El túnel de la montaña rusa es un simple espejo en donde vimos de manera brutal lo que hemos construido, somos y tenemos. ¿Qué sigue?

 

 

Definitivo, México será otro después de lo de Iguala. Todo el país entró en una conciencia distinta.

PUBLICIDAD

Estos últimos días han sido como habernos subido todos los mexicanos al juego de la montaña rusa, y entre subidas y bajadas, a diferentes velocidades y curvas inesperadas, hemos presenciando diferentes escenarios en donde vimos, con una crudeza terrible, el horror de una desaparición y posible matanza, la colusión de políticos con la delincuencia, la mezquindad de los partidos políticos y de sus líderes, la deficiencia en el actuar de las policías, la falta de pericia de las autoridades, la impunidad en la que vivimos, la pobreza que nos abruma, los grupos de poder que tomaron una causa noble para salir a destrozar por sus luchas irracionales, la esquizofrenia de las redes sociales, a la Comisión Nacional de Derechos Humanos defendiendo a vándalos, etcétera, etcétera.

La lista podría ser interminable; no obstante, también se vieron cosas buenas, como la nobleza y solidaridad de la sociedad. En la ruta para terminar el juego, nos damos cuenta que el túnel de la montaña rusa es un simple espejo en donde vimos de manera brutal lo que hemos construido, somos y tenemos.

Alrededor de todos estos terribles hechos se han juntado muchas causas ajenas. En las últimas semanas, muchos grupos de poder se han disfrazado de “todos somos Ayotzinapa” y, cómo consecuencia, todos piden y gritan a los siete vientos ¡justicia!, pero, como siempre en México, los grupos piden que la justicia les dé la razón a cada uno de ellos, más allá de la verdad absoluta, por lo que el desenlace pudiera ser muy complicado y pudiera haber sorpresas para varios.

Sea cual sea el resultado, con o sin sorpresas, cada grupo debe tomar lo bueno de toda esta nueva conciencia. Debemos aprender de este terrible momento y empezar a construir el México del futuro, el México que todos queremos tener.

Mal o bien, tenemos un primer paquete de reformas que es necesario que se implementen, y existe un segundo paquete que se acaba de enviar al Congreso. En este último caso, la lección para diputados y senadores es que se debe consultar a la sociedad para la modificación y autorización de estas reformas, que no se trata de un asunto partidista, sino de un asunto de la sociedad. Al mismo tiempo, la sociedad debe exigir su participación en la toma de decisiones. El gobierno hace lo que quiere porque nadie le reclama, y a partir de estos hechos, ya no debe ser igual. La lección para la sociedad es: hay que dar seguimiento y exigir lo que nos corresponde, no sólo votar cada tres años.

Un buen ejemplo de que sí se puede exigir es la reciente demanda de transparencia que se hace a líderes sindicales de la educación y/o funcionario involucrados, por un grupo de ciudadanos apoyados por el abogado y ex secretario de Gobernación Fernando Gómez-Mont, con el fin de erradicar la corrupción en el gasto educativo. Es un inicio, pero debemos entender que no es un problema nada más de la CNTE contra el gobierno; es un problema de todos.

Ése es el mejor camino para México: usar los mecanismos legales, apoyar a las instituciones y que todo se discuta en el marco de la ley.

 

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @Marcovherrera

 

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Así lucen 540 millones de tuits en un mapa
Por

Un artista de datos ha reunido más de 6,000 millones de tuits con etiquetas de geologalización durante los últimos 3 año...