Estudios científicos indican que omitir o saltar el desayuno puede ser costoso para la salud, sobre todo la de los niños.

 

 

Por Equipo de Nutriólogas del Instituto de Nutrición y Salud Kellogg’s®

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El desayuno es definitivamente un paso muy importante para iniciar un estilo de vida más saludable. Expertos en nutrición y salud coinciden en que un desayuno nutritivo es la mejor forma de empezar el día.

El desayuno, como su nombre lo indica, significa romper el ayuno. Es el primer contacto con la comida después de varias horas sin alimento. Saltar el desayuno provoca a nuestro cuerpo un esfuerzo adicional, generando diferentes síntomas, como decaimiento, falta de concentración, mal humor e incluso puede dar origen a problemas de sobrepeso u obesidad.

El consumo regular del desayuno ofrece diversos beneficios a nuestro organismo:

  • Ayuda a cubrir las necesidades diarias de nutrimentos.
  • Brinda energía suficiente para mantenerse activo y realizar las actividades matutinas.
  • Aumenta la concentración, la productividad y la memoria.
  • Mejora la habilidad para resolver problemas.
  • Mejora el desempeño escolar de niños y adolescentes.
  • Los niños que desayunan son más creativos y faltan con menor frecuencia a la escuela.
  • Ayuda a mantener un peso saludable. Se ha observado que las personas que incluyen en su desayuno cereales altos en fibra, frutas y leche descremada tienen pesos más saludables.
  • Favorece la prevención de la diabetes debido a que ayuda a controlar los niveles de glucosa en la sangre, y con esto evita los incrementos abruptos de la misma.
  • Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, ya que las personas que desayunan tienen niveles saludables de lípidos en la sangre.
  • Las personas que desayunan con regularidad tienen otros hábitos saludables, como mayor consumo de frutas y verduras, y mayor actividad física.

 

Diversos estudios científicos indican que omitir o saltar el desayuno puede ser costoso para la salud, sobre todo la de los niños. Si no se consumen alimentos al despertar, el organismo requiere hacer un esfuerzo adicional para seguir funcionando.

La falta de energía proveniente del desayuno provoca diferentes síntomas como decaimiento, falta de concentración, mal humor e irritabilidad, aunado que a la hora de la siguiente comida es más probable que la persona coma mucho más de lo que sería su recomendación. Y además de dificultar el desarrollo intelectual, las personas que no desayunan son más propensas a padecer deficiencias nutricias y anemia, y consecuentemente intervención de forma negativa en el crecimiento en el caso de los niños.

Un desayuno completo debe incluir al menos un alimento de cada grupo del Plato del Bien Comer, que es nuestra guía de orientación para los mexicanos y debe aportar entre 15 y 25% de la energía que consumimos diariamente. Sabemos que el hábito de desayunar todos los días es muy importante y que por la mañana pueden pasar por tu mente miles de pretextos; para esto consulta las recomendaciones que a continuación te presentamos, pues lo más importante es tu salud:

 

  • “No me da hambre por las mañanas”: Cambiar de hábitos es un proceso largo, por lo que puedes ir introduciendo cambios paulatinamente, de modo que te acostumbres poco a poco a consumir alimentos temprano por la mañana. Si sientes que no toleras nada sólido por la mañana, puedes comenzar por tomar un vaso de jugo de fruta (la que más te guste) o bien alguna fruta, y poco a poco ir introduciendo una mayor cantidad y variedad de alimentos.

 

  • “No tengo tiempo”: Si estás en esta situación, puedes dejar preparado tu desayuno desde la noche anterior, o bien asegúrate de tener en tu despensa alimentos que no sean complicados de preparar, como pan tostado, barras de cereal, yogur, cereal, fruta…

 

  • “Voy a subir de peso”: Algunas personas tienen la creencia de que si se saltan el desayuno ahorrarán algunas calorías que los pueden ayudar a bajar de peso; esto es un error. De hecho, existe evidencia científica que demuestra que saltarnos comidas puede hacer que comamos de más a la siguiente comida, ingiriendo incluso más calorías que si hubiéramos desayunado. El hábito de saltarse el desayuno hace más difícil perder peso de forma estable y duradera. Se ha demostrado que el consumo de un desayuno alto en fibra puede ayudar a reducir la ingesta de energía total y de grasa a la hora de la comida.

 

La próxima vez que dudes en desayunar por falta de tiempo o por cualquier otra razón, recuerda todos los beneficios que te ofrece y promueve el hábito con tu familia. Establecerlo desde pequeños y mantenerlo a lo largo de la vida es indispensable para mantener un rendimiento adecuado y, por supuesto, una salud óptima.

 

 

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