Xcambó, uno de los asentamientos mayas más antiguos en Yucatán,  jugó un importante papel en la explotación de sal. Justo ahí nació una forma artesanal de obtener ‘sal de lluvia’, una especie de sal líquida que se forma en pozas a partir de un proceso ejecutado desde hace 2,500 años.

Alejandro Arellano, mexicano de 43 años y una de las cabezas de la firma Grupo Xcambó, tiene 15 años de experiencia en el mercado europeo de sal líquida y ahora apuesta por crecer este negocio en México, donde ve grandes oportunidades en el segmento gourmet, de salud y el turístico.

Arellano llegó a Yucatán hace cinco años,  su empresa elabora la primera sal líquida mexicana, que actualmente se vende en 20 puntos del país, algunos de ellos ubicados en Xalapa, Monterrey, Guadalajara, Ciudad de México, Mérida, Aguascalientes, Los Cabos, Tijuana y Zacatecas.

Alejandro explicó que la llamada ‘sal de lluvia’ se cristaliza mediante la evaporación en grandes sistemas de pozas, formando pequeñas pirámides.

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“La sal que usamos es la de las pozas en Yucatán que captan agua de lluvia, que a través del sol, el agua y el viento se van saturando y evaporando, y con cuatro o cinco meses se van creando cristales con forma de pirámide del tamaño de un pulgar. En total, ese grano puede tomar de siete y nueve meses para obtener la sal líquida, ya que se tarda de cuatro a cinco meses en recolectarla y entre dos y cuatro meses en concretar el proceso de sólida a líquida”, explicó.

Arellano, quien tiene formación de administrador de empresas, tiene un socio austriaco y otro de origen alemán, esperan que el grupo sume alrededor de 2,500 tiendas en cinco años, para lo cual mantienen pláticas con cadenas de autoservicio, gourmet, naturistas, de vinos y boutiques de carne. “En un par de meses los productos podrían estar adentro (en los autoservicios)”, dijo.

Arellano señaló que en México hay 40 millones de personas que están dispuestas a probar y experimentar productos gourmet; mientras que, en temas de salud, existen 28 millones de personas diabéticas o propensas que deben cuidar lo que comen; en tanto que en el sector turismo también ven una gran oportunidad en tiendas artesanales, en hoteles y aeropuertos.

La empresa aprovechará el mercado potencial en esos tres segmentos.

“Estamos incursionando en el aeropuerto de Cancún, que recibe más de 20 millones de pasajeros, de los cuales la gran mayoría son internacionales”, comentó

De igual manera, en el plan a un lustro de Grupo Xcambó se prevé la llegada de 10 distribuidores máster, con la finalidad de tener una cobertura regional y nacional, así como 50 más de tamaño pequeño.

El objetivo de la empresa es mantener los procesos milenarios, así como respetar las técnicas de las familias en el territorio yucateco. “Es importante el principio artesanal y apoyamos indirectamente a estas comunidades”, afirmó.

De manera indirecta, el grupo impacta a más de 75 familias salineras, que se ven beneficiadas con el proceso de extracción.

“Queremos que la gente se dé cuenta de que el negocio tiene tintes de comercio justo, donde se están honrando las tradiciones para ayudar a las familias. Somos productivos no tanto por la tecnología sino por los conocimientos y la experiencia de la gente”, comentó Arellano.

La firma busca integrar a 600 personas de manera directa a su fuerza laboral en cinco años.

 

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