Sólo 7 de cada 100 personas en el país cuenta con una cobertura en caso de fallecimiento, la poca cultura en materia de ahorro se convierte en uno de los enemigos fatales para las aseguradoras.

 

 

Los seguros son una inversión que si bien no implican la adquisición de un bien material, representan una tabla de salvación ante un incidente imprevisto.

Pese a que existen coberturas que amparan a las familias con un monto equivalente a varios años el ingreso del principal contribuidor si éste llega a falta, sólo el 7% de la población cuenta con una póliza que protege a su familia.

“El propio sector ha generado enemigos del seguro porque no hay productos que sean fáciles de entender, es necesario que las personas reciban la asesoría adecuada y tengan opciones que se adapten a sus presupuestos y necesidades”, afirma Isaac Zetune, presidente ejecutivo de Insignia, una firma aseguradora especializada en coberturas de vida.

Datos de la Comisión Nacional de Ahorro para el Retiro arrojan que más del 80% de la población mayor de 60 años se arrepiente de no haber ahorrado suficiente para tener un retiro digno, además, la Encuesta Nacional de Educación Financiera indica que el 60% de los mexicanos no ahorra de manera voluntaria.

“Ante los retos culturales, nos enfrentamos a una serie de paradigmas que hay que vencer para lograr que el sector asegurador tenga una mayor penetración”, afirma el directivo, cuya compañía tiene cerca de 150,000 asegurados y nació en 2008.

Así, los mitos que matan a los seguros son:

1. ‘El seguro de vida sólo sirve de algo si te mueres’

Si bien existen coberturas que sólo amparan en caso de fallecimiento, lo cierto es que también hay productos que ofrecen metas de ahorro  y protección en la misma cobertura.

“Existen seguros con metas de ahorro para el retiro, para la adquisición de una casa, para viajar, para fondear estudios universitarios, que cubren la suma asegurada también en caso de fallecimiento”, señala Francisco Lozano, director general adjunto de Insignia.

2. No alcanza para ahorrar

“El que come con 10 pesos, puede comer con 9”, así como surgen gastos que se convierten en cotidianos, el ahorro debe ser uno de los primeros gastos de los mexicanos y lo más importante: ¡debe ponerse a trabajar! pues el 30% de quienes ahorran , siguen haciéndolo en alcancías o debajo del colchón.

3. Todos los productos son caros

Existen productos de bajo costo pero en términos de costo lo más importante es tener el diagnóstico adecuado, las asegurdadoras clasifican a las personas de acuerdo a su nivel de riesgo, sus expectativas, sexo, hábitos, edad e ingresos. Al final del día no se trata de tener un seguro barato, sino de tener un producto que pueda protegerte de acuerdo a tus necesidades.

“Tenemos productos que van desde los 150 pesos anuales y la póliza cubre fallecimiento por muerte natural y accidental, así como gastos funerarios, la suma asegurada alcanza un máximo de 50,000 pesos en caso de muerte accidental y 30,000 en caso de muerte natural, sin embargo, no es que este producto sea el ideal para todos los estratos e ingresos, alguien que tiene un ingreso elevado puede pensar en una cobertura que ampare a su familia con entre 40 y 60 meses de ingreso, que es lo idóneo”, señala Francisco Lozano.

El proceso para contratar un seguro consta entonces de tres pasos básicos:

1. Identifica cual es el producto que mejor se ajusta a tus necesidades

2. Analiza tu capacidad de ahorro para dedicar una suma

3. Cotiza varios productos que tomen en cuenta tu expectativa y tu nivel de riesgo de manera adecuada.

 

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