Grupo Matarromera, empresa que en 1995 creó el mejor vino del mundo, busca competir ahora por un mercado valuado en más de 52,000 mdd con el suplemento alimenticio Eminol. Según su fundador, México será su plataforma de entrada al mundo.

 

Carlos Moro fundó en 1998 Bodegas Matarromera, empresa dedicada a la viticultura. En 1994 se convirtió en Grupo Matarromera y un año después lograron crear el mejor vino del mundo en el Concurso Internacional, a cargo de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) y la Unión Internacional de Enólogos (UIOE). Aunque eso no fue suficiente para el señor Moro.

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Eminol, complemento alimenticio con elevada capacidad antioxidante que contiene extracto integral de uva tinta, nació hace año y medio después de una exhaustiva investigación en el complejo de Emina, fundado en 2005 como parte primordial en la producción de vinos y la investigación de Matarromera.

“Contar con viñedos propios nos permite contar con la mejor materia prima para desarrollar nuestros productos”, asegura Carlos Moro en entrevista con Forbes México.

¿Por qué una empresa dedicada a la producción de vino voltea al mercado de la salud? Carlos Moro contesta que es una cuestión de diversificación y una necesidad de seguir emprendiendo. Además, México es uno de los países con mayor índice de padecimientos cardiovasculares, afección que Eminol, según Carlos Moro, podría ayudar a superar.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), 68.5% de los mexicanos tiene problemas de obesidad y sobrepeso, 58% padece diabetes, 21% dislipidemia y 43.2% hipertensión arterial, males que en los últimos 13 años han crecido 22%.

Beber hasta dos copas de vino al día en la comida podría generar grandes beneficios, como prevenir enfermedades cardiovasculares, afirma la Organización Mundial de la Salud. Ingerir una cápsula de Eminol equivale a esas dos copas, y según se creador, trae aún más beneficios.

México es el país de entrada de Eminol. El lanzamiento a nivel mundial, comenta Carlos Moro, se realizará primero en el país, después en Europa y finalmente en todo el mundo. “Llegar a México nos costó un año. Para nosotros es el principal país, después de España. Aquí tenemos bastante presencia.”

El producto está dirigido a todas las personas (a partir de los 18 años) y tendrá un costo en el mercado de aproximadamente 600 pesos. “El sistema inmunológico de las uvas produce los polifenoles. Esto ayuda a la salud humana”, dice Carlos Moro, y afirma que “para conseguir un kilo de Eminol concentrado, purificado, se necesitan alrededor de 15,000 kilos de uva. Cuando tomas una cápsula, estás tomando la pureza, la esencia de 15,000 kilos de uva”.

La industria de los suplementos alimenticios está valorada en 52,128 millones de dólares (mdd), según un análisis de mercado de Euromoni­tor International. En México, Jalisco produce 60% de los suplementos alimenticios que se consumen en el país, afirma la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco (CIAJ).

Entre estudios, patente e investigación, Grupo Matarromera invirtió 12.5 millones de euros (mde) para desarrollar Eminol. “Es un producto efectivo, es decir, para lo que se toma tiene efecto. Es 100% natural. Es efectivo para el efecto antioxidante y es mucho más potente que la vitamina C, por ejemplo, o que la vitamina E, además de que tiene una serie de componentes beneficiosos para la piel”, explica Carlos Moro.

Grupo Matarromera considera que Anadis, empresa mexicana especializada en la comercialización de productos, es el canal idóneo para distribuir Eminol en centros comerciales, farmacias y en todos aquellos lugares que tengan a la venta suplementos alimenticios o sus derivados.

Los principales competidores de Grupo Matarromera y Eminol son la Federación Internacional Médica de Ozono (IMEOF, por sus siglas en inglés) y el Imedeen, tratamiento de belleza traído por Bayer. Aunque eso no es algo que preocupe mucho a Carlos Moro.

 

Bodegas y vinos

A pesar del corto tiempo (26 años) que Grupo Matarromera tiene en la industria del vino, es una de las mejores y más prestigiosos casas productoras. Fue en 1994 cuando elaboró su primera cosecha.

Hoy, Grupo Matarromera cuenta con siete bodegas a lo largo del Duero, el río más importante del noroeste de la península ibérica. Su producción anual es de unas 700,000 botellas, que salen de 2,000 barricas de roble americano y francés. Pero su principal activo son sus viñedos. Cuenta con 500 hectáreas de viñedos propios, de donde se extrae la uva 100% tempranillo y se obtiene la materia prima de Eminol.

Según datos de la OIV, la producción mundial de vino en 2013 (sin contar zumo y mosto) se situó en 278.6 millones de hectolitros, lo que supone un aumento de 24 millones de hectolitros respecto a 2012.

“En el mundo natural, el producto primario (la uva) está muy ligado a las características del suelo y el clima. Para hacer los mejores vinos necesitamos la uva más sana libre de enfermedades. Una buena parte de nuestro cultivo (70 hectáreas) es orgánico, y el resto, aunque no está calificado, es prácticamente orgánico, porque las condiciones de esa tierra y de esa viña son naturalmente buenas. Por lo tanto, no tenemos que aplicar tratamientos como los pesticidas”, señala Carlos Moro.

“Ése es otro de los valores del Eminol y de cualquier vino elaborado en las bodegas del grupo; tenemos totalmente el control y la trazabilidad del producto. Yo te puedo decir de una cápsula dónde se elaboró y de dónde venían las uvas.”

Esa calidad no sólo está presente en sus vinos y Eminol, sino en todos y cada uno de los productos de Grupo Matarromera. El aceite de oliva es otra de las ramificaciones más importantes de la empresa de Carlos Moro. El vino ecológico Cyan y los brandies Esdor y Heredad de Aldor son las otras apuestas de licores del grupo.

La industria cosmética, que tan sólo en 2013 cerró en México con ventas de 10,843 millones de dólares, según Euromonitor, es una apuesta importante para Carlos Moro. Esdor, cosmético de alta gama elaborado con una base de polifenoles, los mismos con los que se elabora Eminol, es su presentación más fuerte.

 

Investigación y desarrollo

Todos los productos de Grupo Matarromera no podrían ser una realidad sin la investigación y un entorno sustentable. Tan sólo en 2007, Matarromera fue nombrada la mejor pyme medioambiental de España por el Instituto de Estudios Superiores del Estado (IESE).

En investigación, el grupo cuenta con varios proyectos como el Wine Panel Test, que consta de una red de sensores integrados para la caracterización organoléptica del vino. Y uno de los más significativos, de donde surgió Eminol, es el proyecto EXPOL, un sistema para extraer de la piel de la uva todos los polifenoles y antioxidantes que tiene, además de otros muchos productos de enorme valor nutritivo.

La investigación es una de las apuestas claves de Grupo Matarromera, con una inversión anual que supone 30% de la facturación de la compañía, más de 4 millones de euros anuales.

“El Departamento de Investigación y Desarrollo lo creamos en el año 2000. Queríamos hacer mejores vinos; era necesario conocer mejor la materia prima, conocer los componentes de la uva, la viña. Estudiamos mucho el aspecto de la salud y trabajamos sobre los vinos y los polifenoles, que es el punto crítico que estudiamos. Estudiamos los componentes más importantes de la uva: el hollejo.”

A Carlos Moro no le fue suficiente con hacer el mejor vino del mundo en 1995. Él quería más. Hoy, Eminol es otra apuesta de este empresario que, según sus propias palabras, “nunca he dejado de emprender”.

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Carlos Moro en la Bodega Emina.

 

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