Aunque el gobierno federal apuesta por obtener recursos a través de estos dos instrumentos financieros, especialistas coinciden en que aún deberán probar su efectividad frente a un entorno económico complejo.  Te presentamos algunas implicaciones sobre su operación.

 

El gobierno federal se ha puesto una ambiciosa meta: revertir a toda costa la fase de desaceleración económica por la que atraviesa México y evitar efectos nocivos por los recortes presupuestales. Para ello se ha valido de la implementación de diversas medidas, entre las que destacan la creación de la Fibra E (Fideicomiso de Inversión en Energía e Infraestructura) y los Certificados de Infraestructura Escolar Nacional (CIEN), inicialmente llamados bonos educativos.

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Aunque estos dos instrumentos financieros tienen el propósito de levantar capital para proyectos de energía, infraestructura y el mejoramiento de 33,000 escuelas, aún tienen puntos débiles que no quedan claros, como qué clase de activos serán manejados por el fideicomiso y la tasa de interés que se le pagará a los inversionistas, lo que podría complicar su efectividad en el mediano plazo, coinciden analistas.

A pesar de que el Producto Interno Bruto (PIB) de México creció 2.6% en el tercer trimestre a tasa anual, las finanzas públicas mantienen una tendencia a la baja presionadas por la caída de los precios de la mezcla mexicana de petróleo y el deterioro en la producción de crudo.

Ante este complejo panorama, la Fibra E y los bonos educativos se convierten en una oportunidad para que el gobierno federal dé un respiro al boquete presupuestal, y al mismo tiempo mantenga la competitividad de las empresas estatales y respalde una de las estrategias de la actual administración sobre mejorar la calidad de las escuelas en el país.

A diferencia de las colocaciones de la Fibra E en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), que se esperan durante el primer trimestre de 2016, la primera emisión de los bonos educativos se realizó el pasado 3 de diciembre y su presentación en el mercado se dio un día después.

Aunque la agencia calificadora Fitch Ratings de México y el gobierno federal esperaban que la primera emisión de los CIEN fuera por entre 10,000 y 15,000 millones de pesos (mdp), la cifra fue menor a la esperada: 8,581 mdp, con un pago por cupón de 8% y una tasa fija a 23 años.

Emilio Romano, CEO de Bank of America Merrill Lynch para México, dijo a Forbes México que esta primera salida al mercado fue exitosa porque se tenía previsto colocar sólo 4,000 millones de pesos y se reportó una demanda por casi 15,000 millones de pesos. La institución fungió como colocador del instrumento y planea lanzar nuevas emisiones del mismo vehículo en 2016.

A continuación te compartimos lo bueno, lo malo y lo feo de estos instrumentos financieros, según analistas.

 

LO BUENO

Fibra E: Dará alivio al boquete presupuestal

El vehículo financiero ayudará al gobierno federal a dar alivio a las finanzas públicas y ampliar la recaudación a través del Impuesto Sobre la Renta (ISR). Al mismo tiempo, representará una opción de inversión para los participantes del mercado.

Los especialistas consultados explican que la estimación del impuesto dependerá del tamaño de los proyectos que se integrarán a la Fibra E y el flujo de los ingresos comprometidos.

Mientras, a las Empresas Productivas del Estado (Epes), como Pemex y CFE, la Fibra E les permitirá obtener el capital de financiamiento que el gobierno federal les ha reducido, como consecuencia de la caída de los precios de la mezcla mexicana de petróleo y la producción de crudo.

 

Bonos educativos: Propone esquemas adicionales de transparencia 

Emilio Romano considera que  los Certificados de Infraestructura Escolar Nacional (CIEN) tendrán un esquema adicional de transparencia, que ayudará a que los recursos cumplan con el propósito para el que fueron creados.

“Se pidieron esquemas adicionales para garantizar la transparencia en el uso de los recursos. Hay una claridad muy importante del gobierno federal y de los gobiernos estatales en la importancia que debe haber en el manejo transparente, oportuno y efectivo de estos recursos destinados a infraestructura.”

Romano precisa que los recursos que se obtengan con las emisiones se emplearán sólo para el mejoramiento de las instalaciones educativas; además, el fideicomiso se encargará de proporcionar recursos para el mantenimiento y conservación de las obras durante 23 años para que no pierdan su valor.

Bank of America Merrill Lynch se enlistó como uno de los principales inversionistas durante la primera emisión.

Otro de los beneficios que proporcionarán los bonos educativos es que ayudarán a mejorar las condiciones de infraestructura de 33,000 escuelas diseminadas en el territorio nacional, pues muchas de ellas no cuentan con servicios básicos como baños, drenaje o agua corriente.

En promedio, 26% de los inmuebles escolares en el país no se construyeron con fines educativos y 2% están edificados con materiales ligeros y precarios, según datos del Censo de Maestros, Escuelas y Alumnos de Educación Básica y Especial 2013 (Cemabe), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los recursos estimados en 50,000 mdp, que se prevé se obtengan en los próximos tres años, se distribuirán en 31, 588 instituciones de educación básica, 928 de educación media superior y 1,233 de educación superior, de acuerdo con datos de la SEP.

“La aplicación correcta de estos recursos hará una gran diferencia en las escuelas. Todos ganamos, en especial porque el fondo y el sector educativo en México están muy corrompidos, pero si esto no ocurre, será un desacierto muy grande del gobierno, que nos está pidiendo un nuevo esfuerzo”, comparte Claudio X. González Guajardo, presidente de la organización ciudadana Mexicanos Primero.

González Guajardo argumenta que el apoyo económico a las escuelas también ayudará a aumentar y mejorar la participación de los padres de familia, quienes, de acuerdo con el informe 10 pasos hacia la equidad en la educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), ayudan a crear un desempeño escolar más sólido.

 

LO MALO

Fibra E: El petróleo seguirá a la baja

Al cierre del tercer trimestre, los ingresos petroleros del sector público se ubicaron en 595,895 mdp, lo que significó una caída de 36.7% respecto al mismo periodo de 2014, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Para 2016, la SHCP blindó los ingresos petroleros a un precio de 49 dólares por barril. Sin embargo, hasta el miércoles 2 de diciembre la mezcla mexicana se ubicó en 32.30 dpb, su menor nivel desde el 30 de diciembre de 2008.

En octubre, la producción petrolera subió 0.4% frente al mes previo a 2,279 millones de barriles por día. No obstante, en lo que va del año la mezcla mexicana ha caído 22.2%, mientras que Petróleos Mexicanos (Pemex) se ha visto obligado a reducir su meta para 2015 a 2.28 millones de bpd desde 2.4 millones de bpd estimados a inicios de año.

El panorama a nivel global tampoco es alentador. Hace unos días, Jeff Currie, analista de Goldman Sachs en Nueva York, advirtió de un riesgo sustancial sobre un desplome en los precios del crudo.

“El clima invernal más cálido en los próximos meses podría reducir la demanda de calefacción en Estados Unidos y Europa. Éste sería el detonante para un ajuste en el mercado físico, presionando los precios del crudo hacia su costo de producción, que estimamos en cerca de 20 dólares por barril.”

 

Bonos educativos: Se desconocen detalles sobre su operación

Si bien el 19 de noviembre de 2015 el Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed) publicó en su sitio de internet la normatividad, disposición, lineamientos y guía operativa sobre el Programa Escuelas al CIEN (Certificados de Infraestructura Escolar Nacional),  en los 30 anexos que integran el documento no se explica a detalle la operación del fideicomiso de distribución y el de emisión con los que operarán a los instrumentos financieros.

La única información proporcionada por el instituto referente a este tema se encuentra en los apartados siete y ocho de la página 4 del Anexo B del propio convenio.

El documento explica que los ingresos se transmitirán al Fideicomiso de Emisión de Certificados Bursátiles Fiduciarios número 2595, el cual está constituido por la Corporación Mexicana de Inversiones de Capital, que fungirá como el fideicomitente, mientras que Banco Invex, Institución de Banca Múltiple e Invex Grupo Financiero lo harán como fiduciarios.

Alma Maldonado, especialista en educación superior del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), advierte sobre las implicaciones negativas de no contar con información suficiente sobre el tema.

“Estamos a ciegas con los bonos educativos. Esta situación es preocupante. ¿Cómo se realizarán estas colocaciones si no sabe cómo funcionará el fideicomiso? Los posibles inversionistas deberán ser muy cuidadosos”, argumenta la especialista.

Hasta el cierre de esta edición, la página del Inifed no contaba con la información detallada. Sin embargo, Emilio Romano, CEO de Bank of America Merrill Lynch en México, revela que aun con las altas expectativas que mantiene el público inversionista sobre adquirir alguna clase de beneficio con los instrumentos, éstos no gozarán de beneficios fiscales, a diferencia de la Fibra E.

“Estos bonos no tienen un tratamiento fiscal especial. Estos bonos tienen el mismo tratamiento de una emisión de este tipo, y está bien, porque hace que tenga consistencia con otros tratamientos fiscales de inversiones similares que existen en la BMV.”

No obstante, el directivo detalla que para los inversionistas los CIEN son vehículos de inversión muy estables y seguros, pues tienen la garantía de las asignaciones del Ramo 33, y desde la perspectiva de una fluctuación, espera que estos instrumentos tengan un mejor comportamiento que otras alternativas de inversión dada su solidez y liquidez.

 

LO FEO

Fibra E: Costos de oportunidad

Los proyectos de las Empresas Productivas del Estado, si bien se verán beneficiados por una mayor inversión, estarán sujetos al pago de intereses al público inversionista.

Fernando Ramones Fernández, especialista en energía y finanzas públicas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), advierte que se deben considerar los costos de oportunidad, pues hay la posibilidad de que los compromisos de pago a los que estarán sujetos los proyectos tengan un impacto en el flujo de recursos al Estado, que se traduciría en un efecto en finanzas públicas.

“Es importante esperar la reglamentación que se encuentra evaluada por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria para verla reflejada en la Comisión Nacional Bancaria y de Valores”, expresa el especialista del CIEP.

 

Bonos educativos: Presión en finanzas estatales

Debido a que los recursos de los bonos educativos provendrán del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM) —que a su vez se integra de aportaciones federales del Ramo General 33—, las finanzas de algunos gobiernos estatales y municipales podrían verse presionadas, pues estos recursos se transfieren a las administraciones locales con el objetivo de utilizarlos en la mejora de infraestructura.

Sin embargo, al no contar con estas transferencias, los proyectos en el largo plazo, que se iniciaron antes de la emisión de los CIEN,  se verían afectados y las administraciones tendrían que incurrir en aumentos de deuda para lograr sus metas.

“El FAM es un gasto federalizado que se distribuye a los estados, y con la creación de los certificados, los gobiernos estatales y municipales deberán renunciar a 25% de estos ingresos, y no solamente por este año o el próximo, sino durante más de dos décadas.  Esta situación agravará la deuda de algunos estados”, argumenta Fiorentina García Miramón, especialista en educación del CIEP.

Aunque la experta asegura que aún es prematuro saber qué entidades se verán más afectadas, adelanta que el Distrito Federal, Nuevo León y Chihuahua podrían ser algunos de los candidatos, ya que al cierre del tercer trimestre de 2015 se ubicaron entre los cinco estados más endeudados, de acuerdo con el Reporte de Deuda Subnacional realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

Si deseas conocer más sobre la Fibra E y los Bonos Educativos, te invitamos a leer:

10 claves para entender la Fibra E
10 claves para entender los bonos educativos

 

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