Durante las vacaciones, algunas personas utilizan redes de WiFi abiertas o gratuitas para ahorrar en su consumo de datos. Aeropuertos, autobuses, restaurantes, centros comerciales o incluso plazas públicas en ciudades, son espacios en los que en estas temporadas se ven altamente congestioandos en sus redes por la afluencia de tursitas que lo único que buscan es conectarse a internet.

Ante esto, encontrar una red WiFi abierta es cada vez más fácil. Diversas compañías tienden su despliegue para que todos los usuarios que cuenten con algún dispositivo puedan acceder sin ningún problema.

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Sin embargo, esto no es exclusivo de empresas o de regiones. En este sentido, la compañía Check Point, proveedor especializado en ciberseguridad, señala que ante el desconocimiento sobre el nivel de seguridad de puntos de conexión para los usuarios que buscan una conexión a internet, los cibercriminales aprovechan estas redes para lanzar sus ataques y alerta sobre los graves peligros que se esconden tras las conexiones de WiFi abiertas.

“Por lo general, la gente tiene la percepción equivocada de que utilizar una red WiFi abierta no tiene ningún tipo de peligro para su seguridad de los datos almacenados en el dispositivo que esté conectado, por lo que no toman las medidas necesarias para garantizar la protección de su información”, señala Eusebio Nieva, director técnico de Check Point.

Las redes WiFi-abiertas o gratuitas se han convertido, especialmente en vacaciones, en uno de los recursos fundamentales para conectarse a internet cuando se está lejos de casa. Permiten un acceso rápido y cómodo, pero no están protegidas.

Por su parte la firma rusa Kaspersky advierte que las mismas características que hacen que los puntos de conexión Wi-Fi gratuita sean atractivos para los consumidores son los que hacen que sean apetecibles para los hackers; especialmente porque no requieren autenticación para establecer una conexión de red. Esto crea una oportunidad increíble para que el hacker obtenga acceso sin restricciones a los dispositivos sin protección de la misma red.

La mayor amenaza para la seguridad de una red Wi-Fi gratuita es la capacidad del hacker de posicionarse entre el usuario y el punto de conexión. Por lo tanto, en lugar de comunicarte directamente con el punto de conexión, estás enviando la información al hacker, que después la transmite.

En este snetido, la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), señala que las redes públicas pueden ponernos en peligro. Tanto el administrador como alguno de los usuarios conectados pueden utilizar técnicas para robarnos información. Detalla que si vamos a conectarnos, es preferible acceder a una red con seguridad WPA o WPA2. Las redes abiertas y con seguridad WEP son totalmente inseguras, así como no iniciar sesión (usuario/contraseña) en ningún servicio mientras estés conectado a una red pública.

…Evita realizar transacciones bancarias, compras online o cualquier otra tarea que suponga el intercambio de datos privados desde redes wifi públicas…

“Esta falta de preocupación aumenta durante las vacaciones, ya que aprovechamos para desconectar y dejar a un lado las obligaciones. Sin embargo, lo cierto es que las conexiones abiertas no son seguras, sino que son un foco de ataques ya que los cibercriminales pueden acceder con suma facilidad e infectar a miles de personas con un solo clic”, dice Nieva.

La firma señala algunos de los principales riesgos a los que se enfrentan los usuarios que se conecten a estas redes y no tengan un sistema de protección:

  1. Falta de privacidad: este tipo de conexiones, al ser abiertas, no incorporan ningún tipo de cifrado ni sistema de seguridad en especial. Este hecho, por tanto, permite que cualquiera pueda acceder a todas las comunicaciones que se produzcan desde nuestro dispositivo mientras estamos utilizando una red abierta.
  2. Suplantación de identidad: para los cibercriminales es muy sencillo conseguir redirigir el tráfico desde tu dispositivo a páginas fraudulentas que imitan la apariencia de webs familiares para el usuario, como servidores de correo electrónico, etc. y hacerse con sus datos. En este sentido, desde Check Point recuerdan la necesidad de navegar siempre utilizando el protocolo seguro Https y estar atento a los posibles mensajes que nuestro navegador nos facilite con respecto a la fiabilidad de las páginas o a su certificado (para asegurarnos que, realmente estamos accediendo a un sitio válido).
  3. Infección de nuestro dispositivo: las redes públicas permiten que cualquiera pueda acceder a ella. Por este motivo, los cibercriminales aprovechan para infiltrarse e infectar miles de dispositivos con malware. Para ello, tan sólo necesitan convencer al usuario de hacer clic en un enlace que, en realidad, descarga un programa en el terminal que permite al cibercriminal tomar el control total del dispositivo.
  4. Robo de datos sensibles: la falta de seguridad de estos puntos de conexión hace que acceder a nuestro terminal sea muy sencillo para los cibercriminales. Esto implica que pueden tener acceso a todas nuestras contraseñas, credenciales bancarias, documentos gráficos, etc. Por este motivo, los expertos de Check Point recomiendan evitar hacer cualquier tipo de gestión bancaria que requiera el uso de contraseñas.

“Durante las vacaciones de verano se tiende a utilizar más las redes abiertas, y en la mayoría de las veces que una persona se conecta a uno de estos puntos de conexión, lo hace a través de su smartphone. Nos esforzamos por conseguir que la gente entienda que la combinación de una red pública abierta y un smartphone sin protección es como dejar la puerta abierta de casa, un riesgo enorme e innecesario”, señala Nieva.

 

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