Todos contamos con los recursos necesarios para ser un buen líder. Aunque no consideremos que estamos en una posición de liderazgo, es bueno tener en cuenta estos pasos que nos ayudarán a mejorar las relaciones con nuestro equipo de trabajo.

Para aprender a ser un buen líder hay que recorrer un viaje de tres etapas, en las que vas a reconocer tus aptitudes y vas a aprender a utilizar diferentes habilidades de manera sabia y efectiva.

El Primer momento del viaje es aprender a comunicarse.
Saber comunicarse no es únicamente hablar y mencionar tus ideas, la comunicación debe ser efectiva: sencilla, clara, inteligible y sin espacio para dudas o malas interpretaciones.

Para esto necesitas organizar, previamente, todo lo que quieres decir. Puedes ayudarte de notas, redactar un discurso, o repasar mentalmente los puntos a tratar; como te acomodes más. Tal vez al inicio cueste un poco de trabajo, pero, como todo, es cuestión de práctica y, sobre todo, de esfuerzo y dedicación.

El Segundo momento del viaje es convertir esa comunicación en liderazgo.

Una vez que logres dominar la comunicación, es tiempo de desarrollar tu ruta de liderazgo, que debe estar enfocada en las necesidades de tu compañía y de tu equipo.

A partir de este momento del viaje, tu misión será llevar a tu equipo en la dirección que trazaste en tu ruta. Ahora deberás poner en práctica todas las habilidades comunicativas que adquiriste en el primer momento del viaje, para mantener al equipo enfocado en un mismo fin y que todos puedan beneficiarse de esas decisiones.

No te preocupes si consideras que no te encuentras en una posición de liderazgo, porque aún así, puedes realizar estos pasos y contribuir con la compañía para la que trabajas.

Ya lograste superar los dos primeros momentos y estás por llegar al final del viaje. Debes tener en cuenta que este último paso es de suma importancia, porque aunque parezca algo simple, es el que va a marcar la diferencia para que puedas ser un excelente líder.

El Tercer momento del viaje es recordar siempre que para ser un buen líder tienes que ser buena persona.

Ser un buen líder implica conocer e interesarse por el equipo que te acompaña, saber reconocer sus habilidades, sus talentos, sus fortalezas y sus aportaciones al equipo; tratar de entender sus puntos débiles y ayudarlos a mejorar, sin quitarles responsabilidades y sin exigir más de lo que pueden realizar.

Ten en cuenta que un equipo satisfecho, en donde todas las partes se sientan apreciadas y comprendidas, va a conformar un equipo sólido, dedicado y bien enfocado. Entonces tu prioridad debe ser que se sientan en confianza contigo y entre ellos.

No olvides que la comunicación es la base de un buen líder y que de ella dependerá que puedas realizar exitosamente este viaje en el que aprenderás a conocerte y a comprender a los otros para poder encontrar puntos de conexión que hagan que todos caminen hacia un fin común.


Contacto:

Email: [email protected]

Instagram: https://www.instagram.com/ger.betancourt

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Peso bolsa coronavirus baja depreciación sin inversionistas
Covid-19: Qué pinche revolcada
Por

Cómo una pandemia revuelca la economía, qué hacer para no ahogarse y por qué tomar aire para el siguiente trancazo.  ...