Para tener una empresa (equipo) exitosa, no sólo se necesitan buenos empleados (jugadores); es necesario una buena economía  y unos consumidores (fans) fieles.

 

Por Ivan Pérez

 

¿Cuál es la jugada maes­tra para tener el equipo de fútbol más valioso de Améri­ca? Al menos, poder viajar 220 veces en un año, estar consciente de que siete de cada diez instituciones de la región registran nú­meros rojos y sobrellevar a los aficionados.  Pero más que eso, necesita 230 millones de dólares (mdd) y debe te­ner presente que se meterá a un negocio arriesgado en el que puede perder toda, su fortuna.

El pasado 8 de agosto, un joven em­presario mexicano de 42 años se convirtió en el más reciente postor del negocio del futbol en México, y América, con la compra del emblemáti­co Club Santos Laguna.

Este joven empresario tiene presente, además, que la cancha de fútbol puede conver­tirse en un campo minado: “Éste no sólo es un negocio atípico, es complicado porque juegas con las emociones, pero quizá una de sus claves es que puede manejarse como cualquier empresa en la que todo pueda ser contable y medible”.

Jorge Badillo Nieto, autor del libro La mercadotecnia y el deporte, ahora, co­menta que el fútbol seduce a los empre­sarios de cualquier tipo por dos razones: “Porque mantiene su sitio como el deporte más atractivo y popular, y por el interés que tienen estos personajes en am­pliar o diversificar sus portafolios de inversión”.

Sin embargo, este es un negocio de claroscuros. De acuerdo con una inves­tigación hecha por Forbes México, 68% de los clubes en toda América vive con crisis económica, pero hay casos muy exitosos: el Corin­thians y el Santos Laguna.

 

El equipo perfecto

En 2007, Corinthians, uno de los dos clubes más populares de Brasil y el más caro de América con un valor estimado en 230 mdd, vivía una pesadilla: estaba a un paso de la quiebra y descendió a la Segunda División. Seis años después, es el equipo más valioso de toda América.

Mario Gobbi, su presidente, recuer­da una de las principales medidas que ejecutó para dotar de una mejor gestión al club. “Cada área tuvo que funcionar con cierta dependencia, lo que significó descentra­lizar el poder”.

Bajo el timón de Andrés Sánchez y Mario Gobbi, El Timao —como la fanati­cada le llama al Corinthians— ha gestado su era financiera más exitosa. El equipo tiene más de 30 millones de aficiona­dos en Brasil y, gracias a ello, la marca Adidas firmó un contrato con éste hasta el año 2022.

Corinthians es el modelo perfecto del continente: ingresa 64 mdd por derechos de tv, casi 30 mdd por patrocinios en su playera al año y tiene al club con el mayor valor de marca tasado en 77 mdd, según un estudio de Brand Finance y los reportes financieros del conjunto sudamericano.

Bajo esta filosofía, Mario Gobbi, ha empezado a capitalizar las bondades de la globalización, ya que firmó al futbolista chino Che Zin Zhao, quien le ha permitido explorar y mul­tiplicar su base de seguidores en Asia. Y cuenta  con un sitio web en tres idiomas: portugués, español e inglés.

“Yo tengo el control y el mandato del equipo, pero no me gustan las decisio­nes tomadas sólo por una persona”, dice Gobbi, quien hace público los resultados financieros del equipo a todos sus socios.

El futuro de este equipo está en la nueva Arena Corinthians, que terminará de construirse en enero de 2014, con una inversión por 342 mdd.

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El santo #1

Desde junio de 2012, Alejandro Ira­rragorri inició el proceso de compra-venta de la institución, cuya operación se estimó en 155 mdd. Ahora, amarrar los contratos a largo plazo con Lala, Soriana, Grupo Peñoles, así como renovar el contrato multianual con Te­levisión Azteca, son los puntos clave que este joven empresario tiene para llevar a otra etapa al club Santos, después de su era bajo el control de Grupo Modelo (que ahora pertenece al gigante cervece­ro Anheuser-Busch InBev).

Otro activo muy valioso es el Territorio Santos Modelo (TSM), valuado en más de 100 mdd. Al respecto, Alejandro Irarrago­rri adelanta que tiene en mente seguir invirtiendo en un hotel y ampliar la zona comercial, además de crear un centro educativo. Para ello, dispondrá de un cheque por 50 mdd.

Además, Orlegi Deportes (la empresa de Alejandro), funciona con 230 personas de planta y los días de partidos otorga empleo a 1,200 personas.

 

¿Y el rendimiento?

En Estados Unidos, el Galaxy de Los Ángeles de la Major League Soccer (MLS), al margen de las toneladas de dinero que poseen sus dueños, recurre al talento para acariciar el éxito.

En el último ranking de la Federación Internacional de Historia y Estadística, el Galaxy es el club 239 del mundo.

Sin embargo, el poder oculto del Galaxy se llama Philip Anschutz, quien ocupa el sitio 109 de los billonarios de Forbes, con una fortuna estimada en 10,000 mdd.

Por ello, el Galaxy tuvo la capacidad de firmar a David Beckham en 2007 por un contrato de 250 mdd, por cinco años, a Landon Donovan, el mejor jugador de Estados Unidos de todos los tiempos y a al irlandés Robbie Keane, ex estrella del Liverpool de Inglaterra.

Además, construyó la casa del Galaxy (ahora llamada Stubhub Center por razo­nes comerciales) con un valor superior a los 150 mdd.

Las Chivas del Guadalajara es el caso contrario. A pesar de ser uno de los equipos más populares en México, es uno de los menos exitosos a nivel deportivo en los últimos 15 años. Jorge Vergara, dueño de Omnilife, compró el club en 2002 y desde que está al frente apenas ha conseguido un título de la liga local.

Recientemente, invirtió 200 mdd para la construcción del Estadio Omnilife que ha presentado bajas entradas. Hace algunas semanas, en un partido de la Copa mx ante Dorados de Sinaloa, no superó los 6,000 espectadores cuando el estadio puede albergar 49,850.

“La principal fortaleza y éxito de la marca Chivas es una base de aficionados que se cuenta por millones, cuya fidelidad dan para generarle cuantiosos recursos. Su popularidad y consumo sí le dan para ser negocio pese a sus fracasos deportivos”, analiza Jorge Badillo, direc­tor de Fusión Mercadotecnia Deporte.

Entre las recientes conquistas comer­ciales de Jorge Vergara está el contrato que firmó con Scotiabank por tres mdd anuales; además, en agosto pasado, Uni­vision entabló un acuerdo con las Chivas por 80 mdd para los próximos cinco años, detalla la consultora Sport Business.

“Mientras la tv le pague contratos de 40 mdd anuales, aproximadamente, Guadalajara puede darse el lujo de no llenar su estadio y tener penosos niveles de asistencia”, añade Jorge Badillo.

 

El futuro está en…

Para Fernando Ferreira, socio director de la consultora Pluri, el futuro de las franquicias está en el potencial económi­co de las naciones. “Algunas de éstas han crecido más que otras y eso también se nota en el fútbol; en especial en Brasil y México”, sostiene.

En el primer ranking levantado por Forbes México alrededor de las diez franquicias más valiosas de América, sólo se asoman cuatro países, de los 51 que se encuentran en el Continente, que están afiliados a organismos ligados al futbol (Concacaf y Conmebol). Es decir, sólo 8% es protagonista de este negocio.

Otro de los caminos está en la capaci­tación del personal que comanda un club. “El error que más se comete es cuando los dueños toman las riendas del negocio y no delegan funciones a especialistas en el tema”, afirma Jorge Badillo.

Conclusión: la bonanza no es necesa­riamente la gran cualidad de los equipos de fútbol en América. Tan sólo en Argenti­na, México, Chile y Colombia, hay más de 55 equipos en números rojos, pero sí hay un selecto grupo de millonarios que hace maravillas con sus cracks, su infraestructura y el marke­ting.

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