El director general de Pemex ve con gran optimismo las oportunidades que tiene la paraestatal en el horizonte. Platicamos con él acerca de su visión y sus ideales.

 

Por Christopher Helman

 

Emilio Lozoya Austin puede tener sólo 39 años, pero se ha ganado la confianza del presidente Enrique Peña Nieto, quien al asumir el cargo hace casi un año lo nombró director general de Pemex, el monopolio estatal petrolero y una de las mayores empresas del mundo. Hablé con Lozoya por teléfono a principios de octubre para hacerle una entrevista.

Las siguientes preguntas y respuestas han sido editadas ligeramente para hacerlas más breves y claras.

FORBES: ¿Cómo se siente actualmente sobre la probabilidad de que las reformas constitucionales y las legislaciones secundarias en materia energética sean aprobadas y ratificadas?

LOZOYA: Estamos muy confiados en que en el muy corto plazo se aprobará un proyecto de ley energética. Esto no hará más que fortalecer a Pemex ya que permitirá que tengamos mucha mayor flexibilidad en la forma en que ejercemos nuestra cartera y en la forma en que podemos asociarnos con diferentes actores y diferentes partes de la cadena de suministro.

Más que un sueño, es algo que se ha ido posponiendo desde hace mucho tiempo. México, como usted sabe, tiene un enorme potencial de recursos. La política energética de México ha cambiado debido a la abundancia de gas natural. En América del Norte tenemos la oportunidad de aprovechar nuestras vastas reservas de gas natural y aprovechar la altamente competitiva fuente de energía más barata que representa el gas natural.

FORBES: Así que usted está muy seguro de la aprobación de las reformas constitucionales. ¿También está convencido de que se aprobará la legislación secundaria que rige el sector energético el año entrante?

LOZOYA: Eso esperamos y aspiramos que todo se concrete en el 2013. Todo está en las manos de los poderes Ejecutivo y Legislativo. Estamos haciendo activamente lo más que podemos para asegurarnos de que todas las fuerzas políticas nos ayuden a lograrlo.

FORBES: ¿Cuál es el impacto potencial de las reformas energéticas en el potencial de crecimiento económico de México?

LOZOYA: Prevemos 1 punto porcentual de crecimiento del PIB sobre nuestro potencial existente. Esto se vería impulsada por la inversión y la actividad. Es difícil dar cuenta de los efectos indirectos, pero creo que podríamos ver la creación de 500,000 empleos directos en los próximos cinco años, y eso es sólo en el sector de energía. El potencial es de 1.5 millones de empleos para 2025. Los millones de puestos de trabajo creados por la revolución del shale gas en Estados Unidos es algo que usamos como referencia.

FORBES: ¿De qué dependen exactamente estas expectativas? ¿Qué debe ocurrir para que esto sea una realidad? ¿Y cuán importante es que las compañías petroleras internacionales se sientan cómodas al invertir en México?

LOZOYA: Esperamos que las empresas nacionales participen con fuerza en el sector servicios así como en roles operativos, lo que significa que asumirán riesgos geológicos. Al mismo tiempo, obviamente, esperamos que grandes jugadores internacionales unirán fuerzas con Pemex, o incluso directamente con el gobierno si así lo deciden, tanto en servicios como en la parte operativa.

Esperamos que la apertura fortalecerá significativamente a Pemex. Creemos firmemente que la competencia nos hará mucho más transparentes y mucho más eficientes.

A modo de ejemplo, tomemos lo que ha sucedido en Colombia o Brasil. Durante los últimos 10 años en Colombia, desde que la reforma energética tuvo lugar, se ha duplicado la producción. Lo mismo en Brasil, desde 1997 a hoy la producción ha pasado de 800,000 bpd a 2.1 millones de barriles por día. Y la compañía también es mucho más fuerte.

Creemos con determinación que la capacidad de colaborar con los distintos tipos de empresas en diversos tipos de proyectos, tanto en la exploración y extracción como la refinación no pueden sino fortalecer a Pemex, lo que creará más riqueza para el dueño de la empresa, que es el gobierno.

FORBES: Como director general de Pemex, es natural que usted desee que Pemex sea líder en el sector. Pero ¿podría haber oportunidades para que las empresas hagan ofertas que no incluyan a Pemex?

LOZOYA: Los proyectos de ley propuestos por los tres partidos políticos principales incluyen una apertura que permitiría a Pemex mantener todos los activos que tiene en producción. Este es el llamado “ronda cero”. Esto fortalece mucho a Pemex. También da a Pemex la capacidad de mantener los proyectos que Pemex ha explorado, pero aún no ha puesto en producción. En cuanto a otras regiones que aún no han sido exploradas y que se ofrecerían a licitación, Pemex podría querer participar, pero también podría no hacerlo.

Al mismo tiempo, a los jugadores más internacionales —todos los que han hablado con nosotros— les gustaría asociarse con Pemex debido a la amplitud y el alcance que tenemos en el país. No hay nadie más, por razones obvias, porque a nadie más se le permitió, y nadie conoce mejor que nosotros la geología.

FORBES: Si se aprueba esta evolución, sería un cambio revolucionario que Pemex ya no tuviera el monopolio del desarrollo de petróleo y gas en México y que otras empresas tengan la oportunidad de colaborar con el gobierno mismo. Esto implica que Pemex sería muy diferente dentro de 10 años. No sería como la sadudí Aramco, por ejemplo. ¿A qué compañía petrolera nacional cree que Pemex se asemejará más en el futuro?

LOZOYA: Bueno, espero que sea más fuerte que todas ellas, con nuestro propio traje hecho a medida. Esperamos tener la mayor parte de las buenas oportunidades en México y aspiramos a tener una presencia internacional y participar en otras oportunidades con jugadores fuertes en otras partes del mundo y hacer mucho dinero con ello. Tenemos que estar orientados a la generación de valor.

FORBES: Usted ha declarado recientemente que Pemex podría incluso invertir en negocios de shale gas en Estados Unidos y en aguas estadounidenses. Eso es sorprendente. ¿Sigue siendo el plan?

LOZOYA: La geología no es propiedad de una sola nación. Algunas de las áreas geológicas que están siendo explotadas, como el Eagle Ford (Texas), se extienden también a México. Lo mismo aplica para algunas de las zonas de aguas profundas en el Golfo de México. Si Pemex quiere participar en algunos de los proyectos, eso nos ayudará a entender mejor algunas de las oportunidades que tenemos en México también.

Veremos qué terminaremos haciendo. Depende de la amplitud y el alcance de la ley energética. Pero lo que puedo decir es que vamos a privilegiar las oportunidades en México, ya que podremos tener más valor allí, pero eso no nos impide o nos excluye de tomar oportunidades fuera, en la parte del territorio de EU, ya que eso nos daría información adicional y agregaría valor a algunos de los depósitos que tenemos en el lado mexicano.

FORBES: El presidente Peña Nieto ha logrado claramente mucho en su primer año. Hábleme de sus habilidades como político y lo que le ha hecho efectivo hasta el momento.

LOZOYA: No es sólo que quiera hablar bien de mi jefe, pero como se puede ver un buen liderazgo político en este mundo es necesario. El liderazgo político es un ingrediente clave para asegurarse de alinear los diversos actores en los acuerdos y eso es lo que está sucediendo en México. Nos encontramos en una plataforma de reformas y en los últimos 10 meses hemos planteado más reformas que las presentadas durante muchos, muchos años. Una ley de telecomunicaciones. Una ley de educación. Una ley laboral. También una reforma de reconfiguración de la burocracia en la administración pública. El presidente se ha comprometido a hacer política, pero se ha comprometido también a ser un administrador en el sentido de asegurarse de que los proyectos vayan bien después de que se ejecuten las reformas que se hayan aprobado. Sí, claro que está comprometido con eso. A él le gusta la política. Y creo que su formación es la clave porque él se postuló como gobernador del estado más grande del país, el Estado de México. Así que esto es algo que puede volver a inspirar tanto la comunidad empresarial como a la sociedad civil como al sector legislativo para unirse a muchas de estas áreas en las que hasta ahora había habido una situación de estancamiento.

FORBES: Esta Presidencia probablemente pasará a la historia por lograr reformas dramáticas. El presidente incluso se refirió a la historia del presidente Lázaro Cárdenas cuando presentó su reforma energética. ¿Cuán importante es hacer referencia a la historia como una forma de legitimar los cambios en el sector energético?

LOZOYA: Lo primero es aprobar esas reformas, y luego tenemos un reto de ejecución muy importante, en todas las áreas del gobierno. En infraestructura, la parte del sector del petróleo, el sector energético y la energía en general. También el aspecto de la seguridad social. Tenemos más de 50 millones de personas que viven en la pobreza en México, por lo que éste es un desafío enorme. Aprobar las reformas no será visto por el gobierno como la victoria final, tenemos mucho más que hacer que eso. Pero volviendo a su pregunta, es importante tener claro que en la elaboración del proyecto de ley de energía, miramos nuestra historia y nos dimos cuenta de que hace 75 años el sector petrolero era mucho más abierto de lo que es hoy. Y si regresamos 75 años en realidad estaríamos mirando hacia el futuro.

En este momento no estamos privatizando Pemex. No estamos regalando la riqueza de hidrocarburos del país. Sólo queremos compartir el riesgo. Queremos poner fin a lo que sucede hoy con Pemex, que es la empresa que asume todo el riesgo. Tenemos que pagar a nuestros proveedores de servicios ya sea que encontremos petróleo o no. Hay mejores maneras de hacer negocios.

FORBES: En efecto, sabemos que no puede seguir haciéndose de la manera que se ha hecho en los últimos 25 años más o menos.

LOZOYA: Permítame referirme a algo que me interesa compartir. Una vez que la reforma energética haya pasado y podamos incrementar nuestra producción de gas natural y petróleo, eso tendrá un gran impacto en la economía, porque la mayor parte de la electricidad en México se sigue produciendo con petróleo, que es cinco veces más caro para producir electricidad que el gas natural. Eso generará un tremendo impacto  ascendente en la competitividad y la economía, lo que aumentará el consumo en México, por lo que se convertirá en un importante motor para la economía norteamericana. Y América del Norte en su conjunto —junto a lo que está ocurriendo en Canadá y EU, y en un futuro próximo México— va a crear una muy distinta América del Norte en términos de competitividad y seguridad energética. Creo que ésta es una gran noticia para el mercado de América del Norte.

FORBES: Su padre fue secretario de Energía del presidente Salinas, pero ustedes no provienen de la industria de petróleo y gas, su experiencia está más en la macroeconomía y la banca. ¿Cómo fue preparado para ser director general de Pemex y qué nueva perspectiva aporta?

LOZOYA: Pasé la mayor parte de mi vida en el sector financiero, enfocándome en la reestructuración de empresas. El negocio del petróleo es un negocio global, una empresa geopolítica, y para competir Pemex necesita una gran reestructuración. Tenemos que cambiar la cultura de la empresa. A las personas no se les paga por resultados aquí. Pemex necesita una reestructuración interna significativa. Estamos en el proceso de hacerlo. Justo después de que el proyecto de ley energética sea aprobado, cambiaremos la estructura corporativa de la empresa.

Esto va a tener un gran impacto en la eficiencia de Pemex. Sólo luchando las ineficiencias dentro de Pemex podemos crear mucho valor. Al mismo tiempo, contamos con ingenieros de clase mundial. Lo mejor que tiene Pemex es su gente. Y con el liderazgo del presidente y la voluntad de cambiar la empresa y ponerla al nivel de los jugadores internacionales no sólo se recuperará la empresa para combatir las ineficiencias, sino que, al mismo tiempo, aumentará la producción y la generación de valor en toda la cadena de suministro, no sólo en exploración. El gas natural barato nos ofrece la posibilidad de impulsar al sector petroquímico. Somos importadores de más de 60% de los productos petroquímicos del país, más del 40% de los fertilizantes del país. Así que todas estas son oportunidades que estarán presentes.

FORBES: Parece que Pemex tiene demasiados trabajadores para las labores que realiza. Tal vez usted está de acuerdo con eso, tal vez no. Pero parece que con la empresa profundizando en petroquímica y fertilizantes, la construcción de fábricas y refinerías sería una manera de sacar más provecho de sus trabajadores sin tener que despedirlos. ¿Eso es parte del plan?

LOZOYA: Ésa es exactamente la forma correcta que vislumbramos. Esperamos crecer. Tenemos zonas del país donde transportamos diesel y gasolina en camiones. Si ponemos una tubería el transporte costará 17 veces menos. Hay muchos de esos ejemplos en los que en un periodo muy corto de tiempo nuestra generación de valor aumentará rápidamente. Y encontraremos una forma de reasignar a todos esos trabajadores.

FORBES: Todavía debe haber una profunda preocupación por los despidos en Pemex, ¿verdad? Usted debe estar buscando hacer la transición tan suave como sea posible y no perturbar al sindicato, que es muy potente, y llevarlos como socios, no como antagonistas. ¿Es eso correcto?

LOZOYA: El sindicato está trabajando junto con nosotros. Están comprometidos con la empresa. Nunca ha habido una huelga en 75 años. Ellos también necesitan modernizarse. Nos desean suerte.

FORBES: ¿Qué nivel de producción de petróleo y gas tendrán Pemex y el país dentro de 10 años?

LOZOYA: Esperamos que a finales de esta administración, en el 2018, lleguemos a los 3 millones de barriles por día [de equivalentes de petróleo y gas natural]. Y espero que con esta reforma en 10 años este país podría estar produciendo 3.5 millones de bpd. Quizá más. Depende de nuestra capacidad para aprovechar todo el potencial de los recursos que tenemos.

FORBES: ¿Cuánto trabaja usted directamente con el presidente de Peña Nieto?

LOZOYA: Nos reunimos cada semana. Él es alguien que está absolutamente comprometido con las empresas estatales, tanto la empresa de electricidad como la compañía petrolera. Obviamente él ve la importancia que la energía puede tener para el país, no sólo ese aspecto generador de divisas que ha tenido durante décadas a través de la venta de petróleo caro a EU, sino también añadiendo nuestra capacidad para aprovechar la oportunidad que tenemos con el gas natural. Tenemos suerte de contar con el pleno compromiso del presidente hacia el sector. Creo en su liderazgo y estoy muy contento de que puedo ser parte de este momento de transformación.

 

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