Desde que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) redujo sus tasas a mínimos históricos y tres rondas del programa de flexibilización cuantitativa (QE), el valor de mercado de las bolsas de valores en el mundo se duplicó, de 34 a 69 bdd, de acuerdo con el estudio Mapping the World’s Financial Markets, de Deutsche Bank, publicado en febrero de 2015.

En octubre de 2014, los índices S&P 500 y el Dow Jones cerraron con máximos históricos, en 2,018 y 17,390 unidades, respectivamente.

Pese a las pérdidas de los últimos meses, los mercados más grandes han incrementado su capitalización si se comparan con su tamaño en enero de 2013.

 

Crecimiento de las bolsas de valores más grandes del mundo (enero 2013 – enero 2016)

  1. New York Stock Exchange: 16.8 bdd (13.9%)
  2. Nasdaq: 6.7 bdd (41.3%)
  3. Japan Stock Exchange: 4.5 bdd (25%)
  4. Shanghai Stock Exchange: 3.5 bdd (29.5%)
  5. Euronext: 3.1 bdd (5.8%)
  6. Hong Kong Exchanges and Clearing: 2.8 bdd: (-5.7%)
  7. Shenzhen Stock Exchange: 2.6 bdd (115%)

Fuente: WFE

 

Aún no toca fondo

Hace menos de dos años, los principales índices en Wall Street tocaban máximos históricos. Ahora parecen entrar en una racha negativa que aún le falta por tocar fondo. Más de la mitad de las compañías en el S&P 500 vieron caer 5% sus ganancias por acción y sus ventas, de acuerdo con un análisis de BlackRock.

Muchos de los principales mercados que tenían los mejores resultados el año anterior han caído más de 20%. Esta racha a la baja puede prolongarse debido a las expectativas globales de bajo crecimiento y el agotamiento de las herramientas de los bancos centrales.

“Todo esto sugiere que los mercados se mantendrán volátiles y podrán ver valoraciones más bajas antes de que podamos asumir que hemos tocado fondo a largo plazo”,  dijo Russ Koesterich, director administrativo y estratega principal de Inversiones Globales de BlackRock en un análisis.

Esto acerca más a los inversionistas a los instrumentos de renta fija, como la deuda soberana, para protegerse de la volatilidad, aunque los rendimientos sean menores. De acuerdo con el análisis de BlackRock, publicado el 19 de enero, los bonos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos a 10 años redujeron su rentabilidad de 1.83 a 1.75%.

 

Renta fija tampoco está exenta de volatilidad

Pero volar hacia la renta fija como refugio no garantiza que se estará a salvo de la volatilidad. “Recordemos que no por tener instrumentos de renta fija en un portafolio significa que la volatilidad no existe; los instrumentos de renta fija cuentan también con riesgos de mercado, liquidez y, en especial, de crédito”, explica Jaime Merino, director de Renta Fija en S&P Dow Jones Indices.

En otro reporte, BlackRock indica que es poco probable que la Reserva Federal brinde un respaldo para los precios de activos, como lo hizo en los últimos años.

“En un mundo donde las políticas de los bancos centrales están menos disponibles y son menos potentes, es más probable que la volatilidad se mantenga por encima de su promedio histórico”, señala.

En el caso de México habrá que esperar si el Banco de México (Banxico) seguirá el curso de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) en su política monetaria, luego de que el banco central mexicano subiera sorpresivamente 0.5% la tasa de referencia el 17 de febrero de 2016, aunque el gobernador Agustín Carstens subrayó que este movimiento no inauguraba una racha de alzas.

Ésa es la gran interrogante que tienen los inversionistas. Así lo plantea Jaime Merino, de S&P Dow Jones Indices.

“¿Banxico seguirá los pasos de la Fed después de esta sorpresa? Muchos analistas comentan que la tasa de referencia puede acabar 2016 en 4.50% o hasta 5%, pero hoy en día el sentimiento que dejó Banxico puede ser, si el peso sigue depreciándose, ¿el mercado esperará más incrementos en la tasa?”

 

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